En el contexto de la Expo Cannabis Uruguay 2015 tuvimos el agrado de entrevistar a la Directora Ejecutiva de Fundación DAYA, Ana María Gazmuri V., quien nos aclaró el panorama en varios aspectos del Cannabis medicinal.
Fundación DAYA (“amor compasivo”) es una de las organizaciones que impulsó un cambio de ley en Chile que calma el dolor de miles de pacientes y sus familias. En conjunto con Mamá Cultiva, desde 2014 brindan un servicio a la comunidad que va desde el asesoramiento por parte de médicos y terapeutas, hasta talleres de cultivo. Su misión, la investigación, promoción e implementación de terapias orientadas a aliviar el sufrimiento humano.
El Cannabis medicinal explotó en toda Latinoamérica gracias a los pacientes que posicionan ésta medicina como inocua, segura, y con menos efectos colaterales que la mayoría de las drogas. El porcentaje de pacientes que inició su tratamiento a tiempo […] mejoró significativamente su calidad de vida. Pero, dado que es un tratamiento tomado como última opción, otro gran número de padecientes llega tan deteriorado que la mayoría de las veces llega a significar un paliativo para acompañar los últimos momentos.
“En el Primer Seminario Internacional de Cannabis Medicinal en Santiago de Chile tuvimos a una neuróloga que expuso su testimonio como madre que trató de salvar a su hijo de la Leucemia, pero llegó demasiado tarde. La vulneración de derechos en estos casos es muy grave, por eso con el apoyo del Ministerio de Salud, la Cámara de Diputados, el Colegio de Químicos y Farmacéuticos, y la Universidad de Valparaiso, difundimos casos clínicos y sus estudios para sumar rigor al asunto”.
Otra cuestión clave es el suministro. Según nos cuenta Ana María, Fundación DAYA cree que generar autonomía mediante el autocultivo es la mejor manera de obtener la medicina. Por eso, como complemento a los talleres y asesoramiento previamente mencionados, regalan semillas. El problema es que no todos tienen cuatro meses para esperar la cosecha.
“En DAYA formamos una Red Solidaria con colaboradores anónimos que se comprometen, como sea, a brindar asistencia a todo aquel que precise ayuda de urgencia. Legalmente, apelamos a la extrema necesidad”.
Cepas y cannabinoides son otros de los pilares que llevan al éxito en el tratamiento. Ana María nos comenta el verdadero interés detrás del CBD.
“El CBD es una estrategia netamente comercial ya que no tiene las restricciones jurídicas del THC. Ésta molécula sin la presencia del resto de los Cannabinoides en su debida proporción es Hemp. […]”.
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Agradecemos infinitamente a Ana María y todo el equipo de Fundación DAYA por haber compartido su experiencia en estos temas fundamentales, y a la vez, tan manchados por la desinformación. También a la Revista THC por su compromiso permanente con el activismo y la ayuda para estar presentes en la expo. ¡Sepan que tienen nuestro apoyo para lo que necesiten!
Publicada originalmente el 26/12/2015 en el sitio anterior de la asociación.




