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Cronograma de Talleres - 2018


Enterate de las proximas fechas de nuestros talleres!

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A continuación les detallamos un cronograma de los próximos talleres a realizar por la Asociación.   3 de Marzo - Taller de Floración 17 de Marzo - Taller Introducción al Cannabis Terapéutico 7 de Abril - Taller de Secado y Curado 21 de Abril - Taller Introducción al Cannabis Terapéutico 12 de Mayo - Taller de Indoor - 1era Parte 19 de Mayo - Taller de Indoor - 2da Parte   Para mas información enviar un mail a: inscripciones@cogollosdeloeste.com.ar     Proximamente mas info...
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1er Taller del año - Sábado 3 de Marzo - Taller de Floracion


Veni y enterate todos los cuidados necesarios para llevar adelante esta parte tan importante del cultivo.

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Se viene el primer taller del año!! Sábado 3 de Marzo - Taller de Floración Zona: Villa Crespo, CABA Próximamente más información...   Info e Inscripciones: inscripciones@cogollosdeloeste.com.ar  
Legales

"Cuando vos subjetivás a la sustancia, objetivás a la persona"


Entrevista a Emilio Ruchansky. Autor de "Un mundo con drogas"

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Entrevistamos a Emilio Ruchansky, periodista, integrante de la revista THC y autor de Un mundo con drogas (Debate, 2014). Un libro que combina trabajo documental, de investigación y de análisis sobre la política de drogas a nivel mundial. A partir de su recorrido y experiencias en los países que tomaron caminos alternativos al prohibicionismo, también conversamos de la situación de la política de drogas en nuestro país y del movimiento cannábico.   Un mundo con drogas -CODELO: Recorriste muchos países viendo políticas alternativas a la prohibición. ¿Qué impacto social viste?¿Se cumplieron las profecías terribles del prohibicionismo?¿Qué impacto hubo en la opinión pública? -Emilio Ruchansky: Bueno, yo trabajé en base a tres plantas. Son las tres plantas que están controladas y fiscalizadas por las convenciones que son la coca, la adormidera y el cannabis. Sobre esas tres plantas y sus derivados se han hecho, ha habido determinadas políticas que colisionan o están por fuera del espíritu de las convenciones. Algunas políticas están fuera de las convenciones directamente. Otras están al límite. Hay mucho que se puede hacer dentro de las convenciones, pero mi idea era mostrar que se puede salir de la prohibición. Y los resultados son distintos refiriéndose a qué trabajo se haga en cada lugar. En el caso suizo, lo que se nota es que al contener la escena de usuarios de drogas inyectables, cocaína, heroína, speedball[1], al poder contenerlo en lugares de consumo controlado, bajó muchísimo el contagio de  HIV, de Hepatitis B y C, las amputaciones, las sobredosis y los delitos callejeros. Eso está comprobado tanto en Berna como en Ginebra que son dos lugares que trabajé e investigué. -C: ¿Son grandes ciudades? -ER: Berna no es una gran ciudad, por ahí Ginebra sí. Berna es igual la capital y el lugar donde nace la reducción de daños. En España también se hicieron muchas cosas esos años, pero Berna es donde tuvo más impulso a partir del consumo controlados de sustancias, a ver, estos lugares[2]  las salas de consumo. Están empezando a poner un pie:  hay un lugarcito en Nueva York, Canadá lo viene haciendo. Y también el programa de "heroína x heroína", qué también empezó en Suiza, aunque hay antecedentes de 1800 en Inglaterra y en EE.UU. Se le daba morfina a un morfinómano. Se entendía que a la persona si se lo podía mantener bajo una dosis regulada, la persona podía trabajar hacer un montón de cosas. Si la tenía que salir a comprar al mercado negro se podía complicar la vida. En ese momento intuían que existía una dependencia física que después a partir del descubrimiento del sistema dopaminérgico en el cerebro nos damos cuenta que hay opioides en el cerebro y que la dependencia física a los opioides es algo bastante complicado. Más allá que no es lo mismo que adicción. Adicción y dependencia son dos cosas distintas. Puede haber adicción sin dependencia y dependencia sin adicción. Eso creo que es algo que queda bastante claro en el libro y lo explican bien los suizos.   En el caso de Holanda está la segmentación de mercado de marihuana y de lo que ellos llaman "drogas duras". También tuvo resultados, medido en el tiempo. A los 15 y a los 40 años. Hay menos consumo de heroína, hay menos nuevos heroinómanos. La premisa fundamental se sigue cumpliendo: la marihuana no es la puerta de entrada a otras drogas. El dealer es la puerta de entrada a las "drogas duras". Yo creo que eso es importante porque ha influenciado el proceso uruguayo. En ese caso no se habla de segmentación de mercado sino de romper el "efecto góndola". Es decir que vos vas a comprar marihuana y el dealer te diga "mirá, marihuana no tengo, pero hay pastabase y cocaína” y se termina consumiendo lo que te ofertan. En base a un informe de 2014, algunas asociaciones en Uruguay calculan, en números gruesos, que el 40 por ciento del cannabis que se consume hoy en Uruguay está siendo cultivado en Uruguay y no está carterizado. Eso no quiere decir que todo ese cannabis sea legal, quiere decir que está cultivado en Uruguay y que no está carterizado, no hay mafia. Hay un mercado legal y hay un "mercado gris". Hay gente que cultiva y se lo vende a un vecino, se lo intercambia a un amigo, etc. Pero esa persona no está dentro de una asosiación grande que tiene soldaditos, que paran en la esquina y luego lo terminan encarcelando o matando. Es alguien que simplemente le sobra y vende. En el objetivo de bajar la violencia, es algo que sigue siendo válido.   En el caso de Bolivia se han hecho cosas importantes. Primero, simbólicamente echó a la DEA de su territorio, que no es poco. Ha creado un marco regulatorio para la coca dentro de su país. Se fue y volvió de las convenciones manteniendo reservas de por qué el "coqueo" no es una práctica a abolir como sostiene la convención de 1961 para Bolivia. Eso ha permitido la política de "katos" es decir que se puede cultivar, porque es un consumo diario, como para nosotros la yerba mate. Para ellos es la coca, el té de coca, succionar la hoja. C:Lograron volver con su posición firme.  -ER: Sí, digamos, ellos tenían un pedido mucho más grande. Ellos pedían sacar a la hoja de coca de la lista de peligrosidad de sustancias que comparte con la heroína. Lo cual demuestra lo poco científico que es ese listado. Es totalmente político, no hay nada científico en ese  orden de peligrosidad de sustancias.   En EE.UU me parece que hoy se están viendo los frutos a partir de lo que deja en impuestos el cannabis en Colorado. No solamente se usaron para construir más escuelas sino que parte del aumento salarial de los docentes proviene de los impuestos del cannabis. No ha cambiado nada, no se ha muerto nadie, los estudios indican que los adolescentes , secundarios, están consumiendo menos cannabis que antes, lo que es un excelente noticia. -C: Ahí el principal miedo que es que aumente el consumo se demuestra que no es tal. -ER: Pero aunque aumentara demasiado, el problema no sigue siendo el consumo. El problema es la situación carcelaria, la "guerra" contra el narcotráfico, la cantidad de muertes que produce esa "guerra". El consumo puede bajar o aumentar un poco. Hay gente mayor que ahora se va a animar a consumir porque es legal y antes no lo hacía. Pero son decisiones adultas e informadas, sobre eso uno no tiene que opinar. El consumo no va a ser epidémico. No lo es, no lo ha sido en Holanda. Tampoco lo ha sido en España con los clubes. De todos los ejemplos internacionales que muestro en el libro, los clubes son los que menos han podido avanzar por esta pelea constante a nivel federal.  Los últimos documentos que incluí en el libro son papeles de la procuración española en contra de los clubes y tratando de perseguirlos. De todas formas han sacado mucha gente del contacto con otras sustancias. Eso es interesante. La regulación sea un club, sea autocultivo, sea en farmacias como en Uruguay, etc. tiene un fin sanitario y  es la segmentación de mercado. Que alguien que quiere consumir marihuana no se le ofrezca otra cosa. Si las quiere consumir seguro las va a consumir, nadie dice que no. No estoy tan a favor de esta división entre drogas "blandas" y "duras", pero coincido con los holandeses en que la marihuana no es la puerta de entrada que a drogas que pueden producir más daño a la salud sino el dealer. Con cannabis ya se puede y se debe avanzar en la regulación porque es muy claro, como en la campaña que se hizo en EE. UU, el cannabis causa menos daño que el alcohol, su consumo. Teniendo eso como disparador me parece que es una medida sanitaria. -C:  Muchas veces decimos que luchamos por la "legalización" o por a "despenalización", pero vemos que hay diversidad de regulaciones. ¿Qué tienen en común y qué de diferente?¿Qué fenómenos globales las atraviesan y qué tienen más de particular? -ER: Primero hay que hacer una aclaración sobre los términos. Despenalización de la tenencia para consumo personal es una cosa, legalización es otra cosa y regulación es otra cosa. La despenalización de la tenencia para consumo personal es algo que tienen que tener todos los países y por lo que tenemos que luchar como activistas en primer orden. Que alguien consuma marihuana me parece que no hace que uno sea mejor persona que la que consume pastabase. El consumo no puede estar penado porque es un acto privado. Es un delito sin víctima. La despenalización nos pone en igualdad a todos los que consumimos sustancias ilegales. Está bien y es necesaria. Y no lo digo yo, lo dice la Corte Suprema desde 2009.   La legalización es un paso necesario para regular, pero no puede ser un fin. Debemos pensar que la legalización del alcohol en EEUU también trajo problemas. Hubo malas regulaciones. Por supuesto que es mejor una mala regulación que la prohibición. Pero las malas regulaciones también pueden ser muy nocivas. Nosotros estuvimos años fumando cigarrillos sin saber que producía cáncer. Muchísimos años. Hoy tenemos publicidad de alcohol en la televisión y sabemos que el consumo episódico en adolescentes produce mucha sobredosis y muertes. Genera accidentes viales, se usa como desinhibidor y muchas veces termina generando violencia contra la mujer, los hijos. Pero la publicidad sigue estando ahí, en la calle también y es intocable. Entonces la regulación creo que es el paso mas completo, la legalización muchas veces se nos usó en contra. Se nos puso en contra, porque muchas personas creen que la legalización es la "liberalización". Entonces tenemos que plantear una idea de regulación, que es algo que me parece mucho más serio y es lo que está planteando Uruguay. Entiendo el miedo que mucha gente le puede tener a la regulación del cannabis pensando en lo que ha sido la regulación del tabaco o el alcohol. Las empresas le mintieron directamente a la gente, a los consumidores. Es un a crítica que acepto como válida.   Cada país tiene sus diferencias, cada regulación tiene sus propios objetivos. La de la heroína en Suiza busca que las personas que ya ni siquiera con metadona están pudiendo funcionar en su tratamiento, puedan directamente tener heroína legal y no tener que comprarla en la calle. Eso apunta a reinsertar socialmente a la persona y que antes robaba o se prostituía para poder comprar la heroína y hoy ya no lo tiene que hacer. Eso me parece muy importante. Después la regulación de la hoja de coca es única. Más allá de que Perú tiene una regulación de la coca. -C: No conozco la regulación de Perú ER: En Perú el estado compra toda la coca y la vende. Es un modelo que ha tenido Uruguay con el alcohol. Es el Estado el que hace la compra de la coca legal. En el caso de las regulaciones de cannabis uno sí puede hacer comparaciones. Me parece que el caso más interesante es España, porque pone en jaque a la convención internacional, a las 3. De hecho, hay un informe de la OEA de 2013 que se llama "el problema de las drogas en Nuestras Américas" que lo impulsó Santos (presidente de Colombia), donde se dice que un país tiene despenalizada la tenencia para consumo personal, no contraviene las convenciones lo que hacen en España. No inician a nadie en el consumo, no hay trascendencia a terceros porque no se fuma afuera ni nada por el estilo, no hay profit, no hay ganancia y ese es un punto muy importante que los activistas locales tienen que entender también. Si vos no ganás dinero con la distribución de cannabis, no estás infringiendo las convenciones. ¿Se puede pagar un sueldo? Sí, porque no es ganancia. Si uno hace una asociación y los socios ponen plata para que se les cultive, si dividís los gastos y se pagan sueldos, no hay ganancia, ahí hay trabajo. Es algo muy bueno y que se puede aprovechar. Es un hueco que se puede trabajar legalmente y siempre se lo digo a la mayoría de los activistas con los que charlo. Insisto en ese punto: hay que tener personería jurídica y de ahí avancemos. -C: Hacerla a la española... -ER: Hacerlo cooperativamente y ver qué pasa. En algún momento alguien lo va hacer. Quedan muchos pasos previos para hacer eso, pero ya está en un informe de la OEA y eso no es menor. Después hay cosas más notorias. La contraposición entre EE.UU y Uruguay es interesante, por ejemplo en EE.UU no se puede fumar en la calle, pero en Uruguay sí, y en Uruguay no podés comprar más de 40 gramos (por mes) y en Colorado vos podés comprar lo que vos quieras. En Colorado no tenés que registrarte y en Uruguay sí. Son tensiones propias de cada sistema aunque comparten cosas. Sé que hubo comitivas de asesores y diputados uruguayos que viajaron a Colorado para ver el sistema de regulación y han tomado cosas como el tema de tener un órgano de control interno de  la regulación. En Colorado hay una "policía" del cannabis, hay inspectores, para cannabis medicinal ya los había  medicinal y luego los hubo para el recreativo. En uruguay tenés al IRCCA (Instituto de regulación cannábico) que controla. -C: Que ve si estás acorde a la ley. -ER: Eso le da mucha credibilidad al sistema aunque también lo encarece. Es un tema que abordé en el libro: cómo el precio del cannabis es  la política del cannabis. Hay un activista holandés, que dice que el "kilo de cannabis es la política". Es decir, el kilo tiene que estar barato. Si el kilo es caro, va  a ser una mercancía preciada y no tiene que ser tan preciada sino se carteriza. -C: ¿Creés que hay una contraposición entre el modelo uruguayo donde el estado se hace cargo de la producción y el modelo estadounidense? Sobre todo en lo que nombrás en el libro como "capitalismo cannábico". Me interesa ese concepto. ER: El "capitalismo cannábico" es una frase que utilizo para hablar del dueño de Arjan Roskam, el dueño de Greenhouse. Ahí hay un capitalismo, hay que reconocerlo. Pero no es lo que está pasando en Uruguay o en Estados Unidos justamente. No hablamos del modelo holandés recién, pero el modelo holandés no es un modelo de regulación total. Yo lo incluí porque hay una tolerancia clara a la venta de semillas y de cannabis. No incluí a Portugal por una decisión política. No es que me falta la plata para ir, podría haber ido. Pero es una despenalización que involucra la penalización con tratamiento, lo cual para mí no es modelo. Está bien la despenalización, pero no está bien penar a una persona con tratamiento. De hecho es un modelo que apoya hasta la iglesia. Y el "capitalismo cannábico" creo que hay una fantasía muy aprovechada por los prohibicionistas incluso, de que solo se está detrás del cannabis, o del negocio del cannabis, o que Monsanto mañana va a producir semillas de cannabis. La verdad que me parece medio zonzo, es un cazabobos. Por un lado, el cannabis por la prohibición en sí no ha logrado, aunque hay, generar personas con mucho dinero.... digamos, Arjan no es Benetton. Arjan no es Mastellone hermanos, es dueño de una empresa, vende semillas a todas partes, tiene su coffeshop, etc. Pero ellos también hacen política de drogas. Entonces ahí hay una combinación que muchos envidiarían. Poder hacer política, poder cambiar las cosas y además ganar una buena plata. Más allá de ese caso donde hay un capitalismo naciente en el caso de los holandeses que son los primeros, que son pioneros.   En el caso de EE. UU hay mucha diversidad. No hay concentración. Pensá que en Holanda hay franquicias de coffeshop. En el caso de EE.UU, en primer lugar, el Estado está mucho más presente de lo que se cree. A veces se dice que es todo libre el cannabis. Eso es mentira. Hay muchas regulaciones: para poner un dispensario tenés que estar lejos de un colegio, hay que tener varios tipos de autorización, hay que consultar al vecindario antes, hay una policía interna. Hablo de Colorado que es la regulación más seria, que Obama permitió. Lo de California Obama no lo veía bien por ser algo más anárquico. Hace unos años varios cultivadores boicotearon un referéndum a favor porque no querían pagar impuestos. Entonces ni Estados Unidos es tan capitalista ni Uruguay es tan estatista. Porque en Uruguay hay privados, hay dos empresas que se presentaron para cultivar, hay farmacias que son de privados y que están vendiendo. Me parece que en ese sentido hay una generación de mitos o como se diría... -C: ...de imágenes estereotipadas. -ER: En Uruguay hay privados y en Estado Unidos presencia estatal. Sí hay diferencias que tienen que ver con que Estados Unidos es un país capitalista por excelencia con lo cual en Estado Unidos hay publicidad de cannabis, se permite, está más industrializado que en Uruguay y por supuesto hay mucho más capitalismo porque hay dispensarios, lugares que hacen pipas, hay un negocio más montado. Pero todavía no noté una concentración grande de capital. Hay laboratorios que hacen testeos. Pero se le está dando trabajo a mucha gente y eso me parece importantísimo. -C: Lo que mencionabas del aumento de salario de docentes es muy relevante. -ER:  Sí, hay trabajo cannábico. Me refiero a la gente que trabaja para un dispensario, que cultiva para ellos, o a los laboratoralistas que analizan el nivel de THC. Eso es trabajo. No me parece nada despreciable.   La situación actual en América Latina y Argentina -C: Te quería preguntar por una definición que aparece en la introducción del libro. Hablando sobre el discurso que sostiene el prohibicionismo sobre las drogas, decís: "...el consumo de sustancias controladas configura un flagelo en el mundo capitalista, forma parte de la decadencia social desde un enfóque marxista clásico y resulta un comportamiento impuro para las religiones mayoritarias. ¿Qué queda de ese discurso y qué no en América Latina hoy en día?. -ER: Lamentablemente queda mucho. Es de las cosas que más me impulsó escribir el libro y por eso está en la introducción. De izquierda a derecha se compartían los mismos prejuicios. Y que había oposición tanto de izquierda y derecha y la iglesia está por descontado. Creo que sigue siendo así, aunque hay algunas personas de la izquierda que están empezando a ver. A partir del desastre carcelario de sobrepoblación, la cantidad de personas metidas por delitos menores de droga, sumado al genocidio que está ocurriendo en México sumado al que ya ocurrió en Colombia están abriendo los ojos. En la derecha siempre hubo un ala liberal que entiende que esto es un tema de libertades individuales. El mayor progreso de estos años es empezar a ver el problema como un problema de Derechos Humanos. Antes se veía como un tema de derechos individuales y ahora de Derechos Humanos. Son las dos cosas, pero dar ese paso y entender que la "guerra" involucra este tipo de aspectos de violaciones a los DD.HH más los desaparecidos-en México hay 32.000 del 2006 en adelante- me parece que ya no se puede seguir sosteniendo que esto son los costos de esta guerra. Porque los costos de esta "guerra" en realidad son más que los que quiere evitar y nunca evitó, que es el aumento del consumo. El consumo aumentó y con la "guerra" se está muriendo mucha más gente. Entonces está perdiéndose por todos lados. -C: en relación a esto, ¿Cómo caracterizás la ley 27.350 de cannabis medicinal en Argentina? ¿Es una paradoja que en este tiempo de gobiernos conservadores de América Latina haya legalizaciones del cannabis medicinal (Perú, México, Colombia, Argentina)? -ER: No.  Me parece que hay un nuevo actor y ese nuevo actor ha logrado mover el mapa legislativo. La aparición de los casos de epilepsia refractaria tratados con aceite de cannabis cambió radicalmente todo. Nosotros desde la revista THC veníamos siguiendo y conocemos a un montón de gente que usa cannabis con usos palitativos y terapeúticos para cáncer, HIV, esclerosis múltiple. Esa gente no puede marchar al Congreso, no puede pasear por programas de televisión. Una persona que tiene cancer, muchas veces terminal, necesita la dosis y uno no puede transformar a una persona que tiene cáncer en un activista. No puede, no quiere, etc.  Es difícil, aunque hay mucha gente con cáncer que ha salido a hablar a favor. La aparición de madres y de padres donde hay toda una proyección de vida y de mejor vida para esta persona a través del aceite sensibilizó de una manera que no sensibilizaron ni las muertes por la guerra, ni las desapariciones ni la cantidad de gente que tenemos presa. Esa ha sido la entrada. Yo nunca quise que se empezara por acá, por el cannabis medicinal. No estoy muy de acuerdo con eso. Porque es exponer la vida privada de un montón de personas y no era un camino racional y maduro socialmente, por ejemplo que las Mamá Cultiva tengan que ir a golpearle la puerta a senadores, diputados, como si no tuvieran bastante quilombos en sus casa, trabajo, encima tener que hacer esto para conseguir un derecho. Pero no les quedó otra y eso habla del bajo nivel de discusión que tenemos, que han tenido que salir personas a mostrar su vida privada para conseguir una ley. El impacto que tuvo lo vimos en que personas conservadoras se conmovían, han apoyado. Es muy difícil decirle a una madre de una hija con epilepsia decirle que la está drogando, que la está matando cuando ya le viene dando drogas legales y ha sido un daño enorme para su salud. Hoy digo: el cannabis medicinal es la puerta de entrada a la política de drogas. Porque está funcionando como eso, por más de que nuestra ley no es una buena ley, es más bien algo simbólico, todavía no se pudo efectivizar. Pero no deja de ser interesante que siendo un gobierno neoconservador y neoliberal a la vez, también hayan tenido que ceder algo. No es una gran ley, pero tuvieron que ceder. Eso habla de la fuerza que tiene el movimiento de cannabis medicinal. Tiene una fuerza, porque la realidad que en el primer año de gobierno lograr este tratamiento con voto unánime y lograr que eso esté en la agenda parlamentaria es algo muy importante. -C: Para el gobierno de Macri, "Narcotráfico Cero" fue uno de los sloganes de campaña. ¿Cómo ves la política de drogas en estos dos años? -ER: Ahí hay algo peligroso. Calderón en México dijo lo mismo. Por supuesto que nosotros no estamos al lado de EE.UU. ni somos un gran país cultivador de cannabis y amapola. No deja de ser preocupante por varias cuestiones. La situación carcelaria cuando el asumió ya era bastante grave. A partir de las desfederalización de los delitos menores de drogas es compleja. Se mantienen las mismas penas para delitos menores. Es ridículo. Es un error grave. Pero también muestra como el punitivismo ha logrado avanzar en el tema drogas desde una concepción social "catastrófica", de que las drogas nos llevan al desastre. Como decían los viejos higienistas, a la degradación social, racial, etc. Y la guerra lo único que está trayendo es que siguen cayendo presos por el menudeo, mujeres pobres, sin antececedentes, jefas de hogar y después venden los hijos. Va a seguir aumentando la cantidad de gente presa. La oferta no va a desaparecer porque la demanda no va a desaparecer. Entonces el problema es qué entiende Macri por narcotráfico y qué entiende su administración como lucha contra el narcotráfico. Creo que Uruguay sí está luchando contra el narcotráfico al sacarle clientes. Y al sacarle ingresos que es lo principal. Lo digo entre comillas porque el mismo término "narcotráfico" es discutible. La cocaína no es un narcótico, es un estimulante. Narcotráfico fue creado en el momento en que se perseguían la heroína, etc. Más allá de eso, habla de una línea muy punitivista  donde se corre el riesgo que otras voces ya empiecen a pedir que el ejército y los militares se metan en este tema como tema de seguridad interior. Que se metan los militares sería peor, podríamos terminar como México. Creo que es uno de los riesgos de este discurso. Por ahora para mí es discurso, con un poco de mano dura. Y al no haber metido a los militares todavía estamos bastante a salvo. -C: Todavía no fue a fondo. -ER: Por suerte, porque digamos este es un negocio que cuanto más apretás, más sangre y dinero sale. Dinero para las armas, más cara las sustancias. Cuando la demanda no se termina, más sangre y más dinero. Más duro te ponés, más plata hacés, de los dos lados. Cuando hay dos lados. Porque por ejemplo en Rosario no creo que haya dos lados. La policía maneja el menudeo. -C: En Santa Fe tenés el caso de Hugo Tognoli como uno de los emblemático...[3] -ER:  Creo que en todas las provincias es así, con más o menos colaboración. -C: hablaste que en el espectro político, de izquierda a derecha, comparten la perspectiva sobre las drogas. Que hay un divorcio entre las ideas de la izquierda y la de pensar la política de drogas desde los derechos humanos. Veo que esto también existe en relación  a organizaciones y actores de los sectores populares. ¿Cómo ves este divorcio en Argentina?¿ Y en los otros países que visitaste?¿Qué relación hay entre los sectores populares y la política de drogas? -ER: Bueno, hay una concepción muy arraigada de la Iglesia sobre la que el consumo de cualquier sustancia al alterar la voluntad, hay que intervernir por esas personas para salvarlas. Se pone todo el tiempo como ejemplo de esto, cuando en realidad hay personas que hace más de 10 años consumen paco. Las organizaciones sociales y de izquierda tienen el mismo discurso que la Iglesia. No se preocupan por eso, siguen estando a favor de la internación y de sacar de circulación a un montón de gente con consumo problemático. En vez de ver que el consumo problemático es la consecuencia muchas veces de una situación de pobreza. El consumo problemático existe en todas las clases sociales, con la diferencia de que hay gente que tiene obra social y se puede atender bien y gente que no. Lo preocupante es esta contaminación entre la Iglesia y los movimientos sociales. Hay un nuevo movimiento que es "Ni un pibe menos por el paco". Es ridículo, el paco no camina, es una sustancia. Cuando vos subjetivas a la sustancia, objetivás a la persona. El pibe no piensa, el pibe no siente, y es el paco el que piensa actúa, el que hace caer a los pibes. Lo he visto en un título de Clarín hace unos años: "La droga avanza en el país". La droga no avanza, avanza el consumo en todo caso. No son simplezas semánticas, son temas ideológicos. Entonces lo que pasó con la izquierda es que sigue sin entender y valorar lo que es la autonomía, el respeto por las personas, el derecho del paciente. Una persona puede rechazar el tratamiento con drogas como puede rechazar también el tratamiento de cáncer. Hay una percepción, que la derecha comparte, ese es el gran problema en este tema. Cuando vos ves que izquierda y derecha tienen una misma concecpción totalizadora, fascista sobre un tema, ahí hay que trabajar. Porque son temas que quedan estancados y no se puede hacer nada. Al haber un consenso político sobre una situación, no se puede mover. En THC siempre se hizo un trabajo que apuntó a romper ese consenso. Siempre fuimos abiertos y hablamos con todos, no hacemos diferencia. Peleamos en todos los frentes.   Perspectiva a futuro y lucha del movimiento cannábico -C: ¿El prohibicionismo está en una crisis terminal? ¿estamos frente a su definitivo ocaso? -ER: No lo se. Hay un trabajo interesante que ahora se va a publicar, que menciono en el epílogo del libro de Mariana Souto Zabaleta. Ella investiga qué es lo que sostiene al prohibicionismo ante su evidente fracaso. Habla de la socialización de determinados conocimientos. A mí me sorprendió y hace bastante tiempo estoy esperando que salga este libro. Ella dice: EE.UU ya no es el único jugador en contra de la regulación. Ha logrado difundir este discurso y ahora Rusia, China y los países árabes son los que más oposición hacen". Más allá de que EE.UU también y tiene diversidad al interior de su territorio. Yo no creo que el prohibicionismo esté herido de muerte porque ha instalado un sentido común. Y desarmar ese sentido común es por lo que todavía estamos peleando. Hace unas semanas, Trump fue a visitar Duterte[4], en Filipinas, que está masacrando a su gente con la guerra contra las drogas. Y lo felicitó por su política de drogas. Entonces no están cambiando mucho las cosas. Con Obama algunas habían mejorado un poco algunas cuestiones. Lo que sí creo que es inevitable es la regulación del cannabis. Eso es algo que la autora Zabaleta sostiene también, conoce la diplomacia de las drogas. Es esperable. Está Uruguay, el año que viene se suma California que es el estado más poblado de EE.UU, y también se suma Canadá. Cuando pasa eso y no es un desastre, cuando no hay una "epidemia del cannabis" y  fuman chicos de 11 años, que todos repiten en la escuela, mientras no pase, que no pasó; no pasó en Holanda y no va a pasar tampoco. No hay indicadores de que eso vaya a pasar. Incluso los indicadores internos de Uruguay marcan que el cannabis viene creciendo hace años pero su perspectiva de crecimiento es más baja desde la ley. Eso va a hacer un efecto cascada. Ya lo está haciendo. Puede pasar como en Holanda, que se quedó asilado. Porque ni Francia ni Alemania siguieron esos pasos. Aunque Alemania empezó a admitir la tenencia, pero quedó aislada. Me parece que con el cambio en EE.UU y si se suma Canadá...estos ejemplos nos van a hacer opinar sobre cosas que ya están pasando y no sobre Holanda que era algo que quedaba lejos. Hablo desde Argentina. Bueno pero en Holanda, en Europa... esto es Uruguay, que está al lado. Me parece que eso va a tener un paso muy grande. Creo que con el cannabis se va a avanzar. Es inevitable. Es como el divorcio. Durante muchos años se iban a Uruguay o a México a divorciarse. Tarde o temprano se conseguía. -C: Mencionaste que no te gustaba la estrategia de exponer la vida privada, las enfermedades en la lucha por la política de drogas. Como actor dentro del movimiento cannábico argentino ¿Qué estrategias debe darse para, por ejemplo, derogar la ley 27.737? -ER: Venimos teniendo mucha mala suerte como movimiento. Primero que somos un movimiento muy chico. Segundo, que hace falta unirse sobre las diferencias. Más allá de lo que se pueda conseguir o no. Uno de los grandes problemas de este movimiento es no haber articulado con otros movimientos. No se terminaba nunca de articular con el movimiento de la diversidad sexual, no terminaba de articular con el movimiento feminista, con todo el movimiento antipunitivista con el tema de la baja de la edad de imputabilidad... -C: Te referís al movimiento de DD.HH -ER: No, a todos quienes laburan el tema cárceles, etc. No hemos logrado una articulación por la cual nosotros marchemos con ellos  y ellos con nosotros. Un poco es lo que ha pasado en Uruguay, que los ha fortalecido tanto. Tenés a Proderechos[5], en Uruguay, es un ejemplo. Un activista cannábico que marcha con los afros, que marcha con los putos, las lesbianas, las travestis. Que seamos parte de esta gran mayoría oprimida. Porque no somos minoría. Si nos juntamos todos somos mayoría. Entonces eso como primera cuestión. Y para eso hay que vencer determinadas barreras mentales. Después, no creo que la estrategia política esté agotada. Se ha intentado muchos años la estrategia legislativa. Soy testigo y actor de esa estrategia, he asesorado proyectos y muchos de los que estamos en THC estuvimos al frente de esa estrategia. Fuimos viendo quien valía la pena, quien no. Esto fue durante estos 12 años de kirchnerismo donde la puerta parecía estar abierta pero nunca se terminaba de abrir. Al final la Iglesia, las comunidades terapéuticas y el sector de seguridad nos terminaron cerrando esa puerta. En 2012, claramente los curas villeros, y hay que tener cuidado, entender que hoy ellos son un problema que tenemos para despenalizar. Bajo ese manto de moral puritana, siguen yendo los chicos presos y requisados. Hay que tener mucho cuidado. Todo el movimiento de base sindical y social está muy pegado a los curas villeros y a la doctrina social de la iglesia. Y ahí hay un peligro, porque debieran ser aliados nuestros. Pero son aliados de los curas villeros. Se pueden tender puentes con la iglesia, pero hoy es difícil. Quizá están de acuerdo en muchas cosas, pero para afuera no lo dicen. Sí se puede tender puente por los Curas por la Opción por los Pobres, ellos sí están a favor de la regulación. Hay que ver el momento político. Yo siempre estoy a favor de la despenalización de la tenencia como primer objetivo. Por esto que comenté antes. La tenencia para consumo personal aplica para el que consume cualquier sustancia. Hoy es muy dificil pensar eso. Hoy quizá estemos más cerca de regular el cannabis que de la despenalización. Es loquísimo. Y a mí no me agrada. Lo mismo con el cannabis medicinal, que muchas personas deban exponer su vida personal para conseguir un derecho. Pero bueno, si están de acuerdo y lo hicieron, está bien. Yo no critico a esas personas, critico a un sistema por el cual para reclamar  derecho tenés que hacer eso. Lo critico en mi rol de periodista, como cuando persiguen a las víctimas, cuando una víctima tiene que salir y pedir por favor a las cámaras cuando tiene que velar a su hijo. Me parece nocivo, dañino. Es parte de las reglas de juego y yo no las acepto. No lo voy a aceptar nunca, pero son las reglas del juego y a veces hay que jugarlas. Sabiendo que la puerta legislativa está dificil, tal vez una estrategia interesante sea la estrategia legal. Por eso insisto tanto en la personería jurídica. Te permite conveniar con una universidad en el caso del cannabis medicinal. Nuestra estrategia tiene que ser monetaria. Tenemos que lograr que muchos cultivadores solidarios hoy cobren un sueldo. Un sueldo, no que se llenen de guita. Eso nos cuesta entender como movimiento. Acá no hay que hacer negocios, acá hay que cobrar un sueldo. Y para cobrar un sueldo hay que estar adentro de una asociación. Y encontrar el esquema legal para poder cobrar un sueldo. Que sea un sueldo acorde a lo que trabaja un jardinero por fuera de esa asociación. No alguien que se llene de guita. Porque no lo permite las convenciones y porque tampoco nos haría bien como movimiento meternos en un capitalismo, ilegal además. Entonces creo que hay que dar una estrategia en la cual salgamos de esto de que "uh, este es activista pero vende". "o tal vende". Nosotros nos convertimos en canas. Por supuesto que yo no quiero que un activista esté metido en el negocio ilegal de nada. Porque no le hace bien al activismo. Ahora, yo puedo entender que una persona que cultiva, que es activista, que investiga, etc, y que dedica muchísimo tiempo de su vida, llegue un momento que lo que más le gusta hacer y que quiere trabajar de eso no pueda trabajar de eso. Nuestro norte es que ese trabajo sea legal, sea reconocido y sea pagado. Pero es un trabajo, no es capitalismo. Es cooperativismo. Es trabajo y se paga.  Hay que ir hacia eso. Porque mucha gente se acerca, cultiva y quizá ya está vendiendo. Y lo que hay que hacer es sacarlo de la clandestinidad y darle un trabajo. Va a ganar menos que en la clandestinidad, pero va a tener la seguridad de no ir preso. Esto lo pude ver muy bien en España. Mucha gente a partir de los clubes de cultivo salió de la clandestinidad. Está pudiendo cultivar legalmente y cobrar un sueldo -C: Legalizaron la actividad que ya hacían... -ER: Claro. Y gana muchísimo menos. Pero tiene un trabajo digno, ART. No es mucha gente, pero se da ese fenómeno. Creo que ese el fenómeno al que tenemos que ir. Crear asociaciones, tener personería jurídica, poder vincularse con universidades, facultades de medicina, el sistema de salud pública desde el cannabis medicinal. Ahí hay una linda puerta, interesante. Al mismo tiempo lograr que alguna gente gane un sueldo. Es dificil pararse y criticar a un activista que vende. Por supuesto, para mi está muy mal vender, es algo que siempre aclaro. Pero puedo entenderlo, puedo entender que una persona que hace 20 años es activista y ya dejó su trabajo para ser activista, venda. Puede pasar y está pasando. Es un peligro, porque cuando una de estas personas va presa, al activismo le hace un daño enorme. Para mí no es una forma de vida, para alguna gente sí. Quisiera que esa gente cobre, me parece que es lo justo. Tenemos que tener activistas rentados, militancia rentada (risas). -C: ¿A quién te interesó más entrevistar en tu viaje de todos los personajes importantes del mundo del cannabis? Entrevistaste al director de la revista Cáñamo, a un legislador uruguayo, al "rey del cannabis" holandés. -ER: Me llevé una impresión muy fuerte de Berna, Suiza. Las entrevistas que pude hacer ahí con los consumidores de heroína, charlar. Cada uno tratando de vivir su propia vida dentro de la situación de consumo, sea buena, mala, o como sea. Eso me tocó mucho. Una cosa es hablar de la epidemia de HIV y otra cosa es ver las consecuencias que tuvo la prohibición y ver a la gente amputada. Ver esos lugares que uno pensaba "wow, debe ser súper pesado", gente que se va a picar heroína, tomar cocaína, fumar crack. La verdad es que no. Leo muchas etnografías médicas y antropológicas sobre consumidores . Pero nunca había estado tan cerca de una población oculta como pude estar ahí en Suiza. Para mí fue muy interesante. Muchas veces te corren por izquierda y derecha de "por qué no vas a la villa". La verdad es que yo no quiero hacer demagogia, ir a la villa a sacarme fotos con los pastabaseros y decir "yo estoy acá" cuando los pastabaseros son un mínimo al lado de lo que es el consumo excesivo de alcohol, sabiendo que el alcohol es un factor de mayor daño. Yo fui coherente con el daño social que el consumo genera. El alcohol es un daño mucho más grande que la pastabase, la cocaína. Por ejemplo en la adolescencia. Entonces hay cosas que son marketineras. Ir al barrio a fumar con los paqueros puede llegar a ser marketinero. Pero si ves el peso en la carga de enfermedades de argentina, es mínimo eso. Entonces siempre traté , lo hago como periodista también, atender a lo que más daño causa a lo que se puede revertir. Eso es lo importante. Hay gente que se escandaliza con casos de corrupción que son mínimos daños al erario público. Y hay gente que por evasión causa millones y millones de pérdida. O vos te preocupás, que se yo, por un reclamo sindical cuando tenés en el campo gente trabajando en semiesclavitud. No digo que el reclamo sindical no sea válido. La idea de proporción es muy importante. Cualquier lucha, hay que entender el peso, la proporción que tiene. Poder estar con gente que consume muchas sustancias. Pensá en alguien que consume crack, heroína, dormicum[6], y sin embargo podés charlar con esa persona. Creo que fue la mejor demostración de lo mentiroso del punto de vista de la Iglesia de decir que los paqueros son zombies. Yo estuve ahí charlando con alguien que estaba sacando turno para picarse heroína y después para fumar crack. No era ningún zombie. -C: Una desmitificación en persona. -ER: Siempre lo supe. Pero nunca lo tuve organizado de ir a un lugar de "heavy users". Otra cosa es ir a la "ranchada". Esto es un lugar cerrado, gente comiendo, sacando turno, es algo muy llamativo. Le baja los prejuicios a cualquiera. Me cambió mucho. El libro es profundamente médico por eso. El libro iba a empezar con Holanda. Y creo que hubiera sido un libro más taquillero y digerible si empezaba con Holanda. A último momento decidí poner el capítulo de Suiza, la heroína y la metadona adelante. Fue una decisión con la que quedó mucho público afuera y otro público interesante adentro. Podés empezar por el capítulo que quieras, pero nunca vas a entender la política holandesa de segmentación de mercados sin saber que implica la epidemia de HIV. -C:  Creo que siempre ponemos el cannabis en primer plano porque es el más consumido acá, pero todo empezó más por la adicción a la heroína. -ER: Claro, la nueva política de drogas empieza con la epidemia de VIH. Si no hubiera habido la epidemia de VIH, no se cuánto hubiéramos podido cambiar las cosas como estamos cambiando hoy. Y el abolicionismo penal[7] ha sido muy importante. Va a contracorriente del punitivismo que seguimos teniendo hoy. Esa combinación en Holanda es interesante. El tema de la heroína hizo que se aceptaran los coffeshops. Sin eso...no sé si con el abolicionismo penal solo se hubiera cambiado el sistema, pero tuvo mucho peso según me transmitieron...   [1]             Mezcla de heroína y cocaína [2]             Casa de consumo de heroína [3]             ex Jefe de la policía de Santa Fe arrestado por ser de los responsables de un negocio de venta de drogas. [4]             Presidente de Filipinas. [5]             Organización que lucha por derechos civiles. [6]             Benzodiazepina [7]             Corriente del derecho penal que planea avanzar hacia penas mínimas y cierre de cárceles. Sostiene que hay que buscar otro tipo de penas distintas a la privación de la libertad y que la pena no sea vista como un castigo.
Cultivo

"Tenemos que seguir difundiendo la práctica del autocultivo"


Entrevista a Leo-Actvista.(segunda parte)

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-También le escribiste una carta a Cristina Fernández,¿la recibió?¿ te contestó?¿Por qué se la mandaste a ella? Tuve respuesta. Se la mandé cuando ella dijo que iban a presentar un proyecto para despenalizarla. Fue en el 2011, creo. Ya había muerto Néstor. Me respondió, la  leyó la hermana de Cuervo Larroque, Mariana, de comunicación presidencial. -¿ Y qué decía la carta? Me respondieron que estaban de acuerdo, que el tema se iba a discutir en el Congreso, que eventualmente se iban a contactar conmigo para delinear algo. Digamos que tenía que insistir, y me llegan 100 por día. Y en lo que hace al tratamiento legal no tenía tiempo de ir a todas las reuniones, integrar alguna comisión. Se va renovando, van otros tomando la posta, por ejemplo los chicos de la THC. Pero tampoco pudieron lo que queríamos, el autocultivo  o el cultivo colectivo, una forma legal de una asociación amparada en que tenemos derecho a cultivar, y no vamos a tener diez plantas sino cincuenta, porque somos muchos. Digamos que si igual lo querés plantear, lo podés hacer porque cando viene la policía, vamos los 15 en cana decís, se arma tal quilombo que después tampoco no te llevan. Los que los habían hecho algo parecido era  una agrupación vasca. Hicieron cultivo colectivo y le avisaron al juez: ahí vamos a plantar veinte plantas. Y el tipo no les dijo nada. Pero cuando las plantas las estaban por cosechar fue la Guardia Civil y se llevó la marihuana, le dijeron "bueno vamos presos todos, los 20 de la asociación". Arrestó solo al presidente, que estuvo acá, dio charlas en La Plata. Estuvo preso y se comió tres o cuatro años. En otros lugares se plantaba en las casas "ocupa" y la policía no iba, entonces había algún paraguas legal. Ya era legal en Holanda, ya se vendían semillas, había otra tolerancia. De hecho había una convención Europea del cáñamo, donde las semillas eran legales. Eso en el año 2001. Muchos iban  Amsterdam como de viaje de egresados. En Francia,  a los activistas los detenían si tenían en la remera algo de marihuana, pasó en la marcha. Y en Brasil también. Por apología a las drogas.  Y el gobierno más represor (acá) es el que reglamenta la ley.  Tampoco nos tiene en cuenta pero somos un montón. Tenemos que seguir difundiendo la práctica del autocultivo, generando conciencia, siento que cada vez vamos a ser más, menos nos van a romper las bolas. Es la única manera. -¿Por qué pensás que aún no es legal el cultivo en Argentina?¿Le falta algo al movimiento cannábico para poder conseguir la regulación que busca? -No es legal por las mafias. El narcotráfico, lo que financia. La industria farmacéutica no nos quiere tampoco, no quiere que sea legal. La del tabaco menos. Mucha gente se pasa a la marihuana y deja el tabaco. Son todos esos lobbys que tienen mucha plata y pagan mucho impuesto. Al Estado le conviene ciertas cosas legales y ciertas cosas ilegales, pero lo que decía siempre en base a la regulación holandesa. Estaba Howard Mart  que aconsejó para la legislación que tenía una frase célebre: "si no se ocupa el Estado se ocupan las mafias". La marihuana la van a consumir igual. Tenía licencias, y se puso a vender hachís en boliches. Después, lo que le falta al movimiento por lo que ví en Estados Unidos  , si bien allá no me contacté con nadie, hablo con un par. Ellos lograron que se involucre más gente conocida. Actores, figuras públicas. A nosotros nos falta eso todavía. En la farándula todos fuman, pero muy pocos se ponen la camiseta. Son pocos.  Nos falta una figura que levante un poco la bandera de la marihuana, que levante la venda a la gente. Hay, pero faltan más. En eso nos llevan un poco de ventaja. Después , la actitud individual de muchos, la mayoría de los autocultivadores da la cara asume que fuma para él. Los jueces no son boludos, saben que primero lo aprietan y si no mandan a la policía. Conozco a muchos que tuvieron que pagar a la policía para no ser allanados. A veces no te queda otra. Después en Uruguay están re contentos, pero fue una movida política. En Uruguay había cinco activistas, y acá trescientos, cuando fue la ley. Es una cosa que fue mandada, para mí, por lo que se, por Inglaterra. Osea, lo dijeron en la ONU y las farmaceúticas pusieron mucha guita en Uruguay. También hay capitales de Soros que quieren hacer plantaciones de marihuana para cultivos medicinales. Por otro lado, yo repartí muchos plantín, esquejes, aceite, conseguí aceite para otros. Y tenemos a las madres que también, eso es un gol de media cancha. -¿Cuánto tuvo que ver eso con la sanción de la ley? -Sí, ves una foto del antes y el después de los chicos  y es irrefutable. Los de la clase baja, sin formación , no pueden comunicarse. Los agarran con un porro, los llevan en cana y los cagan a palos. Eso fue lo que siempre pasó. Después los de clase media, con un primo abogado, un conocido que trabajaba en Tribunales, hacían una defensa y la sacaban bien. De ahí a que te haga una ley para fumar porro en la plaza, no van a dar bola nunca. Tenemos la bandera medicinal, pero es mas ludico que otra cosa. Lo que es la detención de los consumidores recreativos, al Estado,  es una fuente de ingresos. Porque compran todos paraguayo y segundo porque hacen todo el cúmulo de causas que la justicia necesita para seguir con ese aparato.Ganan plata los jueces, los abogados, todos. Es un engranaje en donde encajan perfecto los consumidores. Pero cuando surge que hay mujeres que se ponen la camiseta, reclaman, ahí ya lo miran con otra cara. Acá tendemos al modelo yanqui, de venta de marihuana sin procesar, el cogollo. Debe haber sectores que apuestan por el modelo uruguayo. Sería cobrar un impuesto a esa venta.
Cultivo

"Agarraban a los boludos pero a los grandes no les cayeron"


Entrevista a Leo-Actvista.(primera parte)

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-¿ Cuál fue tu primer contacto con el cannabis? ¿Cómo obtuviste tu primera semilla o planta y por qué empezaste a cultivar? -Yo tenía un primo mío que fumaba. Yo era reacio, no me interesaba la verdad fumar. Tenía 18, 19 años. Mi primer porro lo fumé a los 19 años y justo habíamos salido con mi familia a Europa y tenía mi primo en Italia que fumaba hachís. Ahí fumaban hachis en Italia. Me gustó mas o menos, mi primo conseguía paraguayo acá, fumaba con él. Fumaba los fines de semana, tenía 19, 20 años. En el 97, una flaquita que venía de Barcelona acá a Capital, de Belgrano era, había estado viviendo allá en comunidades, en casas okupa, era re hippie la loca. Ahí encontramos unas semillas y fue la que empezamos a repartir durante años. Esas eran supuestamente eran Sensi Skunk o Durban, muy parecida a la sudafricana. Como tenemos la misma latitud que en Sudáfrica, acá crecía bastante. -¿En ese momento ya sabías de semillas? -No, en ese momento empezamos a investigar. Ella trajo 20 semillas, tuvimos 10, 12 plantas y empezamos a cultivar por 3 años. De es tanda, en el 98 había cultivando 10. Éramos dos o tres que la flaca nos había dado semillas. Y después al otro año, éramos 10  entre Merlo, Moreno, Luján y Castelar. En el año 99 ya éramos más de 100 que sabíamos que estaban con esas semillas. En el 00/01, la gente empezó a conseguir semillas de otro lado. Fue todo una tanda que era re populares. La gente tenía prejuicios, despectivamente se le llamaba al cultivo casero "lechuga". Porque la gente no sabía cosechar, no había información. Había poco acceso, a manuales, a internet que estaba todo en inglés, te decían que tenías que plantar en los meses de febrero y marzo. -Claro, con el verano cambiado. -Algunos decían que tenías que cultivar en primavera, pero muchos decían febrero y marzo. El que tenía información, la tenía mal. Después había muchos mitos, que cuando cosechabas tenías que meterlo en una caña, echarle whisky, tirarlo arriba del techo, enterrarlo que se hongueaba todo. Las primeras revista "Cáñamo" llegaron a la galería Bond Street, yo todavía estaba estudiando en Económicas. Llegó como en el 97/98 y llegaba atrasada. Una tienda de comics traía encomiendas. El primer activista que yo conocí fue Orge, que escribe en la THC. Hubo una movida en la época de Alfonsín, con la llegada de la democracia, con el caso Bazterrica en el 84. El consumo personal parecía no estar penado. Era la vieja ley, la 27.711, que tenía un par de vacíos. Entonces la jurisprudencia de la Corte Suprema en el caso Bazterrica, parecía que podías plantar. Pero la planta no la conocía nadie entonces nadie plantaba. Con suerte entendían qué eran las flores. ¿Qué pasaba? Vos lo único que conocías era el prensado. Muchos fumaban el macho, se conocía como "lechuga" y no pegaba. Yo regalaba, y me decían "eso es lechuga". Estaban todos acostumbrados al paraguayo. -Claro, nadie sabía lo que era un cogollo, su punto de corte... -Empecé a cultivar y ahí empecé a fumar. Porque si no, nunca había comprado, fumaba con mi primo. Empecé a cultivar y tuve más claro todo. -¿ Qué fue el proyecto del sitio "Lamarihuana.com.ar" y  qué significaba en el contexto en que surgió? -Estaba en la facultad y había un gabinete de computación. Estaba estudiando sistemas y me interesaba todo lo de internet. Con un par de compañeros empezamos a ir al gabinete en el 98. A mediados de año, se abre la venta de dominios. Yo registré varios, 20 dominios, luego los fui dejando cuando había que pagar. Me empezó a interesar el tema de la legalización de las drogas, la marihuana en especial. Uno empieza a leer las noticias y se va dando cuenta, que agarran al más boludo, que va preso el que no tiene buenos abogados, que no tiene asesoramiento, se fue dando todo así. Conseguimos la planta, después conseguimos la revista (Cáñamo), tené en cuenta que había un vacío de información, y en eso hice el sitio. Cuando hice el sitio, había un argentino en México, y otra página oculta en un sitio de usuarios de Macintosh. -La primera información de la página ¿La sacabas de la Revista Cáñamo? -Claro. Sí, de los manuales de la Cáñamo. Había notas en Página 12 que escribía Marta Dillon sobre la marihuana y el SIDA. Trabajaba en el Ministerio de Economía y tenía revistas de fallos. Tenía bibliografía de fallos, libros antiguos, artículos comerciales. Nos llegaban notas de la escuela del norte de Chicago que están a favor de la legalización. Como están más cerca de Canadá, tienen la mente más abierta, estaban a favor de la legalización. Se mostraba las dos caras de la moneda. No era un droga destructiva. Había fallos, buscando, buceando, encontraba fallos contradictorios, que era lo que más le molestaba a la SIDE, a la Policía. Hubo un caso de una hija de un francés, que la encuentran en la calle con bastante marihuana. Van a la casa, en la casa tenía varios frascos, como 50 gramos. Aparentemente la piba era amiga de la colombiana, hija de diplomáticos. Era un departamento común. La embajada es territorio francés, pero el departamento del hijo del embajador no, es territorio nacional. Me explicaron que la piba no estaba en territorio francés, entonces la sobreselleron. Entonces yo publicaba eso y los tipos se agarraban la cabeza. La gente se empezó a dar cuenta que estaban en una mentira. Agarraban a los boludos pero a los grandes no les cayeron. Agarraban a la clase baja, que fumaba porro, que tomaba merca. -¿Cómo fue el proceso de la causa que te iniciarion? ¿Cómo quedás expuesto? -Me empezaron a investigar en el año 2000, y en el 2001 me procesan. Aparentemente fue una orden de la misma DEA, porque había empezado el ciberactivismo. Estaba mi página, otro tipo en Yahoo. Había otra que era un flaco, más de las pastillas, de las fiestas electrónicas. Investigaron esos sitios. Le hicieron una causa a Eggers, el flaco de Yahoo. Por el ICQ se le pusieron a hablar y lo engancharon por el IP. Le hablaron por el chat, se hicieron los amigos y se dieron cuenta que era él. Le localizaron el IP y lo fueron a buscar. Había dos proveedores nomás, todos de Clarín. Entonces lo procesan a él y a mí. Entonces el abogado hace una estrategia medio rara, pero la que gana es la mía. Los locos me procesan porque la página estaba registrada a mi nombre. Me procesan por apología al delito, a las drogas.  Yo en ese momento estaba cursando la materia de Derecho Informático. En un congreso sobre eso, un periodista me dice que el caso está re tipificado, que voy preso seguro. Yo me cagué bastante. El laburo mío venía para atrás, estaba por dejar la facultad, estaba más dedicado al laburo en Ezeiza, la empresa familiar, me costaba. Veníamos con atrasos de sueldo, el país estaba mal, y plata para abogados, cero. El día que voy a Tribunales me encuentro con el abogado de Eggers y me dice sí ,la defensa te la puedo hacer, más o menos 3000 pesos, en cuotas. Creo que ganaba 800 por mes y era imposible.  Mi hijo había nacido en agosto. Me avisan del procesamiento en abril&mayo (2001), una cosa así. Nació mi hijo y  a los 20 días estaba declarando en Comodoro Py. Como no podía ir con un abogado, me designaron un Defensor, Otero Regui, que me dijeron que era re chota. Pero había un abogado que trabajaba ahí que se puso la casaca.  Yo para hacer la defensa le llevé los textos de la carrera, de derecho informático. Casos parecidos durante la Guerra Fría. Chabones que habían publicado en Noruega durante la guerra. Lo hacían con informes que en Estados Unidos eran públicos, sobre la cantidad de armamento de la URSS.  Y los rusos, como eran socios en el sistema judicial, los quisieron meter en cana, era todo espionaje. Se defendieron con que los datos eran públicos. Había que buscarle la vuelta por el tema de la libertad de expresión. Los tres jueces unánimemente fallaron que era un cercenamiento a la libertad de expresión. Nosotros en la causa explicamos cómo se cultivaba,  como se cosechaba y cómo se fumaba marihuana. En realidad, la página no se explicaba como fumar. Lo que tenía que probar el Fiscal era presentar un caso de alguien que haya leído la página y que gracias a eso empiece a fumar y volverse adicto. Era re difícil, no tenían a nadie. Se les notaba por como estaba hecho que estaban bancados por alguien. -Era pura persecución -No había fundamento real. No querían que se hable de la marihuana en internet. Igual había un montón de foros. Nosotros entrábamos a "Cannabis Cafe", de California. En España no había casi nada. Luego los gallegos que estaban ahí crean "cannabiscafe.net", en español. Ahí fue que explotó el autocultivo. -Hubo un episodio con la llamada del Fiscal que te procesó. -En ese momento yo estaba casado y mi esposa trabajaba en la torre de Ezeiza. Personal de la Fuerza Aérea. Yo estaba Procesado, la llamaban a la noche con puteadas, 3, 4 veces por día. No decían nada. Puteaban. Me llamaron un par de madres con hijos de adictos, para que los ayudara a recuperarse. Yo les daba el teléfono del SEDRONAR. Yo había hecho una llamada al SEDRONAR y la había publicado en el sitio. Eso les jodió. Me atendió una Psicóloga: le decía que consumía marihuana, que no me hacía tan mal, que me relaja, y como no se bien los efectos quería que usted me informe porque me enteré que en California la legalizaron medicinalmente. Usted me dice que es tan mala, tan nociva, y en otro país la usan como medicina. La mina no sabía que la estábamos grabando. Era gracioso. Decía que te generaba disfunción eréctil, pérdida de memoria, 50 cosas malas. No sabía qué decir, la desarmé.  Eso les molestó. Si una persona con tres luces dice "acá nos están cagando", no le conviene al sistema. Eramos 20 gatos locos, pero ponele Calamaro, eramos voces resonantes. Supuestamente la parte donde más se cultiva en Paraguay está en manos de los militares. Lo cuidan ellos, son de Stroessner, amparados por la DEA. Todos los dardos apuntaban a Colombia, terminar las plantaciones de coca en Colombia, Perú y Brasil. De Paraguay nadie decía nada. De Paraguay le vendían a Argentina, Uruguay, Chile, Brasil. No quieren perder ese negocio que hoy aún tienen. -Hay una ampliación enorme del cultivo, pero creo la gran mayoría sigue fumando paraguayo. -Sí, yo tengo otro primo que cada tanto compra. No da para todo el año, llega a tres meses y no tiene más, porque también cuando está apretado vende un frasco. Pese a todo lo que vez en la tele que secuestran 10000 toneladas de paraguayo, vas a una villa del conurbano y conseguís, te traen medio kilo. Todavía, con el precio de las flores, es barato. Y con todo el riesgo que pasas cultivando...para tirar todo el año, una planta en indoor con suerte te da 200 gramos y tenés tres cuatro meses. Yo cultivaba en tierra, traté de cultivar cada dos años, dos grandes plantas para tirar por mucho tiempo. También por mi barrio andaban los "cogolleros", toco madera, nunca me pasó. Hay que reducir los riesgos lo más posible, porque seguimos en la ilegalidad. Podés tener 50 estudios, jurisprudencia, jueces, abogados amigos. Pero cuando vienen a tu casa y están las diez plantas, te llevan adentro. No les importa que esté ahí cualquiera. Te comés un garrón porque vas al calabozo con malandras, ladrones que nada que ver. Uno trata de mantener una conducta y no podés.