La Dra. Florencia Corbelle publicó «Cultivar bajo sospecha. Procedimientos policiales y procesamientos judiciales por cultivo y producción de derivados de cannabis en Argentina (2010-2020)» (Teseo, 2026, colección Antropología).
Corbelle es doctora por la Universidad de Buenos Aires en el área de Antropología, y licenciada y profesora en Ciencias Antropológicas por la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL-UBA), donde da clases. Es investigadora del CONICET y del Programa de Antropología Política y Jurídica del Instituto de Ciencias Antropológicas (ICA-UBA), y del Núcleo de Pesquisa em Psicoativos e Cultura (INCT-InEAC, Universidade Federal Fluminense, Brasil). En su libro anterior, El activismo político de los usuarios de drogas. De la clandestinidad al Congreso Nacional (Teseo, 2018), estudió cómo se organizaron las personas usuarias frente al paradigma prohibicionista. Resultados parciales de esta nueva investigación salieron antes en dos revistas académicas: Dilemas (2024), sobre los procedimientos policiales, y Delito y Sociedad (2025), sobre los procesos judiciales.
El libro sigue a quienes cultivaron o hicieron sus propios aceites y terminaron con la policía en la puerta: cómo empezó cada caso, qué pasó en la justicia y qué les quedó después.
De dónde salen los casos
La base son los registros que llevó el propio movimiento cannábico: el Centro de Estudios de la Cultura Cannábica (CECCa), el Frente de Organizaciones Cannábicas Argentinas (FOCA) y el colectivo Libertad a Presas y Presos por Cannabis (LPPC). Con esas tres bases, la autora armó un listado de 115 casos y entre 2022 y 2023 hizo 42 entrevistas a personas allanadas, familiares y abogados, que reúnen información sobre 49 casos. Lo completan más de 260 notas periodísticas, expedientes y documentos judiciales (Corbelle, 2026, cap. 2).
Cómo empezaban
De los 49 allanamientos, 42 terminaron en una causa judicial. Según lo que consignó la policía, la mitad de esas causas (21) empezó por una denuncia anónima o de vecinos. Y aunque las denuncias eran anónimas, la mayoría de las personas entrevistadas dijo saber quién las había hecho: en varios casos, vecinos con los que tenían conflictos previos.
En casi todos los casos (39) se llevaron plantas. La mediana fue de nueve plantas por allanamiento (Corbelle, 2026, cap. 3).
Qué pasaba en la justicia
Lo que encontró la autora en las causas (Corbelle, 2026, cap. 4):
- En 30 causas (el 71 %), alguna de las personas imputadas estuvo detenida al menos un día en una comisaría.
- 24 personas pasaron parte o todo el proceso privadas de su libertad. Diez de ellas, entre dos y cuatro años.
- Ninguna de las personas con prisión preventiva fue condenada en un juicio oral. Algunas causas terminaron en falta de mérito, prescripción o sobreseimiento; el resto, en juicios abreviados, aceptados para evitar penas más altas o porque la pena que se ofrecía ya estaba cumplida o por cumplirse.
- En ninguna causa se objetó la prueba de la investigación policial, ni las razones que dio la policía para entrar a domicilios sin orden judicial.
Lo que quedó después
Solo en seis casos las personas dijeron que el allanamiento no les dejó consecuencias. Las más mencionadas fueron de salud y económicas: miedo constante, estrés postraumático, pérdida del trabajo o de la mercadería, deudas por los honorarios de abogados.
El libro registra algo que conocemos de cerca: varias personas que usaban cannabis con fines terapéuticos tuvieron que interrumpir su tratamiento por un tiempo. Tres personas volvieron a su medicación anterior, con efectos adversos y, en un caso, con el regreso de crisis epilépticas. Cultivadores solidarios perdieron toda la plantación y tuvieron que empezar de cero, una pareja hasta cuatro veces (Corbelle, 2026, cap. 6).
La conclusión
Para la autora, estas intervenciones «se han concentrado en quienes usan, cultivan y producen derivados de cannabis en pequeñas cantidades, dilapidando recursos públicos y generando graves consecuencias en la vida de personas allanadas», con costos «elevados y desproporcionados en relación con los resultados obtenidos por el sistema penal» (Corbelle, 2026, «Reflexiones finales»).
Y deja una constancia que vale para todo el movimiento: la mayoría de esas personas no atravesó el proceso en soledad. El activismo fue, escribe, «una red de sostén fundamental».
Felicitamos a la Dra. Corbelle por un trabajo que convierte los registros del movimiento en evidencia.
Para leerlo
El libro se puede leer completo y gratis en teseopress.com/cultivarbajosospecha. Para descargarlo hay que registrarse en el sitio, también sin costo.
Los casos del libro son de 2010 a 2020. Hoy, quienes cultivan para uso medicinal pueden registrarse en el REPROCANN: en nuestra sección REPROCANN explicamos el trámite paso a paso.
Referencias
- Corbelle, F. (2026). Cultivar bajo sospecha. Procedimientos policiales y procesamientos judiciales por cultivo y producción de derivados de cannabis en Argentina (2010-2020). Teseo. https://doi.org/10.55778/ts310191508. Lectura libre en TeseoPress.
- Corbelle, F. (2025). Procesamientos judiciales a personas que cultivan y producen derivados de cannabis en Argentina (2010-2020). Delito y Sociedad, (60), e0151.
- Corbelle, F. (2024). Procedimientos policiales a personas que cultivan y producen derivados de cannabis en Argentina (2010-2020). Dilemas: Revista de Estudos de Conflito e Controle Social, 17(3). https://doi.org/10.4322/dilemas.v17.n3.61673
- Corbelle, F. (2018). El activismo político de los usuarios de drogas. De la clandestinidad al Congreso Nacional. Teseo. Ficha de la editorial.




