Cultivo

Salvia Divinorum: La Hierba de los Dioses


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La llegada de los europeos a América dio lugar a la incorporación al mundo occidental de multitud de plantas psicoactivas hasta entonces desconocidas para el “hombre civilizado”.La represión farmacológica llevada a cabo por la Iglesia Católica durante los siglos XVI y XVII declaró “satánicas” al peyote o los hongos psilocibios entre otros pero algunas de estas plantas han permanecido ocultas casi hasta nuestros días. La Salvia divinorum ha sido usada de forma ancestral en rituales de adivinación y curación por parte de los Indios Mazatecas del Estado de Oaxaca en México .En 1962 , la planta fue caracterizada e incorporada al mundo occidental por R.Gordon Watson y A.Hoffmann ( el padre de la LSD ) en el transcurso de sus investigaciones sobre las phantastica en México. La Salvia divinorum presenta unas características únicas que la hacen especialmente interesante . Pertenece a la familia de las mentas , plantas ampliamente distribuida y sin otros representantes conocidos en el mundo enteógeno . Desde un punto de vista químico , no pertenece a una familia psicoactiva habitual sino a una nueva clase de compuestos sin actividad previa conocida : los diterpenos. Además, los principios activos de la Salvia Divinorum son eficaces en la escala de los microgramos , lo que lo hace el psicodélico natural conocido más potente sobre la faz de la tierra ( tan solo la LSD , sintética , es eficaz a tales concentraciones ). Actualmente no está fiscalizada en la mayor parte del mundo (tan sólo está prohibida de forma explícita en Australia, Finlandia, Dinamarca, Italia, Suecia y algunos estados de EE.UU). En España está prohibido su uso medicinal desde el año 2004, pero tanto su cultivo como su venta con fines ornamentales son legales, al menos por el momento. La Salvia divinorum es una planta semitropical , perenne de la familia de las Labiatae (mentas) nativa de ciertas áreas en la Sierra Mazateca de Oaxaca , en México . En América existen más de 500 especies similares agrupadas en el subgénero Calosphace . La planta adulta es verde , supera fácilmente el metro de altura con hojas grandes y un tallo cuadrado carnoso y distintivo . Las flores tienen el cáliz morado y la corola blanca , aunque la floración es dificultosa y en nuestro medio suele reproducirse por esquejes . El uso tradicional de la Salvia por parte de los indios mazatecas comprende una faceta terapéutica y otra adivinatoria . Como fármaco en sentido médico occidental  es usada como tónico general , laxante , diurético , antirreumático , para el dolor de cabeza o curar a los “adictos al alcohol” .Los curanderos la utilizan sobre todo durante las épocas en las que no hay hongos psilocibios disponibles . Es eficaz en elpanzón de barrego , una enfermedad causada por la maldición de un brujo que coloca una piedra en el vientre del enfermo ,lo que en la medicina occidental podría corresponder a la acción de un diurético sobre retención de líquidos en el organismo. Como vehículo enteógeno , la Salvia divinorum es tomada por el curandero , el paciente o aprendiz o ambos , según la situación ,con el objetivo deinducir visiones , encontrar la causa y el remedio de una enfermedad y obtener respuestas a preguntas sobre amigos , enemigos y parientes . El aprendizaje de su manejo es , además , el primer escalón en el aprendizaje chamánico , como paso previo al manejo de sustancias con efectos más fuertes. Las tradiciones mazatecas aparecen mezcladas con las cristianas , de forma que la Salvia es una encarnación de la Virgen María , a través de la cual la planta posee sus propiedades mágicas .La planta es conocida por los indios como ska María , ska Pastora y es tratada con respeto y devoción.  Los principios activos y el mecanismo de acción sólo han comenzado a ser estudiados recientemente.A principios de los 80 se extrajeron y caracterizaron las dos primeras moléculas responsables de los efectos psicoactivos de la planta : Salvinorina A y Salvinorina B y a principios de la presente década se ha caracterizado un tercer compuesto , Salvinorina C .Estas sustancias ( denominadas diterpenos ) tienen en común una estructura química completamente distinta a la de otros enteógenos , que suelen estar relacionados de una u otra forma con los alcaloides. El THC , principio activo del cannabis , es el otro psiquedélico bien conocido no alcaloideo, lo que no quiere decir que comparta el mecanismo de acción con la Salvia. De hecho la forma en la que la Salvia produce sus efectos sólo ha sido desentrañado hace muy poco tiempo: los estudios llevados a cabo hasta el momento no habían encontrado acción sobre sitios habituales para otros psicoactivos en el cerebro ( neurotransmisores , inhibición de la MAO , canales iónicos…), pero estudios muy recientes vinculan su mecanismo de acción con uno de los subtipos de receptores del sistema opioide: los receptores kappa, que de forma fisiológica producen analgesia y sedación .Los experimentos llevados a cabo con Salvinorina A pura muestran que los efectos de esta son muy similares a los obtenidos con la planta entera , por lo que , por lo menos hasta el momento se cree que es el prinicipio activo fundamental. Estos mismos experimentos  muestran que la Salvinorina no es activa por vía oral y que se elimina completamente por el tracto digestivo sin apenas absorción : los efectos sin embargo son notables por vía transmucosa ( a través del contacto con los tejidos del interior de la boca) y pulmonar . La experiencia con Salvia Divinorum es completamente distinta a la que se consigue con otros psiquedélicos; aunque presenta efectos paralelos a los de algunos alucinógenos ( la despersonalización experimentada con ketamina , la rapidez y corta duración de la DMT fumada…) supone una experiencia de características únicas .En un intento de clasificar la potencia de sus efectos se ha propuesto una escala de efectos progresivos según la dosis . Existen temas comunes en las visiones y experiencias descritas :transformarse en objetos , visión de superficies y membranas bidimensionales , visita a momentos del pasado ( en particular la infancia ) . pérdida del cuerpo y la identidad , sensación de movimiento , percepción de estar en varios lugares al mismo tiempo , risa histérica…Con dosis altas se ha descrito frecuentemente cuadros en los que la persona deambula , aparentemente sin sentido ni control , seguidos de amnesia. Si los testimonios coinciden en señalar las especiales características de la experiencia con Salvia, también coinciden en que no hay nada interesante en el estado amnésico inducido por altas dosis y en que todos los que han llegado a él no tienen interés en repetir. Las formas tradicionales de administración de la Salvia Divinorum , según han revelado los chamanes , son dos : la infusión de las hojas ( alrededor de 10 hojas como fármaco ,  entre 20 y 80 hojas como vehículo de adivinación )  y el mascado de hojas.Es necesario emplear un número muy elevado de hojas para alcanzar los efectos : como ya se ha señalado , la eficiacia de los métodos tradicionales va a depender más del tiempo que estén los principios activos en contacto con la boca que con la cantidad que se trague . Los efectos tardarán en aparecer alrededor de 30 minutos , pudiéndose prolongar la experiencia a lo largo de 1,5-2 horas. Fumar las hojas de Salvia , directamente o a través de una pipa es uno de los métodos “modernos” de utilizarla . La dosis activa media es entre 200 y 500 microgramos , que se podrían alcanzar con entre 100 y 200 mg de hojas.Los efectos se comienzan a notar rápidamente , alcanzando un máximo a los 10 minutos y extendiéndose a lo largo de una hora.En general la vía pulmonar produce una experiencia más intensa que los métodos tradicionales.La Salvinorina A se vaporiza con altas temperaturas , por lo que es conveniente utilizar una pipa de agua , realizando inhalaciones profundas y rápidas .Debido a la gran cantidad de humo que es necesario inhalar , existen preparados de hojas a los que se ha añadido extracto de Salvinorina  ( extractos x5,x7 y x10) para los que teóricamente habría que usar entre 5 y 10 veces menos cantidad.Asimismo , se encuentra disponible desde hace poco tiempo extracto de Salvinorina A pura. No existen datos que indiquen toxicidad , contraindicaciones ,potencial de adicción  ni efectos adversos físicos o psicológicos a corto o largo plazoen su uso tradicional. Ya que el principio activo parece ser único , cualquier hipótesis es pura especulación. Sin embargo , el hecho de tratarse de un compuesto relativamente nuevo en Occidente , utilizado de forma minoritaria y sobre el que se sabe todavía relativamente poco hacen prudente adoptar una actitud  conservadora: todavía no sabemos qué efectos adversos pueden producirse ,por lo que las personas que decidan experimentar con la Salvia deberían aplicar medidas encaminadas a reducir riesgos.La experiencia nos muestra que al cambiar una droga de su “entorno natural” y variar la vía de administración  la aparición de problemas es más probable ( la hoja de coca es un  buen ejemplo ) . Así, el uso de métodos tradicionales sería , al menos de forma teórica, más seguro que los modernos , a consta de perder psicoactividad. Es probable que, como otros psicodélicos, una insuficiente integración de la experiencia pueda producir efectos psicológicos desagradables de duración variable Se ha descrito que existe susceptibilidad individual a los efectos de la Salvia Divinorum, de forma que algunos individuos alcanzarán grandes efectos con dosis pequeñas y viceversa. Además existe una gran variabilidad en el contenido y pureza de distintas hojas. Por estos motivos es importante la presencia de un cuidador que pueda ayudar en el caso de que aparezcan problemas. Esto resulta indispensable durante las primeras experiencias, si se está utilizando una vía más potente o si hay posibilidad de autolesionarse ( presencia de vaporizadores, pipas encendidas…) Las características del viaje con Salvia la hacen muy poco indicada como complemento para “ir de fiesta”. La experiencia debería tener lugar en un sitio tranquilo, conocido, sin posibilidad de ser molestado y en buena compañía. El viajero debería de permanecer tumbado y con los ojos cerrados. El desconocimiento de su forma de acción hace que tampoco sea prudente mezclarla con otras sustancias, especialmente con depresores (alcohol, GHB) o disociativos (ketamina) Comenzar siempre con dosis bajas hasta conocer la susceptibilidad personal, espaciar las experiencias, abstenerse del consumo si se está bajo tratamiento médico, psiquiátrico, o simplemente mal de ánimo … son medidas que entran más en el campo del sentido común que en la reducción de riesgos, aunque nunca esté de más recordarlo.
Medicinal

Encuentran cannabis en una tumbra prehistórica de Pakistan


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Los arqueólogos que excavaban en un yacimiento prehistórico en las montañas del Hindu Kush, han descubierto lo que podría ser la más antigua prueba del uso intencional de una sustancia psicoactiva por los seres humanos. Si bien la búsqueda del sitio de un asentamiento paleolítico estima en 120 000 años de edad, los científicos descubrieron semillas, resina y cenizas, asociado a la subespecie de la planta cannabis sativa.  Descubierto en las orillas del río Kunar en diciembre de 2013, en la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa, el sitioes uno de los más antiguos que se ha encontrado en el sur de Asia. Según el profesor Muzaffar Kambarzahi del InstitutoNacional de Investigación Histórica y Cultural (NIHCR) de la Universidad Quaid-i-Azam, a cargo del equipo de científicosque excavaban el sitio, las diversas cuevas que componen el asentamiento habría sido habitada desde hace más de2500 años durante el período neolítico. El historiador ya ha elaborado una teoría para explicar la presencia de cannabisen el sitio:  "De acuerdo a la ubicación y el contexto en el que se encontró el cannabis, nos lleva a creer que fue utilizado con fines rituales. Parece que los ocupantes del lugar arrojaron grandes cantidades de hojas, brotes y resina en la chimeneasituada en el extremo más alejado de la cueva, llenando todo el sitio con el humo psicotrópico ". Un análisis químico ejecutado en un pequeño frasco de cerámica encontrada en la tumba de lo que parece ser un cacique local o chamán, reveló que el barco contenía resina de cannabis, también conocida como hachís, lo que sugierela planta también se asocia a las ceremonias funerarias y posiblemente otros sagrado rituales. Una amplia variedad de diferentes herramientas han sido encontrados en el sitio, incluyendo hachas, cuchillos, raspadores, puntas de lanzas, hoces y molinos de mano.  La evidencia más antigua de la inhalación de humo de cannabis conocidas antes del descubrimiento de este nuevo asentamiento, se encuentra en el 3er milenio antes de Cristo, según lo indicado por las semillas de cannabiscarbonizados encontrados en un brasero ritual en un antiguo cementerio en la actual Rumania. En 2003, una canasta de cuero llena de fragmentos de hojas y semillas de cannabis se encontró junto a un chamán momificado en la RegiónAutónoma Uigur de Xinjiang en el noroeste de China, datado con 2500-2800 años de antigüedad. Evidencia del consumo de cannabis también se ha encontrado en momias egipcias de fecha alrededor de 950 aC. El cannabis también es conocido por haber sido utilizado por los antiguos hindúes de la India y Nepal Cerdocyon.
Medicinal

Libros: PHARMACOTHEON


Drogas enteogenicas, sus fuentes vegetales y su hi storia

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Autor: Jonathan Ott.   Se trata del libro más completo sobre el tema de los enteógenos. Pharmacotheon es la obra de referencia que esperaban los especialistas. Su estilo ameno hace que su contenido sea también accesible a los profanos. Dos años de escritura, tras veinte año s de investigación en la etnofarmacogniciencia de las drogas enteógenas, han conseguido destilar la quintaesencia del tema para nuestra ilustración y deleite. Obra magna que resulta ser un compendio sistemático cuyo uso servirá tanto como libro de consulta obligatoria, recopilación de todos los datos científicos que se poseen (y que hasta hoy estaban dispersos en un caos de artículos especializados y de bibliografía), como además, de amena lectura por su estilo. Para ver si en verdad tienen ganas de pegarle una leída a este libro, les dejo el prólogo escrito por mi íntimo amigo, Albert Hofmann ... !Salú amigos! Burg i.l. Suiza Noviembre 1992 Uno de los aspectos más importantes para valorar un libro recién publicado es su actualidad, es decir, que aborde la problemática de su tiempo. Evaluado bajo este criterio, Pharmacotheon, el nuevo libro de Jonathan Ott, es de la mayor actualidad, ya que nos encontramos ante una valiosa contribución al debate global sobre uno de los problemas más serios de nuestro tiempo, el problema de las drogas. Más aún, al valorar un libro nuevo se deben establecer comparaciones con publicaciones previas aparecidas sobre el mismo campo. En este sentido, Pharmacotheon es también una valiosa obra, pues se distingue de los numerosos libros sobre drogas que han aparecido en los últimos años en dos aspectos fundamentales. Es el primer compendio científico exhaustivo que se publica sobre el campo de los enteógenos, un sector particularmente interesante del mundo de las drogas. El libro subraya especialmente estos dos aspectos de extensión y rigor científico, ya que en él se tratan pormenorizadamente todos los aspectos relacionados con estas drogas: botánicos, químicos, farmacológicos, etnológicos e históricos. El especialista encontrará también una extensa bibliografía donde aparecen todas las fuentes publicadas que se citan en el texto. Además de exponer de forma rigurosa y amplia los hechos objetivos relativos a los enteógenos, aborda en detalle el significado y la importancia que han adquirido este tipo de psicótropos en la sociedad contemporánea. La yuxtaposición de los aspectos científicos objetivos con la parte experimental y puramente subjetiva del problema de las drogas define el carácter excepcional de Pharmacotheon y le dota de un valor singular. Sólo podría haber sido escrito por una persona como Jonathan Ott, que combina el talento polifacético del escritor creativo con el conocimiento especializado del científico (Ott se licenció en química orgánica). Ott describe estas sustancias como uno de los instrumentos capaces de ayudarnos a superar nuestra visión materialista del mundo, a la cual podemos atribuir, en última instancia, todos los grandes problemas de nuestro tiempo: contaminación del medio ambiente; abusos espirituales, políticos, sociales, guerras. Estos medicamentos que la naturaleza ha concedido a la humanidad (los enteógenos más importantes son de origen vegetal) no deberían ser negados a la sociedad contemporánea. De ahí la postura apasionada de Ott contra la prohibición. Permítanme que haga aquí un comentario sobre esta consideración de los enteógenos como regalo del mundo vegetal. Aunque conocemos la función de la mayoría de los constituyentes de las plantas, no sabemos de qué utilidad les pueden ser ciertas sustancias fitoquímicas llamadas alcaloides. No sabemos cómo los usa la planta, pero es indudable que no son esenciales para su vida. Hemos llegado a esta conclusión observando cómo dentro de cada especie vegetal productora de alcaloides hay variedades botánicas idénticas que no los contienen. Si los constituyentes enteogénicos no tienen ninguna función vital para la planta, se plantea la pregunta: ¿por qué los producen?, ¿será especialmente para la humanidad?. La respuesta a esta pregunta, que se halla implícita en los ritos donde intervienen enteógenos, constituye una cuestión de creencias. Jonathan Ott vive en México, en un rancho en las montañas del estado de Veracruz, que lleva por nombre Ololiuhqui. Esta palabra tiene un significado especial. Ololiuhqui es el nombre azteca de una de las antiguas drogas mágicas de México, las semillas de ciertos dondiegos de día (Convolvulaceae). El ololiuhqui forma parte de mi amistad con Jonathan. Mis investigaciones químicas sobre estas semillas condujeron al feliz descubrimiento de que sus principios activos enteogénicos son alcaloides, entre los cuales está la amida del ácido lisérgico, estrechamente emparentado con la LSD o dietilamida del ácido lisérgico. De ello se sigue que la LSD, que hasta entonces había sido considerada un producto sintético del laboratorio, pertenece de hecho a la familia de las drogas sagradas mexicanos. Tuve la fortuna de que Jonathan Ott tradujese al inglés uno de mis libros: LSD my problem child. Gracias a ello, percibí su extenso conocimiento sobre el tema de las drogas vegetales, así como su maestría literaria. Ya estamos en deuda con Jonathan Ott por tres valiosos libros: Hallucinogeníc plants of North América , Teonanácatl Hallucinogenic mushrooms of North América y el delicioso The Cacahuatl Eater: Rumiations of an Unabashed chocolate Addíct. Le deseo a Jonathan Ott que esta nueva y trascendental publicación reciba la atención que merece, tanto en los círculos especializados como entre los profanos interesados por el tema. Albert Hofmann Burg i.l. Suiza Noviembre 1992      
Cultivo

Historia de la Haze


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Que es la  marihuana Haze? La Haze (neblina) es la variedad híbrida de marihuana 100% sativa más conocida y cultivada en todo el mundo. Sus orígenes remontan a principios de los años 70 en la región de Santa Cruz, California(EE.UU.) Durante esta  época dos hermanos, conocidos como los “Haze Brothers“, cultivaban y cruzaban plantas de marihuana con semillas de las mejores variedades sativa importadas, que les ofrecía su amigo y vecino Sam “The SkunkMan”. Todo empezó con el cruce entre una Landrace sativa de Méjico (variedad pura) con otra Landrace proveniente de Colombia. Al año siguiente las mejores hembras que surgieron  de este híbrido fueron cruzadas con un macho de una variedad Landrace del sur de la India. Finalmente las hembras seleccionadas de este nueva  hibridación fueron mezcladas con un macho Landrace de Tailandia. La Haze es entonces un cruce 100% Sativa de plantas de marihuana provenientes de Méjico, Colombia, India y Tailandia. En sus inicios la Haze no era muy estable y presentaba muchas variaciones, la más conocida de ellas era la famosa “Purple Haze” predominantemente colombiana, y que resultó ser la más potente y bella del mercado pero al mismo tiempo también la más cara. Sam The Skunkman empezó a trabajar estas semillas de los Haze Brothers sobre varias generaciones para obtener la Haze Original como la conocemos hoy en día. A principios de los años 80 atravesó el Atlántico y se estableció en Holanda, donde vendió sus semillas bajo la etiqueta de Cultivator’s Choice. (Original Haze) (Los colores de la Haze) La Haze tiene un fuerte aroma a especias, típico de esta variedad, con ligeros toques de incienso y madera de Sándalo con regustos cítricos provenientes de la genética  tailandesa. Produce un potente efecto de subidón, psicodélico, increíblemente claro y energético  que perdura en el tiempo. Al  tratarse de una variedad 100% Sativa, resultaba difícil cultivarla en interior. El  tiempo de floración era muy largo (más de 16 semanas) y las plantas crecian rápidamente, alcanzando pronto un tamaño considerable. La Haze se cruzó entonces con variedades de marihuana índicas para hacerla más fácil de cultivar en interior. Sam The SkunkMan propuso varios híbridos que se encuentran ahora en el catálogo de SeedsMan, como por ejemplo la Haze/Skunk o la Indian Haze. Un joven australiano-holandés llamado Neville Schoenmakers, en ese momento propietario de la tienda “The Seed Bank”,  actualmente Sensi Seed Bakn, recuperó unas semillas de Haze pura. Seleccionó dos excelentes machos alos que llamó “A” y “C”, y una hembra bautizada como “B” y crió varios cruces con variedades índicas. Estos híbridos de Haze se lanzaron al mercado con un éxito inmediato. Variedades Haze Dentro de los nuevos híbridos de Haze, el más destacable de todos fue el cruce Northern Light 5 x Haze, que ha ganado la primera High Time Cannabis Cup en 1988. La NL#5 fue en ese momento la mejor hembra índica del mercado y este hibrido, 50% Indica 50 % Sativa, tuvo un tremendo éxito siendo, todavía hoy, una especie muy apreciada. Neville crea entonces otras variedades basadas en la Haze para Sensi Seeds, como por ejemplo la Silver Haze. Con el tiempo abandonó Sensi Seeds para incorporarse, junto a su amigo Shantibaba, a Greenhouse Seeds. Sensi Seeds producía entonces varios híbridos de Haze como la famosa variedad “Jack Herrer” en homenaje al famoso activista americano (RIP). De su lado, Neville y Shantibaba empezaban una selección de 1.000 plantas de NL#5/Haze en exterior. Escogieron 2 magníficas hembras  y las cruzaron con el mismo macho Skunk/Haze, para crear las excelentes variedades Super Silver Haze y Mango Haze. Como la Jack Herer, la Super Silver Haze y la Mango Haze son una mezcla de genéticas Haze, Skunk#1 y NL#5, los tres mejores híbridos disponibles en el mercado. La Super Silver Haze tuvo un éxito enorme y gano las High Time Cannabis Cup de 1998 y 1999. Neville decidió entonces  crear un último hibrido con más dominancia Haze y cruzo su mejor hembra NL#5 x Haze “A” con el macho Haze “C”, produciendo la famosa “Neville’s Haze“. Se trata  de un hibrido 75% Haze, no recomendado para el fumador principiante por su potencia psicodélica extrema. (Neville's Haze)   (Neville's Haze) Otra famosa variedad de marihuana  Haze es conocida con el nombre de Amnesia Haze, que se  trata, probablemente de una selección de la variedad Super Silver Haze. El breeder Soma de Holanda consiguió criar un macho G13/Haze que provenía  de un paquete de semillas que le dio Neville. Fue la única semilla que germinó,  pero tuvo la gran fortuna que cultivó un macho de gran calidad. Neville y Shantibaba se fueron de GreenHouse Seeds en 1998 para incorporarse a Mister Nice Seeds donde continuaron con la  creación de nuevos híbridos de Haze. Después de  su salida GreenHouse continuó también con su labor de creación de nuevos híbridos Haze, como Arjan Haze #1/#2/#3, Arjan Ultra Haze, NL5/Haze Mist, la Strawberry Haze o la Super Lemon Haze. (Super Lemon Haze) El Breeder Ace Seeds propuso a su vez la creación de una forma de Haze muy pura, la Old Timer’s Haze. Esta variedad jamás fue cruzada con índica, por esto es una Haze 100% Sativa,  con gran riqueza genética. Dentro de esta variedad cabe destacar también la “Purple Haze“ Variedades de marihuana que conteniente al menos 50 % de genética Haze: Dutch Haze, Super Haze y Brainstorm (Dutch Passion), Mako Haze (Kiwi Seeds), G13/Haze (Barney’s Farm), Cannalope Haze (DNA), La Niña (Mr Nice Seeds), DelaHaze (Paradise Seeds), Dhaze (Vulkania Seeds), Nevilles Haze Hybrid (Female Seeds), Moby Dick #1, #2 y Super Silver (Dinafem), Y Griega (Medical Seeds), Super Silver Bilbao (Genehtik), Botafumeiros (Sweet Seeds), y finalmente la nueva Amnesika de Philosopher Seeds. Estas variedades de marihuana contienen también un gran parte de Haze en sus orígenes : la Buddha Haze (Big Buddha), las Royale Haze , Cloud #9 y Super Critical Haze (Dinafem), las Purple Haze#1, Claustrum y Cum Laude (Positronics Seeds), la Llimonet Haze (Elite Seeds), la Jack The Ripper (Subcool/TGA), la Jack Flash (Sensi Seeds), las Guanabana, Wombat y Santa Muerte (Blin Burn Seeds), sin olvidar la K13 Haze de Philosopher Seeds. (Super Critical Haze) - (Cum Laude)     (Llimonet Haze) Marihuana Haze El nombre Haze ha ganado tanta fama que se ha convertido en un término  genérico para hablar de híbridos de variedades de Cannabis Sativa de gran calidad, aunque no contengan sistemáticamente genética Haze. Estamos hablando, por ejemplo, de la Bangi Haze (Ace Seeds), la Tasman Haze (Kiwi Seeds), o también la Utopia Haze (Barney’s Farm) La Haze representa la referencia mundial de híbridos sativos, demostrando también su pleno potencial a través de varios cruces. Hoy en día más de la mitad de las “nuevas” variedades de marihuana que salen al el mercado contienen savia Haze. El fuerte efecto cerebral y  el sabor especiado de la Haze han hecho que crezca su fama y sus numerosos híbridos han permitido cultivar esta genética de alta calidad en interior. Sin duda, la Haze perdurará en el tiempo como un valor seguro para  los amantes de las grandes Sativas. (BangiHaze) - (Tasman Haze) (Utopia Haze)
Industrial

El cañamo salvaría a los arboles


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Este artículo no tiene la intención de hacer apología de la droga simplemente mostrar Las propiedades de esta noble planta y la posibilidad de plantarla para la producción de papel y así evitar la deforestación. Recuerden que la única diferencia entre el veneno y el remedio es la dosis...  Existen tres variedades de cáñamo: -Cannabis Sativa: procedente de China; se caracteriza por su gran altura, pudiendo llegar a medir hasta 7 metros, sus fibras son de muy buena calidad. Es la variedad más extendida a través del mundo. -Cannabis Ínca: procedente de la India donde era considerado como una de las plantas sagradas. La planta es más pequeña y leñosa; su uso principal es la farmacología. -Cannabis Rudelastris: procedente del sur de Rusia. La fibra del cáñamo fue muy utilizada en la antigüedad por su fibra, materia prima para la fabricación de tejidos, sacos, cordajes, alfombras... En el año 450 A.C. Heródoto, historiador griego, describe como ciertos pueblos antiguos fabricaban vestidos con fibras de cáñamo. En el año 300 A.C. romanos y cartagineses luchaban en el mediterráneo por la hegemonía de la ruta del cáñamo y las especias, consideradas como materias de gran valor. Desde un punto de vista cultural, el cáñamo contribuyó a uno de los mayores descubrimientos de la humanidad. En el año 100 antes de nuestra era, los chinos conciben por primera vez una pasta celulósica a base de morera y de cáñamo para fabricar papel. 800 Años más tarde, en el año 700 de nuestra era, los chinos realizan el primer libro impreso (El Dharani) sobre papel, utilizando esta pasta como materia prima. En el año 1.150, los musulmanes introducen el cáñamo en Europa para fabricar papel, estableciendo a este fin el primer molino de Europa en Alicante. En 1450 Gutenberg imprime la primera Biblia sobre papel fabricado a base de cáñamo. El cáñamo contribuyó igualmente a la grandeza y a la gloria de España. Así pues, 80 toneladas de cuerdas y velas a base de cáñamo fueron necesarias a Cristóbal Colón para arribar hasta el Nuevo Mundo. En el año 1938 la empresa química americana Dupont de Nemors, registraba oficialmente el nylon, fibra sintética que revolucionará el mundo, destronando y destruyendo el cáñamo. Sin embargo el cáñamo sigue siendo una materia prima inagotable y con muchísimas posibilidades, capaz de seguir aportando al hombre gran cantidad de productos aptos para su bienestar. Según una interpretación de Fréderic Raes del "Industrial Hemp", Emptech junio1995, con el cáñamo se podrían fabricar más de 25.000 productos, aunque se puede pensar que la utilización puede ser mucho más amplia dependiendo de la imaginación y de los medios que disponga la investigación. Así pues, a título de ejemplo, el cáñamo se puede utilizar en los siguientes sectores: Agricultura: El cáñamo es una planta muy rústica, perfectamente adaptada a las diferentes zonas del globo y que se integra perfectamente en las rotaciones de los cultivos teniendo efectos benéficos para la estructura del suelo. El cáñamo es una de las plantas que más biomasa produce. Puede producir hasta 15 toneladas por hectárea de materia seca en 4 meses. Medicina: Esta planta ya se prescribe y se utiliza como un auxiliar complementario para los tratamientos de cáncer y de sida, pues tiene conocidas propiedades analgésicas y ansiolíticas. Es un remedio eficaz contra las náuseas y la falta de apetito. No hay que olvidar que en Asia y en La India , el cáñamo fue considerado durante 5.000 años como la panacea. Fibras textiles y cordajes: Son de la mejor calidad y las más duraderas. Las fibras de cáñamo tienen cualidades térmicas y de resistencia excepcionales y siguen teniendo multitud de aplicaciones. Papel: Es un vegetal de excelente rendimiento y valor ecológico para la fabricación de papel; el cáñamo permite obtener en 140 días más papel por hectárea que la que se podría obtener con árboles de 20 años. Sus fibras se utilizan para la fabricación de papel de primera calidad. Alimentación: La semilla del cáñamo es de un valor nutritivo excepcional, puesto que 100 grs. de semillas producen 25 grs. de proteínas que es el equivalente de 80 g. de carne o de 130 g. de queso. La semilla de cáñamo puede servir para fabricar barras energéticas, pastas, aceite de mesa, galletas, harina,...; Cosmética: El cáñamo puede ser igualmente una materia prima para la obtención de cosméticos, principalmente aceites esenciales y aceites grasos destinados al cuidado de la piel. Pinturas y barnices: Hasta los años 30, el aceite de lino y el aceite de cáñamo, formaban parte de la composición de la mayoría de las resinas, pinturas, lacas y barnices. Estos fueron desbancados con la llegada de los productos petrolíferos, mucho más baratos. En la actualidad, el petróleo sigue siendo la materia prima más barata del mercado con muchísimas aplicaciones: carburante, fibras, plásticos, resinas, productos químicos, etc. Sin embargo, esta fuente es limitada y un día se agotarán estos recursos. Pues bien, ese día volverán a renacer nuevas inquietudes y nuevas fuentes de materias primas; pues el hombre querrá conservar el confort y el bienestar adquirido durante toda su historia. El cáñamo junto a otros productos inagotables, ecológicos y creadores de riqueza, procedentes del trabajo del hombre y de la tierra aseguran el futuro y la continuidad de ese bienestar tan apreciado por generaciones. Cuando llegue ese día futuro, podremos estar orgullosos de nuestro ahínco y sabremos que nuestra lucha por las tradiciones es justa. Ese será nuestro legado.
Legales

Las drogas en su propio laberinto


La lucha contra el narcotráfico fue uno de los puntos fuertes de las campañas presidenciales, pero el control de las drogas tiene más de cien años en el país.

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Por José Montero / Ilustraciones Emiliano Martínez  Los controles sobre las drogas en la Argentina comenzaron hace cien años. En ese tiempo pasamos de un período en el que las sustancias eran legales (hasta la década del 20) a una espiral de vigilancia donde los únicos perseguidos con fiereza son consumidores y perejiles. El narcotráfico, mientras tanto, creció y conformó cárteles que hoy compran (o alquilan, permutan y asocian) a jueces y jefes policiales, transan con la política y dejan centenares de cadáveres. Frente al fracaso del prohibicionismo a ultranza, los intentos de legalizar el consumo no han prosperado y nada indica que vaya a cambiar con el gobierno de Mauricio Macri. El paraguas abierto por la Corte Suprema en 2009, que despenalizó de hecho el uso personal en el ámbito privado, dejó a muchos a la intemperie. La policía sigue deteniendo a gente en la calley hay magistrados que todavía inician procesos por tenencia de pequeñas cantidades, sobre todo en el interior. ¿Los adictos? Bien, gracias. Mientras discutimos si la última década fue ganada o perdida, en el tema drogas nos fumamos un siglo entero en una derrota por goleada.  Esa es la visión de numerosos especialistas y también es la sensación que queda tras leer Historia de la droga en la Argentina, libro de los periodistas Mauro Federico e Ignacio Ramírez, un bibliorato de 472 páginas que se devora con la misma avidez con que podemos clavarnos varios capítulos de Breaking Bad al hilo. Reseña cómo evolucionó (o involucionó, o fue y vino) el tratamiento de las sustancias psicoactivas desde el arranque del siglo veinte hasta nuestros días, y trae datos desconocidos aun para el lector medianamente informado. ¿Sabías, por ejemplo, que la única ley que despenalizó la tenencia para consumo personal fue promulgada por la dictadura de Juan Carlos Onganía, el mismo represor de la Noche de los Bastones Largos y del Cordobazo? Flor de contradicción. ¿De ahí vendrá aquello de ¡la vida por Onganía!?  Luego de investigar tres años para escribir el trabajo, Ramírez se permite desconfiar de una de las últimas novedades en relación con las drogas: la incautación, en octubre pasado, en Jujuy, de casi cuatro kilos de un compuesto sintético que hasta ahora no había sido secuestrado en el país: el2CB, Nexus o cocaína rosa (lo llaman así porque es un polvo de ese color, aunque no viene del arbusto andino). Hasta quince veces más caro que la cocaína tradicional, apunta a un público vip. En el Puente Internacional La Quiaca-Villazón, que comunica con Bolivia, la Aduana y la Gendarmería detuvieron a dos colombianos que traían el producto. La noticia salió en todos los medios, pero ¿ese fue el fin de la crónica policial? Parece que no. En este caso, Ramírez sospecha que los organizadores del embarque mandaron al muere a los dos chorlitos para hacer publicidad. "Es una forma de decirles a los consumidores: Llegó lo último, pedíselo a tu dealer". Un ¡lloren, chicos, lloren!, pero más maquiavélico. Así de compleja puede ser la trama. BREVE HISTORIA DE PROHIBICIONES Los vaivenes locales acerca de las drogas siempre respondieron al contexto mundial. La avanzada de Control sobre Kaos comenzó durante la Segunda Conferencia Internacional del Opio, celebrada en La Haya, Holanda, en 1912. La Argentina se adhirió a ese tratado, pero recién lo aplicó a partir de 1919, bajo el gobierno de Hipólito Yrigoyen, cuando el Departamento Nacional de Higiene estableció que solo las farmacias y las droguerías podían importar opio, cáñamo, heroína, cocaína y sus derivados "con fines médicos y científicos". Las sustancias formaban parte del vademécum.  El tema fue que algunos farmacéuticos se hicieron millonarios vendiendo cocó y morfina (como rezaba el tango) sin receta. Se trataba, apenas, de una contravención. Las autoridades decomisaban los frasquitos y hacían una multa irrisoria. No pasaba nada. Por eso, en 1921, se sancionó una ley sobre el "suministro infiel de medicamentos", que penaba con prisión a quienes vendieran sustancias peligrosas para la salud ocultando su "carácter nocivo". Pronto se presentó el caso de un hombre que fue detenido y luego liberado porque sus clientes declararon que ellos sabían lo que estaban comprando. O sea, no había engaño.  Leopoldo Bard era un médico radical -un adelantado a su tiempo- que presentó sin suerte un proyecto de ley de divorcio y otro de voto femenino. Bien. Pero la onda progresista se le terminó cuando impulsó la Ley 11.309, sancionada en 1924, que establecía como delitos -y les fijaba penas de cárcel- la introducción clandestina al país de las sustancias, su venta sin receta y el expendio en dosis mayores a las indicadas.  Dos años después, cuando se discutía una ampliación para esa ley, el diputado socialista Enrique Dickmann dijo una frase todavía actual: "Cuando la policía es venal y hay tolerancia de los jueces, todas las leyes represivas son letra muerta y se va a vender cocaína y habrá cocainómanos y morfinómanos, con el agravante de que estas leyes distraen tiempo, paciencia e inteligencia que el Congreso podría aplicar a mejores cosas".  Por supuesto que no le hicieron caso y en 1926 las penas de reclusión se hicieron extensivas a "los que no estando autorizados para la venta tengan en su poder las drogas y no justifiquen la razón legítima de su posesión o tenencia". Para los consumidores, ese fue el huevo de la serpiente. En 1930, la Cámara del Crimen condenó a un hombre al que le encontraron tres gramos de coca por entender que era "inadmisible la excusa del consumo personal".  Corrían épocas de mala vida y pistoleros que robaban de ciudad en ciudad en un escenario de prostitución, trata de personas y otros vicios (más o menos como ahora, bah). El orden democrático se había terminado y alumbraba la década infame. En 1938, se creó la Gendarmería Nacional, centinela de la patria, y en 1943 la Policía de la Capital se transformó en Policía Federal. Pasos firmes hacia un control botonazo del territorio, al estilo FBI.  Dentro de una corriente de moralidad, también en el 43 comenzaron a aplicarse restricciones a la difusión del lunfardo por radio, y entonces los tangos que aludían a la droga (muchísimos) cayeron en el olvido o cambiaron su letra. Famoso es el caso de Los mareados, que originalmente, con otras rimas, se llamaba Los dopados.  El primer peronismo, en 1949, limitó la inscripción de importadores de hojas de coca y en 1951 creó una comisión para "propender al definitivo desarraigo del hábito del coqueo en nuestro país". Ya es conocida la máxima atribuida a Perón: "Si querés que algo no se resuelva, creá una comisión".  Los militares que dieron el golpe de 1955 ratificaron la ilegalidad del consumo con tanto celo como el aplicado al intento de borrar el nombre de Tirano Prófugo. En 1961, Naciones Unidas realizó la Convención Única de Estupefacientes. Ahí se aprobó un tratado que fue el fundamento del régimen global de control. Al año siguiente, por una nueva ley de aduanas, la Argentina fijó penas de uno a ocho años de prisión para el contrabando de drogas.  En 1968, Onganía, por un lado, reformó el Código Civil para posibilitar la internación compulsiva de adictos y, por el otro, dictó la ley penal en la que se castigaba solo al que tuviese en su poder estupefacientes "en cantidades que excedieren las que corresponden al uso personal". Al final, La Morsa primigenia iba a quedar más open mind que Aníbal Fernández; la otra Morsa, autor de uno de los proyectos de legalización de los últimos años.  La legalización tuvo vigencia hasta 1973, cuando fue derogada por provenir de un gobierno de facto. Entonces comenzó la represión en serio de los consumidores. En octubre de 1974 se sancionó la Ley 20.771, surgida de varios proyectos, entre ellos, algunos presentados en su momento por Juan Domingo Perón, María Estela Martínez de Perón y José López Rega. Esa norma consideró al narcotráfico contrario a la seguridad nacional y estableció penas de uno a seis años "al que tuviere en su poder estupefacientes, aunque estuvieren destinados al uso personal".  Iniciada la dictadura en 1976, esa ley del peronismo de derecha causó estragos. Hubo casos tan delirantes como terribles, en los que se procesó a gente a pesar de que no había cuerpo del delito.El olor de una droga, percibido por un policía, o la declaración de que alguien había fumado un porro que ya se había evaporado eran suficientes para abrir una causa. La tortura era moneda corriente. Un padre llamó a una comisaría para que le dieran un escarmiento a su hijo porrero y los canas lo dejaron estéril por la picana. En 1978, la Corte Suprema sentó una jurisprudencia acorde a los tiempos violentos y penalizó a los consumidores. "Si no hubiera interesados en drogarse, no habría tráfico ilegítimo de drogas", sentenció con lógica verde oliva.  Durante la primavera alfonsinista comenzó a debatirse en el Congreso una nueva ley de estupefacientes, la cual vio la luz en 1989, entre la hiperinflación y los primeros meses de gobierno de Carlos Menem. Es la todavía vigente 23.737, que llenó cárceles con consumidores y traficantes menores y apenas unos pocos calabozos con peces gordos. "Prenden fuego y no queman nada", sintetizó, ya en 1991, La Renga en su tema "Blues de Bolivia".  Mientras, la jurisprudencia de la Corte siguió un camino errático desde la restauración democrática.En 1986, en un caso donde estaba implicado el guitarrista Gustavo Bazterrica, resolvió que era improcedente sancionar la posesión de pequeñas cantidades para uso personal, ya que el artículo 19 de la Constitución dice: "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están solo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados". Sin embargo, en 1990, la Corte menemista volvió al criterio de la dictadura, lo cual significó un retroceso que se revirtió recién en 2009, cuando una nueva composición falló en el caso conocido como Arriola. En ese expediente, dos vendedores de marihuana fueron condenados mientras que cinco consumidores quedaron a salvo de la persecución penal. En la práctica, esto significó una despenalización parcial del consumo, siempre que se limite al ámbito privado y no participen menores.  Lo que pasó en los últimos años ya lo viviste: paco, explosión de drogas sintéticas, guerras en las villas de Buenos Aires, récord de homicidios en Rosario, túneles y búnkeres de drogas, jefes policiales procesados y jueces más que sospechados, sicarios que matan en la calle o en el estacionamiento de un shopping.  ¿Qué es lo que se viene en el plano mundial? En abril próximo se celebrará la Ungass 2016, la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que podría revisar el marco internacional para el control de drogas. La última reunión de este tipo fue en 1998. En las preparatorias para la Ungass, los doce países que forman la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), entre ellos la Argentina, dijeron que llevarán una postura que se aleje de lo punitivo, que se centre en la salud y deje atrás la "guerra contra las drogas" que se planteó hasta ahora, con resultados nefastos de decenas de miles de muertos en Colombia y México.  Algunos se entusiasman con la posibilidad de que la Ungass sugiera políticas no prohibicionistas, pero ahí están las potencias como Estados Unidos, Rusia y China para recordar quién manda.  LA PATA LOCAL   Como caballito de campaña, la lucha contra el narcotráfico apareció en todas las plataformas (o esbozos de plataforma) de los candidatos. Sin embargo, quienes conocen el tema como Mauro Federico no se ilusionan con las promesas electorales: "Macri evidencia falta de conocimiento, hizo una campaña de eslóganes y se rodea de gente con un perfil punitivo, persecutorio y de criminalización. No alcanza con un abordaje policial".  Desde el nuevo gobierno lo desmienten. Aseguran que tienen una mirada más amplia y que van a contemplar a los consumidores, pero descartan de plano la posibilidad de despenalizarlos. Apenas designado, el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco (reemplazante de Sergio "Helicóptero" Berni), hizo su declaración de principios: "No soy partidario de la despenalización de nada que facilite a los jóvenes el acceso a las drogas. Sí creo que las personas adictas tienen que ser tratadas desde la salud y la asistencia social". Guillermo Montenegro, referente histórico de Macri en temas de Justicia y Seguridad, es tajante: "Hablar de despenalización en la Argentina de hoy no es posible. No. No hay ninguna posibilidad de que esto funcione. Lo que se va a buscar es disminuir la oferta y la demanda de drogas".  En el tema adicciones, los macristas tienen como palabra santa la de los curas villeros. Veneran en especial a José Di Paola, el padre Pepe, párroco de las villas de Barracas durante trece años que fue amenazado por los narcos del lugar y tuvo que guardarse en misión pastoral una temporada en Santiago del Estero, hasta que volvió a Buenos Aires hace unos meses para trabajar en la villa La Cárcova, partido de San Martín. El sacerdote siempre ha dicho que "despenalizar el consumo es mandar un mensaje equívoco a los jóvenes".  Más allá de los transas que querían crucificarlo, hay otras personas que cuestionan al padre Pepe por la visión eclesiástica, según la cual el adicto tiene suprimida la voluntad y la conciencia, y entonces otro debe decidir por él.  Uno de los críticos es Emilio Ruchansky, editor de THC. La Revista de cultura cannábica y autor deUn mundo con drogas, libro que investiga los caminos alternativos a la prohibición en países como Holanda, España y Suiza, entre otros. Concretamente, señala a los curas villeros, a la Iglesia católica en su conjunto, a grupos evangélicos y a las comunidades terapéuticas (granjas de rehabilitación) de haber frenado los proyectos de despenalización del consumo personal que se presentaron durante el anterior gobierno en el Congreso.  "Muchas de las granjas son ilegales, no cumplen las leyes de salud mental. Funcionan como centros clandestinos de detención, los familiares pagan para que chupen al hijo así no lo ven. Algunas prestan un servicio de secuestro. Entre varios meten al pibe en un auto y lo llevan al centro. A veces, la internación comienza con un engaño, le dicen que va por una consulta. Otros entraron por su voluntad, quieren salir y no los dejan", afirma Ruchansky.  Agrega que las granjas desechan los tratamientos ambulatorios y proponen internaciones largas por un interés económico. Hasta los centros más accesibles cobran más de $20.000 por mes, lo cual resulta caro si se tiene en cuenta que reciben subsidios, hay poco personal, los pacientes cocinan, hacen limpieza y mantenimiento, y a veces deben salir a vender pastelitos u otros productos como parte de la terapia.    Mientras tanto, en los hospitales públicos, el problema más importante no son las drogas prohibidas, sino las legales. El alcohol y las pastillas medicinales están en la mayoría de los casos de intoxicación o consumo problemático que se atienden por guardia o consultorio. María Rosa Llorens es la jefa de Toxicología del Hospital Nacional Posadas, en El Palomar. Ese servicio es el Centro Nacional de Intoxicaciones, "el" lugar de referencia en la materia para todo el país. Trabaja ahí desde 1977. Vio y escuchó de todo, hasta llamados de montoneros que querían saber (tarde) cuál era el antídoto para la pastilla de cianuro. Lo que más le preocupa actualmente es el alcohol, presente en hasta el 80% de las consultas, asociado, la mitad de las veces, a otras sustancias.  Entre 2007 y 2009 recuerda que lo peor fueron varios episodios de jarra loca, donde los consumidores mezclaron con el alcohol pastillas del abuelo que resultaron ser hipoglucemiantes. La baja aguda del azúcar en sangre llevó al coma profundo. Hubo fallecimientos y personas con daño neurológico irreversible.  Por su parte, Mónica Nápoli, médica toxicóloga del Hospital Santojanni, en Mataderos, y coordinadora del Comité de Expertos en Adicciones del Gobierno de la Ciudad, sostiene: "Yo no quiero minimizar el tema de las drogas ilegales, pero más gente sufre por el alcohol. Esa tiene que ser la prioridad número uno, seguida por el tabaco y los psicofármacos. Luego vienen, en cantidad de consultas, las otras sustancias".  Con respecto a los cambios operados en los últimos años, Nápoli dice: "En los 90 hubo un exceso de internaciones para cubrir problemas familiares y sociales, niños de 14 internados durante tres años. Ahora ya no vemos gente derivada por la justicia que hacía el tratamiento para no ir presa; no se puede penalizar a alguien por tener un problema de consumo, sería como penalizar a un diabético porque comió un dulce".  Que hay un problema hay un problema, y alcanza con los datos aportados en 2012 por la Asociación Civil Intercambios. Luego de analizar todas las causas abiertas en veinte años por violaciones a la ley de estupefacientes 23.737 -todavía vigente-, se llegó a la conclusión de que el 70% fue por tenencia para consumo. ¿Por tráfico? Únicamente el 10%. Los números hablan solos. LO QUE DICEN LAS ESTADÍSTICAS La última estadística del Sedronar sobre el consumo de drogas en el país es de 2014, y se basa en encuestas realizadas durante 2011. Según ese estudio, en la población que va de 16 a 65 años, el 1,5% dijo haber tomado en el último año, al menos una vez, tranquilizantes, estimulantes y antidepresivos sin receta médica. Con respecto a las drogas ilícitas, el 3,2% había consumido marihuana; el 0,7%, cocaína; el 0,04%, paco; el 0,1%, éxtasis, y el 3,4%, alguna otra sustancia ilegal. Pero, en la ciudad de Buenos Aires, los números se disparaban. El uso de tranquilizantes, estimulantes y antidepresivos sin receta médica, al menos una vez al año, alcanzaba al 3% de la población; el de marihuana, al 9,7%; el de cocaína, al 1,1%; el de paco, al 0,05%; el de éxtasis, al 0,4%, y el de otras sustancias ilegales, al 10%. 
Legales

Investigadores descubren que Jesús sanó a personas enfermas con marihuana


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La investigación histórica y científica sugiere que Jesucristo pudo haber sido un ávido usuario de marihuana, y expertos dicen que también pudo haber utilizado la planta para curar a los enfermos Expertos sugieren que el cannabis puede haber sido un ingrediente clave en el “aceite de la unción” usado por Jesús y sus seguidores en los rituales de curación. El NaturalNews.com publicó: Un articulo de High Times decía: “Cristo” es según la traducción griega del hebreo “Mesías”. En Inglés moderno, este término se traduce como el “ungido”. El título “Cristo”, sólo fue llamado sobre el que tenía “unción de Dios sobre él.” Este aceite de la santa unción , tal como se describe la receta en la versión original en el Éxodo (30: 22-23) en hebreo, contenía más de seis libras de kaneh-bosem, una sustancia identificada por etimólogos respetados, lingüistas, antropólogos, botánicos y otros investigadores como cannabis mezclado con aproximadamente seis cuartos de galón de aceite de oliva, junto con una variedad de otras hierbas aromáticas. Los antiguos ungidos estaban literalmente empapados en esta potente mezcla. ¿Kaneh-bosem es igual cannabis? Kaneh-bosem ciertamente suena como un término moderno de cannabis, y no hay duda de que el cáñamo fue ampliamente utilizado por la cultura hebrea en aquellos tiempos. Según lo informado por High Times, Carl P. Ruck, profesor de la mitología clásica en la Universidad de Boston, escribió: “No puede haber dudas sobre el papel de cannabis en la religión judía …. No hay manera de que una planta tan importante como fuente de fibra para la industria textil y aceites nutritivos y fácil de cultivar habría pasado desapercibido … su mera recolección hubiera tenido una reacción enteogénica “. Uso ritual y medicinal de la marihuana Enteógeno, un término acuñado por el profesor Ruck, se refiere a cualquier sustancia vegetal que se utiliza para inducir experiencias espirituales. El uso de enteógenos como el cannabis, peyote y las setas con psilocibina se han relacionado con la formación de casi todas las religiones del mundo, por lo que quizás no es sorprendente que el cannabis probablemente jugase un papel en el nacimiento del cristianismo. Es fácil entender el papel, teniendo en cuenta las propiedades de curación casi milagrosa de la planta. Ahora estamos empezando a descubrir los usos medicinales del cannabis, remedios que se han conocido desde hace miles de años, pero que se han olvidado en medio de la histeria anti-marihuana creada por los gobiernos que han existido en los Estados Unidos durante más de medio siglo . Afortunadamente, esas actitudes están cambiando ahora, y el debate de conexión de Cristo con el cannabis es quizás un ejemplo de un nuevo examen de retraso de algunas de nuestras creencias colectivas que se han empañado por la propaganda. ¿Qué haría Jesús? Quienes están familiarizados con la historia de la prohibición de la marihuana en los EE.UU. son muy conscientes de que éste era un resultado directo de la presión por parte de intereses corporativos. Luego, más tarde, por supuesto, la fracasada guerra contra las Drogas entró en su apogeo, y el castigo a los consumidores de marihuana y los concesionarios se convirtió en un gran negocio para hacer cumplir la ley y ejecutar los fines de lucro de las prisiones. El cannabis y la planta de cáñamo, en general, nos ofrecen una fuente barata, eficaz y renovable de un gran número de productos beneficiosos – algunas de ellas con propiedades casi milagrosas – pero ya que hay poco beneficio en ello para las grandes farmacéuticas y otros intereses de las grandes empresas, el progreso hacia legalización ha sido lento y se ha encontrado con la oposición amarga durante cada pulgada o centimetro del camino. Uno se pregunta, ¿qué pensaría Jesús de eso? En The Guardian publicaban: Citando el Nuevo Testamento, el Sr. Bennett sostiene que Jesús ungió a sus discípulos con el aceite y los animó a hacer lo mismo con otros seguidores. Esto podría haber sido responsable de la curación de enfermedades de ojos y de la piel que se hace referencia en los Evangelios. “Si el cannabis era uno de los principales ingredientes del antiguo aceite de unción y la recepción de ese aceite es lo que hizo a Jesús el Cristo y a sus seguidores cristianos, después de todo, perseguir a aquellos que utilizan el cannabis podría ser considerado como anti-Cristo”, concluye el Sr. Bennett .  
Cultivo

Cultivar atenta contra el negocio narco @revistaanfibia


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Según datos del Ministerio Público Fiscal, en Argentina, cada hora un consumidor de marihuana es detenido por tenencia para uso personal. Por investigar o usar la planta con fines medicinales uno también puede ir preso. Esta semana en la comisión de Salud de la Cámara de diputados se empezaron a debatir tres proyectos de ley. Puede ser un hecho histórico, la semana en la que el dolor deje de esperar como las madres en un hospital. O una más de la burocracia legislativa. Fotos: Gentileza Revista THC Treinta años en los hornos de una metalúrgica le generaron al operario santafesino Alcides Pacífico Hilbe un dolor persistente en el oído izquierdo. Como si de tanto convivir con el ruido de la secuencia maquinal, la fábrica se le hubiera metido en el cuerpo. Se encarnó como una tortura, que se adhirió a un drama casi inmanejable con el que había convivido siempre: la falta de apetito, una de las tantas traducciones de la depresión. Cuando se jubiló, ante la novedad de la vida ociosa en Villa Constitución, le pidió a su hija Gretel, de 35 años, que le enseñara a entrar en Internet, ese paraíso de la digresión enciclopédica. Allí encontró lo que buscaba. Medio año después, literalmente, floreció su aprendizaje.   Cuando su hija, que vive en Rosario, volvió de visita a la casa natal, el padre parecía otro. Le habían cambiado el semblante, la actitud y el humor. En el fondo del jardín habían crecido las razones: un par de plantas de cannabis. A los 71 años, Alcides Hilbe se sentía mejor, se sentía como nunca. Hilbe no se había convertido en un hippie tardío ni se había sumado al rastafarismo jamaiquino ni encajaba en ninguna otra etiqueta del Manual del Estereotipo del consumidor de marihuana que durante el último siglo elaboró el sector dominante de la información global. En 1937, cuando empezó la prohibición, los medios estadounidenses divulgaban que el cannabis afectaba sobre todo a los negros. Decían que drogados con esta planta salían a cazar hijas de familias blancas para abusar de ellas. No. Lo que había buscado y encontrado en Internet Hilbe fueron respuestas sobre posibles soluciones a sus problemas de salud, sobre cómo combatir sus dolores físicos y emocionales. Todas las páginas de la web lo condujeron al uso de esta planta milenaria. Gracias a los tutoriales de la Red y al peluquero de su barrio, que le regaló algunas semillas, Don Hilbe aprendió a relacionarse con el cannabis: lo sembró, entendió cómo cuidarlo, leyó sobre su genética y botánica, cosechó, perfeccionó la técnica del secado y el curado de los cogollos (las flores) y finalmente enrolló y fumó.   Siguió buscando información en internet y semanas más tarde gracias a Rick Simpson, célebre gurú pagano del cannabis medicinal, que comparte su método desde hace años por YouTube, preparó su propio aceite. El aceite de cannabis se consume generalmente diluido en oliva o en la masa de alguna galletita casera o (para algunas dolencias más graves) directamente en gotas espesas del tamaño de un grano de arroz, que tienen un sabor intenso y amargo y vegetal. Los aceites ricos en CBD (una de las moléculas químicas de la planta) aplacan y por eso se usan para tratar convulsiones y espasmos o ansiedad y trastornos de sueño. Los que tienen THC (el componente célebre del cannabis) son más requeridos por enfermos de cáncer o VIH o depresión; personas que necesitan estar activas y de buen humor y con ganas de comer. Los resultados sobre la salud física y mental de Don Hilbe aparecieron enseguida. “No sólo mejoró en lo anímico y se le fueron los dolores y la depresión. Además encontró el placer de relacionarse con las plantas, todo el jardín de casa se puso más lindo”, cuenta su hija. De alguna manera, a través de esa especie de terapia integral, que incluía cuidar, alimentar y proteger una planta, Hilbe había encontrado motivos para vivir. Nunca se imaginó que esos mismos motivos lo llevarían a una celda grisácea compartida con ladrones y golpeadores de mujeres.  *** El uso de la marihuana acompañó a maestros, curanderos y chamanes desde tiempos inmemoriales. El primero que la mencionó es el emperador chino Shen Nung en el herbario Pen Ts’ao Ching, un libro publicado hace más de 5.000 años, perdido y vuelto reconstruir por la dinastía Han unos dos siglos antes de Cristo. Las culturas ancestrales no dividían -como hacen las legislaciones modernas- entre los usos medicinal y recreativo. En su farmacopea, Nung la recomendaba para “debilidad femenina”, gota, reumatismo, malaria, constipación, beriberi o problemas de concentración, entre otros. en 1964 todo lo que había era conocimiento chamánico y empírico. A partir de ese año, empezó a comprenderse cómo afecta la química de la planta. Fue cuando el científico israelí de origen búlgaro Raphael Mechoulam logró sintetizar su composición química y descubrió el THC, la molécula de la psicoactividad, y el CDB, o cannabidiol, que no tiene efectos psicoactivos pero es clave para el uso medicinal. Casi 30 años más tarde su equipo protagonizó otro hallazgo todavía más asombroso: aisló la sustancia química producida por nuestro cuerpo que se une al mismo receptor del cerebro que el THC. Al primer endocannabinoide, Mechoulam lo nombró “anandamida”, una palabra del sánscrito que refiere al “deleite supremo”. Luego aparecerían más. Los endocannabinoides forman parte de la comunicación intercelular, una posible versión evolucionada del sistema de las plantas, que actúa como lo hacen las endorfinas, la dopamina o la serotonina. Hacer ejercicio o salir a correr, explica Mechoulam, aumenta los niveles de endocannabinoides, que son importantes para la memoria, el equilibrio, el movimiento, la salud inmunológica y la neuroprotección. *** Según datos del Ministerio Público Fiscal, en Argentina, cada hora un consumidor de marihuana es detenido por tenencia para uso personal. Los pacientes que se tratan con cannabis y los cultivadores que les proveen están incluidos en esa estadística. En la última audiencia pública en Diputados, organizada por partidos de izquierda, el juez penal de Lomas de Zamora Pedro Pianta, papá de Pedro (25), enfermo de epilepsia refractaria, habló “como juez, como papá de un usuario medicinal y como ciudadano” y aclaró o, mejor dicho, desafió, frente a varios legisladores, enfermos, sus padres y cultivadores: “Esta sustancia, hipócrita y cínicamente, se considera prohibida, pero ayuda a muchas enfermedades muy cruentas. Como juez penal les traigo una buena noticia: cultivar la sustancia y adquirirla o venderla con fines terapéuticos es una conducta atípica. Para ser reprochable tiene que afectar un bien jurídico, y acá estamos hablando de salud pública”. Una “conducta” es “atípica” cuando no está descripta en el Código penal como delito. En los casos relacionados con estupefacientes, para algunos jueces consumir no vulnera la salud pública. Hacia ahí apunta Pianta. El (verdadero) objetivo de la actual ley de drogas, sancionada en 1989, cuando la relación carnal del gobierno de Menem y el de EE.UU., país impulsor de la “guerra contra las drogas”, estaba en sus albores, es penal y no sanitario. Por eso explica que es absurdo castigar a quien, en realidad, está detrás de mejorar su vida o la de otro. “Aquel que vende, que cultiva, y aquel que compra un aceite, no está afectando a nadie, no lesiona un bien jurídico de nadie. Hablar de esto es hablar de política criminal. Con 30 años de experiencia como juez puedo decir que está hecha para criminalizar y desamparar a los más pobres”. En la Argentina por investigar o usar la marihuana con fines medicinales uno también puede ir preso. Bajo la superficie igual se hace, pero sin todas las herramientas necesarias. De manera solidaria, muchos cultivadores producen aceite para enfermos. Son alrededor de 500 hombres y mujeres que se adentraron en el cultivo experimental para fumar distintas variedades, o incluso generar las propias, y se ampliaron hacia el medicinal, un mundo antiguo en plena transición hacia lo moderno. A partir del perfeccionamiento empírico en la producción de aceites, los cultivadores locales son los que sostienen la demanda de enfermos de cáncer, VIH, esclerosis, epilepsia, fibromialgia, artritis, psoriasis, Parkinson y otras dolencias que encuentran en el cannabis una ayuda muchas veces determinante en su calidad de vida. Los cultivadores solidarios están en Buenos Aires, Bariloche, Neuquén, Córdoba, Chaco, Bahía Blanca, Mar del Plata y muchos otros puntos del país. Algunos forman parte de organizaciones cannábicas militantes. Trabajan en estrecho vínculo con los pacientes y con médicos que apoyan este desarrollo, muy riesgoso por ser ilegal. Todas las semanas se corre la noticia de alguno que cayó preso. Cuando un cultivador es allanado se les secuestran las plantas y, cuando éstas se destruyen, muchos enfermos que se quedan sin su remedio. *** Una tarde de abril de 2014, como si hubiera ido a allanar el búnker de Pablo Escobar, la Policía cayó en la casa del jubilado Hilbe. Alcides quedó preso una semana, lo procesaron, le sacaron su medicina y los diarios de Villa Constitución hicieron copy+paste con el parte policial, así que además el jubilado quedó escrachado como un transa.  “Ningún analgésico que me dieron me hizo bien. Pero esta plantita me ayudó muchísimo. Yo siempre pensé que era una droga brava como decía la tele, pero no genera más adicción que el café y gracias a ella abandoné todos los demás medicamentos”, cuenta por teléfono. Fue acusado de vender. Pero las pruebas no abundaban: como evidencia la Justicia sólo tenía lo secuestrado en su casa y fotos de un hombre en presunta situación de pasamanos en la vereda que da al fondo del terreno, donde estaban las plantas. Recién el 10 de mayo de este año la Cámara de Apelaciones de Rosario le dictó la falta de mérito. Alcides recuperó el alivio pero no sus plantas. “Me trataron como a un narco. Y a mí la marihuana sólo me cambió la vida, pero ahora no tengo más”. Desde que se inició su proceso judicial el jubilado no volvió a cultivar. Por miedo. El, su esposa y su hija quedaron aterrados por la invasión policial de 2014 y no quieren volver a padecer algo así. Así que ahora consume lo que le acercan cultivadores rosarinos. Si no contara con esa solidaridad quizá terminaría comprándole a narcos una sustancia que poco se parece a la flor y está, como mínimo, adulterada. Cultivar atenta contra el negocio narco. En abril pasado la revista Time reveló que la legalización de la marihuana en casi la mitad de los distritos de Estados Unidos mermó las ganancias y la actividad de los carteles mexicanos dedicados a vender cannabis. Un golpe directo a un negocio cuya guerra por el territorio deja además miles de muertos por año. ¿Cuántos muertos deja el consumo de marihuana? Cero. *** María Laura Alasi se enteró de los beneficios del consumo de aceite de cannabis para niños epilépticos una tarde de 2014. Fue en un pasillo del Fleni, mientras esperaba que atendieran a su hija Josefina, de 3 años, que desde bebé padece Síndrome de West, un tipo de epilepsia que le provocaba hasta 600 convulsiones (breves shocks eléctricos) al día y que se conoce como “refractaria” porque resiste el embate de todos los medicamentos legales. Una mujer venezolana que esperaba en el pasillo le contó de un caso célebre en Estados Unidos, el de Charlotte Figi, y ella se sorprendió, porque si iba por la calle y olía porro cruzaba de vereda. María Laura buscó información y la encontró. Y vio que en Chile los tratamientos con cannabis se habían legalizado. Allí existe la Fundación Daya, que tras años de militancia logró la legalización y actualmente tiene un cultivo de 6.000 plantas con el que abastece a cientos de familias chilenas por un precio mucho menor a lo que cuesta importar el mismo aceite desde Estados Unidos. La mamá de Josefina averiguó y se contactó con cultivadores y finalmente la nena probó el extracto. Al cabo de unos meses las convulsiones disminuyeron a menos de 20 por día. Fue un cambio de vida para toda la familia. “A los diez días ya estaba tranquila, no lucía nerviosa. Justo vino su cumpleaños y ella miraba el espectáculo de payasos, se la veía tranquila, como disfrutando, sus ojos transmiten mucho y estaba hermosa”, dice María Laura. La injusticia que sintieron por no poder acceder libremente a ese alivio los volvió militantes. Existían dos casos de 2014 en los que el Gobierno había dejado importar a otras familias el Sativex, un spray bucal con cannabinoides que se vende en Europa y Estados Unidos para enfermos de esclerosis múltiple o de cáncer. Pero todo había sido bajo absoluta discreción. Los beneficiarios nunca quisieron hacer público su caso, posiblemente por miedo a la difusión y el terror de que la opinión pública los condenara y les bloquearan los permisos gubernamentales. Pero los Vilumbrales lo pensaron al revés y les salió bien. En octubre del año pasado, el Estado les permitió importar un aceite de marihuana que se produce en Estado Unidos. Fueron los primeros en contar y celebrar la habilitación para importar aceite. Cuando la historia de Josefina se hizo pública la situación de la lucha por la legalización del uso medicinal de la marihuana cambió radicalmente: había aparecido la historia que tocaba las fibras sensibles de todo el mundo. ¿Quién no puede ponerse en la piel de una madre desesperada? La viralización del caso les abrieron a los militantes cannábicos las puertas del Congreso, algo que sólo había sucedido en 2012, cuando parecía que la ley por la despenalización del consumo salía pero no. Casos como el de Josefina hay cientos, o miles. Y muchos niños se mueren esperando su turno para obtener el aceite absurdamente prohibido. Le pasó a María Laura: “Recibí un mail de una mamá de Chaco, que necesitaba conseguir aceite. Yo tenía muchísimos mails que responder, además de ocuparme de Josefina. Cuando me puse en contacto con la mamá, su hijo ya había muerto”. Las dificultades provocaron que varias madres y padres con hijos con los mismos problemas de salud y de acceso al cannabis se conectaran. Así armaron Cameda, una organización que reclama por la legalización del uso medicinal. Meses atrás también se formó Mamá Cultiva, con un grupo inicial de 15 familias inspirado en una organización chilena que lleva el mismo nombre. Mamá Cultiva desafía la ley y planta de forma colectiva para no correr el riesgo de quedarse sin el aceite que usan sus hijos con epilepsia y otras enfermedades. Cameda y Mamá Cultiva vinieron después que Rucam, una red de usuarios medicinales de Argentina, creada unos años atrás por Alejandro Cibotti, un enfermo de VIH que fue el primero en presentar un recurso de amparo para que el Estado le permita tener su cultivo medicinal (su causa tuvo el fallo a favor del juez Guillermo Scheibler, pero está en segunda instancia por culpa de una apelación presentada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que lo sigue tratando como un tipo que viola la ley), y en simultáneo a Cadecam, otra asociación que encabeza el matrimonio de Desiree Macrini y Fernanda Alvez, enferma de esclerosis múltiple, a quien el uso de cannabis le controla los espasmos y le mejora la capacidad de hablar. Podría escribir sobre los efectos que le hace la marihuana a esta chica, pero mejor pueden verse en directo en Youtube. “El dolor no espera” es el lema que a alguno de todos ellos se le ocurrió hace no mucho y que ahora flota sobre el reclamo como un lema incuestionable. La trascendencia que tiene el uso del cannabis medicinal desde hace menos de un año provocó que varios actores políticos presentaran en los últimos meses proyectos de modificación de la ley de drogas. Eso derivó en un par de charlas y audiencias públicas para debatir el tema en el Congreso. Pero si bien el sentido común hace creer que Argentina seguirá más temprano que tarde el camino de Chile, Colombia, Uruguay, Canadá, Israel o Estados Unidos (25 de sus 50 estados), entre otros países que legalizaron el uso medicinal de la marihuana, nada asegura que una mayoría de diputados y senadores pase del tratamiento en comisión a la aprobación de una nueva ley.   Tres proyectos de ley se empiezan a debatir por primera vez en la comisión de Salud de diputados. Contarán su historia Alasi, el médico Marcelo Morante, Valeria Salech, de Mamá Cultiva, el director de la revista THC, Sebastián Basalo, y otros actores clave del mundo cannábico. Puede ser un hecho histórico, el día que el dolor dejará de esperar como las madres en los pasillos de hospital. O uno más de la burocracia legislativa. *** Hace 12 años, cuando su mamá, Coqui, la costurera del pueblo bonaerense General La Madrid le dijo que estaba haciéndose un bolsillito en el revés de su pollera para esconder una llave porque tenía miedo, el médico Marcelo Morante descubrió que la señora tenía un tumor en el cerebro. Mientras la escuchaba, recordó una lección de su formación en España. Un paciente no paraba de hacer chistes verdes con las médicas y entonces un profesor le preguntó a Morante qué opinaba de ese comportamiento: él dijo creer que el tipo era un estúpido. El formador respondió: “Yo pensaría que tiene una neurosífilis o un tumor en el cerebro”.   La familia Morante sufrió mucho el deterioro de la madre, que duró años hasta que murió. Pocos tiempo después, el médico se volvió a enfrentar a una situación de salud límite: su hermana Mariela (“Cuidá a tu hermana, cuidá a tu hermana” fue una de las últimas cosas que le había dicho su mamá) fue diagnosticada con fibromialgia.   Morante se vio obligado a mirar más allá. En su visión original sobre la marihuana, pensaba que era una droga destructiva. Pero la resistencia a volver a padecer el camino de dolor que había vivido su madre cambió su posición. Así, se convirtió en el primer médico que lucha por la legalización desde un núcleo institucional: la Facultad de Medicina de La Plata. Tiempo atrás logró que la universidad pública bonaerense le autorice la investigación y la divulgación del tema. Así viajó a Canadá a conocer a la gente que produce legalmente el cannabis y a aprender sobre lo bueno, lo malo y lo riesgoso. La lucha de la familia Morante (y su camino para enfrentarse al dolor) conmovió a su pueblo natal, General La Madrid, que a través de su intendente Martín Randazzo (médico cirujano) se convirtió en el primer municipio del país que reclama un permiso para cultivar, desarrollar e investigar en el tratamiento de chicos con epilepsia refractaria.   “Como médicos recibimos la pregunta de parte de los pacientes sobre si tiene cabida el uso medicinal del cannabis y muchos profesionales refieren que no hay suficiente información. Pero eso es no decir la verdad –apunta Morante, mientras ceba mate amargo en una habitación del Instituto Médico Platense, donde coordina el Servicio de Medicina Interna de la Universidad -. Nacimos en el seno de una sociedad con ciertos preconceptos sobre la planta y como médicos debemos revisar eso. La sociedad nos exige que seamos objetivos y que nos liberemos de esas ideas previas. Evidencia científica hay, y lo peor, es que hay mucho dolor. La gente que necesita el cannabis medicinal no la está pasando bien”.   Morante, bajito, simpático, de hablar rápido y tonada gauchesca, aclara que es necesario revisar las contraindicaciones de la sustancia, especialmente con pacientes que sufren de psicosis, problemas cardiovasculares o enfermedades hepáticas o renales avanzadas. Pero la ley es como un muro. “Nos piden evidencias científicas y no nos dejan hacer los estudios –señala, mientras hace palanca con la bombilla del mate-. Con lo que hay, hoy podemos acompañar a los que usan la sustancia. Por eso la gran ausente es la ley, y debemos exigirle a nuestros legisladores que creen las condiciones para acompañar a nuestros pacientes. A mí lo que me compromete es el dolor de la gente”. Morante no consume marihuana, pero admite que antes de darle el aceite a su hermana lo probó en su cuerpo: durmió plácidamente, como hacía años no pasaba. Hoy, la calidad de vida de Mariela es otra. *** Gonzalo Bramajo salió del hotel oncológico. El médico le había dado permiso para caminar unas cuadras. Bramajo quería respirar el aire de la ciudad. Menos puro que el de su barrio en Trelew, pero cargado de intensidad cosmopolita. Quizá, pensó, fuera la última vez que pudiera hacerlo. Salió para el lado de Callao y en la esquina con Rivadavia se encontró con integrantes de la Agrupación Agricultores Cannábicos Argentinos. Los vio y sintió el impulso de contarles su historia y al cabo de un rato se fue con un teléfono de contacto y un cogollo de regalo. La última vez que había fumado tenía 17 años y lo había hecho como quien se toma una cerveza. Esta vez tenía 30 y fue distinto. Volvió al hotel y lo fumó escondido en el baño de la habitación. Al rato nomás, se dio cuenta de que le hacía bien.   —Me miré al espejo y me empecé a reír. No tenés idea de cuánto hacía que no me reía.   En la pierna derecha, Gonzalo Bramajo tiene una cicatriz de 30 centímetros. Adentro, en la parte del fémur, no tiene hueso sino una prótesis metálica. Esa pierna podría no haber estado. Un cáncer estuvo a punto de comérsela.   El 15 de diciembre de 2011 fue a jugar al fútbol con los compañeros de su trabajo de entonces: atajaba. Salió a cortar un centro y cayó mal, muy mal. Lo que parecía una rotura de ligamentos en realidad fue el descubrimiento de algo peor: un tumor que ya había crecido demasiado. Su carrera contra la evolución del cáncer fue vertiginosa y dio un giro en aquella caminata frente al Congreso.   “A mí el THC me levantó el ánimo, me dio apetito y comer me devolvió proteínas que a la vez me levantaron las defensas”. Así sintetiza el círculo virtuoso Gonzalo, que a los 33 años pudo salir del dolor que le provocaba el cáncer de hueso. “Del 1 al 10 mi dolor era 1.000 y desde que consumo marihuana bajé a 4, y a veces llego a cero”, me contó el año pasado mientras esperaba el turno de compartir su historia ante 80 mil personas en el escenario frente al Congreso durante la Marcha Mundial de cada mayo. Hasta que se encontró con el uso medicinal del cannabis, Gonzalo estaba sometido a la morfina, que le mataba el dolor y lo demás: quedaba ciego o sordo por horas y alucinaba.   —Le encontraba sabor a los colores, así flipaba. Pero el tumor crecía igual.   Su historia está certificada por sus médicos, que registraron cómo el tumor dejó de tomar su cuerpo (hay científicos como el español Manuel Guzmán que ya están estudiando los efectos antitumorales que produce la planta) y el dolor casi desapareció, lo que permitió que en lugar de cortarle la pierna le pusieran la prótesis. No puede contar su historia sin emocionarse. Pensó que perdía una pierna, luego que perdía la vida (y a sus dos pequeños hijos) y la marihuana le devolvió todo en el último minuto del partido. Ahora cultiva el cannabis en su casa de la Patagonia y cuando no trabaja le gusta nadar en pileta y en el mar y, a veces, para sumergirse se vaporiza marihuana. Flota su cuerpo y, también, flota él.   *** Según datos de la Sedronar de 2011, el 3,2% de la población argentina de entre 16 y 65 años fumó al menos una vez en el año. Ni en Argentina ni en ningún lado se conocen pruebas que certifiquen que alguien haya muerto por sobredosis de cannabis. Tampoco existen estudios que vinculen el consumo de esta sustancia con el delito y la marginalidad. Raquel Peyraube es una médica uruguaya que lleva décadas trabajando con el tema drogas y adicciones en todo el mundo. Hizo trabajos de reducción de daños en Suiza, Francia, Holanda y es una de las impulsoras de la legalización de todos los usos del cannabis en Uruguay, donde se permite el cultivo de hasta seis plantas y la compra en farmacias de hasta 40 gramos por mes (aunque este aspecto no se llevó aún a la práctica). Por Skype, respondió estas preguntas.   —¿Qué piensa de la frase: “La marihuana es la puerta de entrada a otras drogas”?   — Que es mentira. El mito de la escalada que construyó EEUU se demostró falaz en Holanda y ahora sucederá lo mismo en Uruguay. Los datos analizados se obtienen de centros de internación donde se le preguntó a una persona adicta cuál fue la primera droga que consumió. Por otra parte, si esto fuera cierto: antes de marihuana la mayoría tomó alcohol o fumó tabaco, drogas legales.     —¿El consumo de marihuana fomenta el delito?   — Brevemente: Si un delincuente fuma marihuana para robar le va a ir muy mal, va a terminar tomando un café con la posible víctima, no va a estar enojado, va a perder agresividad, va a estar relajado, no le van a responder reflejos. No es una droga que promueva violencia.   —¿Existen casos de sobredosis por consumo de marihuana? — No tengo cifras. Pero lo que todavía no hay registrado, seriamente documentado, es un caso fatal de sobredosis. El nivel de toxicidad de la planta es bajo, pero hay que tener cuidado con los prensados que venden los narcos.   [legalizacion_cannabis_8_caja]   —¿Podría enumerar los beneficios medicinales de la marihuana? — Tiene efectos antiinflamatorios, ayuda en mecanismos de inmunidad. Es antioxidante, regula todo los sistemas que preservan la salud y el buen funcionamiento del organismo. A nivel neurológico, hay brutales evidencias de que sus componentes (como el THC y el CBD) son neuroprotectores o neuroreparadores en epilepsia, escleroris múltiple, Alzheimer, Parkinson, Síndrome de Tourette, entre otras; en enfermedades de dolor como artritis reumatoide, o neuropático; en HIV, para mejorar alimentación o sus síndromes; en cáncer, para el dolor en metástasis o como principio antitumoral, es decir mata las células tumorales, y se está demostrando que la quimioterapia mejora su resultado cuando se le agregan cannabinoides. En enfermedades de la piel. En la colitis ulcerosa crónica y en la enfermedad inflamatoria intestinal. A nivel del aparato digestivo tenemos el tratamiento de síntomas como náuseas o vómitos que produce la quimio. El cannabis baja la presión intraocular, pero no en todos los glaucomas.   —¿Qué genera mayor daño, la prohibición o su consumo? — No tengo dudas de que la prohibición. La peor legalización es mejor que la mejor de las prohibiciones.   *** El médico le había dicho a Soraya Chisu que por su hija Katrina, de 9 años, no había nada por hacer. Como última jugada, para ver qué pasaba con la salud de la nena que sufre encefalopatía crónica no evolutiva y epilepsia refractaria decidió probar el aceite de cannabis. “Mi marido se negaba, pero yo probé. Y fue como la película Despertares: Katri amaneció sin convulsiones y súper conectada. Le saqué el respirador y estuvo perfecta, aunque no habla ni camina. Fue un milagro”, contó al diario La Nación.   Desde 1920 y durante casi 14 años, la ley seca en Estados Unidos propició un tsunami de corrupción y crimen organizado. Las escenas del negocio de la venta ilegal y los ríos de alcohol y sangre que tendió la Prohibición son célebres. En esa época Albert Einstein visitó el país y escribió y publicó sus impresiones. La Prohibición se ganó un párrafo letal en ese texto, donde el genio de la relatividad analiza el prestigio de la Casa Blanca a partir de prohibir lo imposible: “No hay nada más destructivo del respeto por un gobierno y la ley de la tierra que aprobar leyes que no se pueden cumplir. Es un secreto a voces que el peligroso aumento de la criminalidad en este país está estrechamente relacionado con esto”. Einstein no era un borracho que escribió lo que escribió gobernado por el temblor de la abstinencia. Tampoco era un hipócrita.   En la última audiencia pública en el Congreso, el lunes 16 de mayo, Soraya pidió la palabra. Se sentó en una de las mesas centrales de la sala, un poco confundida con el uso del micrófono, así que pidió perdón. Sobre su suéter rojo tenía puesta una pechera de Cameda, una especie de escudo protector que también vestían otras 15 personas a su alrededor. Soraya relató la historia de Katri. A dos metros la escuchaban los diputados Néstor Pitrola y Nilda Garré. Pero su intervención no fue sólo la biografía líneal del sufrimiento. Con un tono de voz pausado, pero contundente, miro a los legisladores y a los asesores que la rodeaban y les preguntó: “¿Qué vamos a hacer hasta que la ley salga? A nosotros los chicos se nos siguen muriendo todos los días. Recurrimos a los cultivadores y los allanan o los meten presos. No sabemos si en la próxima convulsión nuestros hijos se van a morir. Y si se van a morir queremos que pasen sus últimos días lo mejor posible. Tenemos una sustancia que por una ley ignorante no la podemos usar, no estamos pidiendo una pavada, es una solución al dolor de nuestros hijos. ¿Cuántos se van a morir hasta que salga la ley?”.   Nadie le respondió  
Legales

Historia de la variedad OG Kush


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Aunque todavía existen algunas dudas sobre su nombre o de qué mezcla exacta surge esta variedad de marihuana, lo cierto es que es una de las más solicitadas entre los consumidores de marihuana, siendo especialmente famosa en Estados Unidos. Gusta su sabor y su fuerte efecto. Son muchas las cosas que se pueden contar acerca de la variedad Og Kush de la que diferentes bancos de semilla se han hecho con su genética, con el objetivo de poder ofrecérsela a sus clientes. Algo que no es de extrañar teniendo en cuenta la fama que tiene la misma, así como su gran demanda. Y es que se trata de una variedad que gusta tanto por su sabor, como por sus efectos, empleados tanto a nivel personal como para terminar con ciertas dolencias de manera eficaz. Tal ha sido su éxito, especialmente en Estados Unidos, su lugar de origen, que incluso un senador de dicho país intento subir el impuesto de la venta de la misma, debido al auge de su venta. Sin embargo, no consiguió que esa ley saliera adelante, para beneficio de todos los vendedores y consumidores de la misma en el mencionado país. Esto ya pasó hace algunos años, concretamente en 2009, pero no se trata de una variedad tan nueva, sino que la misma se lleva comercializando desde los años 90, cuando tres cultivadores se unieron paramezclar varias variedades y dar como resultado la que hoy conocemos como Og Kush. Muy reconocida también entre raperos y deportistas, hoy queremos centrarnos en la historia y características de esta variedadque podréis encontrar en Piensa en verde, procedente de diferentes bancos de semillas. Procedencia de la variedad OG Kush Su nombre aparece en la lista de los fumadores de marihuana más experimentados, que la alaban por todas sus propiedades, pero antes de centrarnos en este punto, es interesante saber cuál es su historia y procedencia. A pesar de llevar el nombre de ‘Kush‘, no se trata de una planta que crece en la zona de Afganistán o Pakistán, sino que lo hace al otro lado del mundo, concretamente en el Valle de San Fernando, en Los Ángeles (California) y que es fruto (según la mayoría de las fuentes, aunque algunas difieren) del cruce entre un esqueje de la variedad Chemdog y un híbrido de la variedad Lemon Thai y Old World Paki. En 1996 se afinca la variedad en San Fernando y, desde entonces hasta hoy ha conseguido ser la más vendida de California y la número 1 en Estados Unidos. Otra de las dudas que surge es sobre el origen de su nombre, ya que algunos consideran que ‘OG‘ significa ‘Ocean Grown (que crece en el océano)‘ y otros, por el contrario, que es la abreviatura de ‘Original Gansgter’, el nombre que le habría dado a finales de los 90 el grupo de música californiano Cipress Hill al mencionarlos en una de sus canciones. Un término que hace referencia a los vendedores o productores de marihuana que consiguen llegar hasta lo más alto, como sería el caso de los creadores de esta famosa variedad. Entre ambas, la que más adeptos tiene es la primera versión, si bien aún es un misterio que los propios creadores no han querido desvelar. Propiedades y características de la OG Kush Como ya hemos mencionado al comienzo, se trata de una variedad que gusta mucho por su sabor y también por su fuerte efecto, si bien, en este último punto, tampoco se pone de acuerdo todo el mundo. Algunos afirman que el mismo te produce una sensación de subidón inmediata y, sin embargo, otros aseguran que lo que te hace es relajarte por completo, consiguiendo así paliar los efectos de síntomas como las náuseas, los vómitos, cefaleas, depresión o ansiedad. Del mismo modo, algunos pacientes aseguran que consigue paliar los efectos derivados del estrés que sufren. Según los estudios realizados por investigadores, la variedad OG Kush de Dinafem, la más conocida, contiene un 24% de THC y 0,23% de CBD y concluyen que los efectos son, efectivamente, fuertes, provocando un subidón mental como pocas lo consiguen. El tipo de semilla es feminizado y se puede cultivar tanto en interior como en exterior, siendo su periodo de desarrollo de entre 8 y 9 semanas. Se trata de una planta baja, pero con muchas ramificaciones y producción abundante. Además, el hecho de que se adapte perfectamente a las técnicas de SCROG o del SuperScropping, hace que su rendimiento aumente. Su sabor es fuerte y fresco, al igual que su aroma.