Primera parte

-¿Cuál fue tu primer contacto con el cannabis? ¿Cómo obtuviste tu primera semilla o planta y por qué empezaste a cultivar?

-Yo tenía un primo mío que fumaba. Yo era reacio, no me interesaba la verdad fumar. Tenía 18, 19 años. Mi primer porro lo fumé a los 19 años y justo habíamos salido con mi familia a Europa y tenía mi primo en Italia que fumaba hachís. Ahí fumaban hachis en Italia. Me gustó mas o menos, mi primo conseguía paraguayo acá, fumaba con él. Fumaba los fines de semana, tenía 19, 20 años. En el 97, una flaquita que venía de Barcelona acá a Capital, de Belgrano era, había estado viviendo allá en comunidades, en casas okupa, era re hippie la loca. Ahí encontramos unas semillas y fue la que empezamos a repartir durante años. Esas eran supuestamente eran Sensi Skunk o Durban, muy parecida a la sudafricana. Como tenemos la misma latitud que en Sudáfrica, acá crecía bastante.

-¿En ese momento ya sabías de semillas?

-No, en ese momento empezamos a investigar. Ella trajo 20 semillas, tuvimos 10, 12 plantas y empezamos a cultivar por 3 años. De es tanda, en el 98 había cultivando 10. Éramos dos o tres que la flaca nos había dado semillas. Y después al otro año, éramos 10 entre Merlo, Moreno, Luján y Castelar. En el año 99 ya éramos más de 100 que sabíamos que estaban con esas semillas. En el 00/01, la gente empezó a conseguir semillas de otro lado. Fue todo una tanda que era re populares. La gente tenía prejuicios, despectivamente se le llamaba al cultivo casero "lechuga". Porque la gente no sabía cosechar, no había información. Había poco acceso, a manuales, a internet que estaba todo en inglés, te decían que tenías que plantar en los meses de febrero y marzo.

-Claro, con el verano cambiado.

-Algunos decían que tenías que cultivar en primavera, pero muchos decían febrero y marzo. El que tenía información, la tenía mal. Después había muchos mitos, que cuando cosechabas tenías que meterlo en una caña, echarle whisky, tirarlo arriba del techo, enterrarlo que se hongueaba todo. Las primeras revista "Cáñamo" llegaron a la galería Bond Street, yo todavía estaba estudiando en Económicas. Llegó como en el 97/98 y llegaba atrasada. Una tienda de comics traía encomiendas. El primer activista que yo conocí fue Orge, que escribe en la THC. Hubo una movida en la época de Alfonsín, con la llegada de la democracia, con el caso Bazterrica en el 84. El consumo personal parecía no estar penado. Era la vieja ley, la [20.771], que tenía un par de vacíos. Entonces la jurisprudencia de la Corte Suprema en el caso Bazterrica, parecía que podías plantar. Pero la planta no la conocía nadie entonces nadie plantaba. Con suerte entendían qué eran las flores. ¿Qué pasaba? Vos lo único que conocías era el prensado. Muchos fumaban el macho, se conocía como "lechuga" y no pegaba. Yo regalaba, y me decían "eso es lechuga". Estaban todos acostumbrados al paraguayo.

-Claro, nadie sabía lo que era un cogollo, su punto de corte...

-Empecé a cultivar y ahí empecé a fumar. Porque si no, nunca había comprado, fumaba con mi primo. Empecé a cultivar y tuve más claro todo.

-¿Qué fue el proyecto del sitio "Lamarihuana.com.ar" y qué significaba en el contexto en que surgió?

-Estaba en la facultad y había un gabinete de computación. Estaba estudiando sistemas y me interesaba todo lo de internet. Con un par de compañeros empezamos a ir al gabinete en el 98. A mediados de año, se abre la venta de dominios. Yo registré varios, 20 dominios, luego los fui dejando cuando había que pagar. Me empezó a interesar el tema de la legalización de las drogas, la marihuana en especial. Uno empieza a leer las noticias y se va dando cuenta, que agarran al más boludo, que va preso el que no tiene buenos abogados, que no tiene asesoramiento, se fue dando todo así. Conseguimos la planta, después conseguimos la revista (Cáñamo), tené en cuenta que había un vacío de información, y en eso hice el sitio. Cuando hice el sitio, había un argentino en México, y otra página oculta en un sitio de usuarios de Macintosh.

-La primera información de la página ¿La sacabas de la Revista Cáñamo?

-Claro. Sí, de los manuales de la Cáñamo. Había notas en Página 12 que escribía Marta Dillon sobre la marihuana y el SIDA. Trabajaba en el Ministerio de Economía y tenía revistas de fallos. Tenía bibliografía de fallos, libros antiguos, artículos comerciales. Nos llegaban notas de la escuela del norte de Chicago que están a favor de la legalización. Como están más cerca de Canadá, tienen la mente más abierta, estaban a favor de la legalización. Se mostraba las dos caras de la moneda. No era un droga destructiva. Había fallos, buscando, buceando, encontraba fallos contradictorios, que era lo que más le molestaba a la SIDE, a la Policía. Hubo un caso de una hija de un francés, que la encuentran en la calle con bastante marihuana. Van a la casa, en la casa tenía varios frascos, como 50 gramos. Aparentemente la piba era amiga de la colombiana, hija de diplomáticos. Era un departamento común. La embajada es territorio francés, pero el departamento del hijo del embajador no, es territorio nacional. Me explicaron que la piba no estaba en territorio francés, entonces la sobreselleron. Entonces yo publicaba eso y los tipos se agarraban la cabeza. La gente se empezó a dar cuenta que estaban en una mentira. Agarraban a los boludos pero a los grandes no les cayeron. Agarraban a la clase baja, que fumaba porro, que tomaba merca.

-¿Cómo fue el proceso de la causa que te iniciarion? ¿Cómo quedás expuesto?

-Me empezaron a investigar en el año 2000, y en el 2001 me procesan. Aparentemente fue una orden de la misma DEA, porque había empezado el ciberactivismo. Estaba mi página, otro tipo en Yahoo. Había otra que era un flaco, más de las pastillas, de las fiestas electrónicas. Investigaron esos sitios. Le hicieron una causa al flaco de Yahoo. Por el ICQ se le pusieron a hablar y lo engancharon por el IP. Le hablaron por el chat, se hicieron los amigos y se dieron cuenta que era él. Le localizaron el IP y lo fueron a buscar. Había dos proveedores nomás, todos de Clarín. Entonces lo procesan a él y a mí. Entonces el abogado hace una estrategia medio rara, pero la que gana es la mía. Los locos me procesan porque la página estaba registrada a mi nombre. Me procesan por apología al delito, a las drogas. Yo en ese momento estaba cursando la materia de Derecho Informático. En un congreso sobre eso, un periodista me dice que el caso está re tipificado, que voy preso seguro. Yo me cagué bastante. El laburo mío venía para atrás, estaba por dejar la facultad, estaba más dedicado al laburo en Ezeiza, la empresa familiar, me costaba. Veníamos con atrasos de sueldo, el país estaba mal, y plata para abogados, cero. El día que voy a Tribunales me encuentro con el abogado del flaco de Yahoo y me dice sí, la defensa te la puedo hacer, más o menos 3000 pesos, en cuotas. Creo que ganaba 800 por mes y era imposible. Mi hijo había nacido en agosto. Me avisan del procesamiento en abril&mayo (2001), una cosa así. Nació mi hijo y a los 20 días estaba declarando en Comodoro Py. Como no podía ir con un abogado, me designaron un Defensor que me dijeron que era re chota. Pero había un abogado que trabajaba ahí que se puso la casaca. Yo para hacer la defensa le llevé los textos de la carrera, de derecho informático. Casos parecidos durante la Guerra Fría. Chabones que habían publicado en Noruega durante la guerra. Lo hacían con informes que en Estados Unidos eran públicos, sobre la cantidad de armamento de la URSS. Y los rusos, como eran socios en el sistema judicial, los quisieron meter en cana, era todo espionaje. Se defendieron con que los datos eran públicos. Había que buscarle la vuelta por el tema de la libertad de expresión. Los tres jueces unánimemente fallaron que era un cercenamiento a la libertad de expresión. Nosotros en la causa explicamos cómo se cultivaba, como se cosechaba y cómo se fumaba marihuana. En realidad, la página no se explicaba como fumar. Lo que tenía que probar el Fiscal era presentar un caso de alguien que haya leído la página y que gracias a eso empiece a fumar y volverse adicto. Era re difícil, no tenían a nadie. Se les notaba por como estaba hecho que estaban bancados por alguien.

-Era pura persecución

-No había fundamento real. No querían que se hable de la marihuana en internet. Igual había un montón de foros. Nosotros entrábamos a "Cannabis Cafe", de California. En España no había casi nada. Luego los gallegos que estaban ahí crean "cannabiscafe.net", en español. Ahí fue que explotó el autocultivo.

-Hubo un episodio con la llamada del Fiscal que te procesó.

-En ese momento yo estaba casado […]. Yo estaba Procesado, [nos] llamaban a la noche con puteadas, 3, 4 veces por día. No decían nada. Puteaban. Me llamaron un par de madres con hijos de adictos, para que los ayudara a recuperarse. Yo les daba el teléfono del SEDRONAR. Yo había hecho una llamada al SEDRONAR y la había publicado en el sitio. Eso les jodió. Me atendió una Psicóloga: le decía que consumía marihuana, que no me hacía tan mal, que me relaja, y como no se bien los efectos quería que usted me informe porque me enteré que en California la legalizaron medicinalmente. Usted me dice que es tan mala, tan nociva, y en otro país la usan como medicina. La mina no sabía que la estábamos grabando. Era gracioso. Decía que te generaba disfunción eréctil, pérdida de memoria, 50 cosas malas. No sabía qué decir, la desarmé. Eso les molestó. Si una persona con tres luces dice "acá nos están cagando", no le conviene al sistema. Eramos 20 gatos locos, pero ponele Calamaro, eramos voces resonantes. Supuestamente la parte donde más se cultiva en Paraguay está en manos de los militares. Lo cuidan ellos, son de Stroessner, amparados por la DEA. Todos los dardos apuntaban a Colombia, terminar las plantaciones de coca en Colombia, Perú y Brasil. De Paraguay nadie decía nada. De Paraguay le vendían a Argentina, Uruguay, Chile, Brasil. No quieren perder ese negocio que hoy aún tienen.

-Hay una ampliación enorme del cultivo, pero creo la gran mayoría sigue fumando paraguayo.

-Sí, yo tengo otro primo que cada tanto compra. No da para todo el año, llega a tres meses y no tiene más, porque también cuando está apretado vende un frasco. Pese a todo lo que vez en la tele que secuestran 10000 toneladas de paraguayo, vas a una villa del conurbano y conseguís, te traen medio kilo. Todavía, con el precio de las flores, es barato. Y con todo el riesgo que pasas cultivando...para tirar todo el año, una planta en indoor con suerte te da 200 gramos y tenés tres cuatro meses. Yo cultivaba en tierra, traté de cultivar cada dos años, dos grandes plantas para tirar por mucho tiempo. También por mi barrio andaban los "cogolleros", toco madera, nunca me pasó. Hay que reducir los riesgos lo más posible, porque seguimos en la ilegalidad. Podés tener 50 estudios, jurisprudencia, jueces, abogados amigos. Pero cuando vienen a tu casa y están las diez plantas, te llevan adentro. No les importa que esté ahí cualquiera. Te comés un garrón porque vas al calabozo con malandras, ladrones que nada que ver. Uno trata de mantener una conducta y no podés.

Segunda parte: "Tenemos que seguir difundiendo la práctica del autocultivo"

-También le escribiste una carta a Cristina Fernández, ¿la recibió? ¿te contestó? ¿Por qué se la mandaste a ella?

Tuve respuesta. Se la mandé cuando ella dijo que iban a presentar un proyecto para despenalizarla. Fue en el 2011, creo. Ya había muerto Néstor. Me respondió, la leyó la hermana de Cuervo Larroque, Mariana, de comunicación presidencial.

-¿Y qué decía la carta?

Me respondieron que estaban de acuerdo, que el tema se iba a discutir en el Congreso, que eventualmente se iban a contactar conmigo para delinear algo. Digamos que tenía que insistir, y me llegan 100 por día. Y en lo que hace al tratamiento legal no tenía tiempo de ir a todas las reuniones, integrar alguna comisión. Se va renovando, van otros tomando la posta, por ejemplo los chicos de la THC. Pero tampoco pudieron lo que queríamos, el autocultivo o el cultivo colectivo, una forma legal de una asociación amparada en que tenemos derecho a cultivar, y no vamos a tener diez plantas sino cincuenta, porque somos muchos. Digamos que si igual lo querés plantear, lo podés hacer porque cando viene la policía, vamos los 15 en cana decís, se arma tal quilombo que después tampoco no te llevan. Los que los habían hecho algo parecido era una agrupación vasca. Hicieron cultivo colectivo y le avisaron al juez: ahí vamos a plantar veinte plantas. Y el tipo no les dijo nada. Pero cuando las plantas las estaban por cosechar fue la Guardia Civil y se llevó la marihuana, le dijeron "bueno vamos presos todos, los 20 de la asociación". Arrestó solo al presidente, que estuvo acá, dio charlas en La Plata. Estuvo preso y se comió tres o cuatro años. En otros lugares se plantaba en las casas "ocupa" y la policía no iba, entonces había algún paraguas legal. Ya era legal en Holanda, ya se vendían semillas, había otra tolerancia. De hecho había una convención Europea del cáñamo, donde las semillas eran legales. Eso en el año 2001. Muchos iban Amsterdam como de viaje de egresados. En Francia, a los activistas los detenían si tenían en la remera algo de marihuana, pasó en la marcha. Y en Brasil también. Por apología a las drogas.

Y el gobierno más represor (acá) es el que reglamenta la ley. Tampoco nos tiene en cuenta pero somos un montón. Tenemos que seguir difundiendo la práctica del autocultivo, generando conciencia, siento que cada vez vamos a ser más, menos nos van a romper las bolas. Es la única manera.

-¿Por qué pensás que aún no es legal el cultivo en Argentina? ¿Le falta algo al movimiento cannábico para poder conseguir la regulación que busca?

-No es legal por las mafias. El narcotráfico, lo que financia. La industria farmacéutica no nos quiere tampoco, no quiere que sea legal. La del tabaco menos. Mucha gente se pasa a la marihuana y deja el tabaco. Son todos esos lobbys que tienen mucha plata y pagan mucho impuesto. Al Estado le conviene ciertas cosas legales y ciertas cosas ilegales, pero lo que decía siempre en base a la regulación holandesa. Estaba Howard Mart que aconsejó para la legislación que tenía una frase célebre: "si no se ocupa el Estado se ocupan las mafias". La marihuana la van a consumir igual. Tenía licencias, y se puso a vender hachís en boliches. Después, lo que le falta al movimiento por lo que ví en Estados Unidos, si bien allá no me contacté con nadie, hablo con un par. Ellos lograron que se involucre más gente conocida. Actores, figuras públicas. A nosotros nos falta eso todavía. En la farándula todos fuman, pero muy pocos se ponen la camiseta. Son pocos. Nos falta una figura que levante un poco la bandera de la marihuana, que levante la venda a la gente. Hay, pero faltan más. En eso nos llevan un poco de ventaja. Después, la actitud individual de muchos, la mayoría de los autocultivadores da la cara asume que fuma para él. Los jueces no son boludos, saben que primero lo aprietan y si no mandan a la policía. Conozco a muchos que tuvieron que pagar a la policía para no ser allanados. A veces no te queda otra. Después en Uruguay están re contentos, pero fue una movida política. En Uruguay había cinco activistas, y acá trescientos, cuando fue la ley. Es una cosa que fue mandada, para mí, por lo que se, por Inglaterra. Osea, lo dijeron en la ONU y las farmaceúticas pusieron mucha guita en Uruguay. También hay capitales de Soros que quieren hacer plantaciones de marihuana para cultivos medicinales.

Por otro lado, yo repartí muchos plantín, esquejes, aceite, conseguí aceite para otros. Y tenemos a las madres que también, eso es un gol de media cancha.

-¿Cuánto tuvo que ver eso con la sanción de la ley?

-Sí, ves una foto del antes y el después de los chicos y es irrefutable. Los de la clase baja, sin formación, no pueden comunicarse. Los agarran con un porro, los llevan en cana y los cagan a palos. Eso fue lo que siempre pasó. Después los de clase media, con un primo abogado, un conocido que trabajaba en Tribunales, hacían una defensa y la sacaban bien. De ahí a que te haga una ley para fumar porro en la plaza, no van a dar bola nunca. Tenemos la bandera medicinal, pero es mas ludico que otra cosa. Lo que es la detención de los consumidores recreativos, al Estado, es una fuente de ingresos. Porque compran todos paraguayo y segundo porque hacen todo el cúmulo de causas que la justicia necesita para seguir con ese aparato. Ganan plata los jueces, los abogados, todos. Es un engranaje en donde encajan perfecto los consumidores. Pero cuando surge que hay mujeres que se ponen la camiseta, reclaman, ahí ya lo miran con otra cara.

Acá tendemos al modelo yanqui, de venta de marihuana sin procesar, el cogollo. Debe haber sectores que apuestan por el modelo uruguayo. Sería cobrar un impuesto a esa venta.

Publicada originalmente en dos partes, el 12/10/2017 y el 25/10/2017, en el sitio anterior de la asociación.