El cultivo de Cannabis ha ganado relevancia en Argentina, no solo por su uso medicinal y recreativo, sino también por las prácticas agronómicas que se implementan para maximizar su rendimiento. Entre estas prácticas, destaca el uso de micorrizas, hongos beneficiosos que se asocian con las raíces de diversas plantas, incluyendo el cannabis, mejorando su nutrición y resistencia a enfermedades.
¿Qué son las micorrizas?
Las micorrizas son asociaciones simbióticas entre hongos y raíces de plantas, donde ambos organismos se benefician. El hongo facilita la absorción de nutrientes y agua del suelo, a la vez que la planta proporciona azúcares al hongo. Existen dos tipos principales de micorrizas:
- Ectomicorrizas: forman una capa alrededor de las raíces sin penetrar en las células.
- Endomicorrizas: invaden las células de las raíces, ampliando el área de absorción.
Este fenómeno es especialmente beneficioso en cultivos de cannabis, ya que las micorrizas pueden mejorar la disponibilidad de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo, esenciales para el crecimiento óptimo de la planta. Según estudios, las plantas de cannabis que se cultivan con micorrizas muestran un desarrollo más robusto y una mayor producción de biomasa.
Beneficios de las micorrizas en cultivos de cannabis
- Mejora en la absorción de nutrientes: Las micorrizas aumentan significativamente la superficie de contacto entre el hongo y el suelo, lo que potencia la absorción de nutrientes.
- Aumento de la resistencia a enfermedades: La presencia de micorrizas puede ayudar a prevenir el ataque de patógenos, promoviendo un ambiente más saludable para las plantas.
- Reducción del estrés hídrico: Estas asociaciones fúngicas contribuyen a la retención de agua, lo cual es crucial en períodos de sequía.
- Mejora en la estructura del suelo: Al promover una mayor actividad biológica en el suelo, las micorrizas ayudan a mejorar su estructura y fertilidad a largo plazo.
Implementación y consideraciones
Aprovechar las micorrizas en el cultivo de cannabis implica un manejo adecuado del suelo y la selección de inoculantes específicos que contengan estos hongos beneficiosos. Se recomienda realizar un análisis del suelo inicial para determinar las necesidades nutricionales y elegir la especie de hongo adecuada que mejor se adapte a las condiciones del cultivo.
En resumen, la incorporación de micorrizas en los cultivos de Cannabis no solo favorece la salud de las plantas, sino que también representa una estrategia sostenible dentro del marco de la Ley 27.350, promoviendo prácticas agrícolas que respetan el medio ambiente. Desde Cogollos del Oeste, instamos a los cultivadores a considerar estas técnicas que potencian los beneficios de la agricultura cannábica, contribuyendo así al desarrollo de una industria más responsable y sustentable.



