Especialistas advirtieron sobre el impacto que las olas de calor tuvieron en la temporada de setas. Según la información disponible, el estrés hídrico sufrido por los árboles y el suelo durante el verano condiciona el desarrollo de distintas especies de hongos.
El efecto del clima en el desarrollo de hongos
Las altas temperaturas y la falta de agua alteraron las condiciones necesarias para el desarrollo de varias especies. Aun así, los expertos mantienen una expectativa abierta: si llueve pronto, todavía podría darse una cosecha abundante.
La evaluación surge a partir del análisis de cómo la sequía estival afectó a los árboles y al suelo, dos factores centrales para el crecimiento de los hongos.
El futuro de la temporada dependerá en gran medida de la evolución de las condiciones climáticas en las próximas semanas.




