Un estudio de la Universidad de Oviedo señaló una asociación entre la combinación de alcohol y bebidas energéticas y un mayor consumo de tabaco, cannabis y otras drogas en jóvenes de 16 a 30 años.

La investigación, publicada en The American Journal on Addictions, analizó los patrones de consumo de más de 6.000 jóvenes de Asturias, Castilla y León y la Comunidad Valenciana. Según la universidad, quienes mezclan alcohol con bebidas energéticas también presentan peores indicadores de salud mental que quienes solo consumen alcohol.

Hallazgos del estudio

Los resultados muestran que este grupo no solo registra más consumo de otras sustancias, sino también peores indicadores de salud mental. El trabajo aporta evidencia sobre un patrón de consumo que merece atención en las políticas de prevención y cuidado.

  • Consumo de sustancias: el estudio encontró mayor consumo de tabaco, cannabis y otras drogas entre quienes combinan alcohol y bebidas energéticas.
  • Salud mental: la investigación detectó peores indicadores de salud mental en comparación con quienes solo beben alcohol.

Implicaciones para la salud pública

Estos resultados refuerzan la importancia de abordar los consumos problemáticos desde una perspectiva de salud pública, con información clara y estrategias de cuidado orientadas a jóvenes.

También suman elementos para seguir investigando cómo se relacionan distintos patrones de consumo con el bienestar mental y el acceso a apoyos adecuados.