Legales

SAG autorizó cultivo de marihuana con fines medicinales en La Florida


El anuncio fue realizado por el intendente metropolitano Claudio Orrego y el director regional del SAG, Oscar Concha.

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El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la autorización de la plantación de marihuana para uso medicinal en la comuna de La Florida. En un mes comenzará la plantación de 214 plantas para que en abril de 2015 se pueda comenzar con los primeros tratamientos, sobre todo, para 200 personas que padecen de cáncer y epilepsia de la mencionada comuna. El anuncio fue realizado por el intendente metropolitano Claudio Orrego y el director regional del SAG, Oscar Concha, acompañados de la presidenta de la Fundación Daya, Ana María Gazmuri, y del alcalde Rodolfo Carter, quienes habían presentado el pasado 23 de mayo una solicitud para la plantación. Se trata de la primera vez que el SAG autoriza un cultivo de marihuana para uso terapéutico en el país. Previamente, Gazmuri destacó enCooperativa que de ser aprobado este sería el"primer cultivo de cannabis medicinal de Latinoamérica".   "Este proyecto es serio, tiene como foco bienestar de las personas y además estudios académicos sobre cannabis medicinal a futuro", indicó Orrego este lunes.   Mientras que Concha explicó que "se trata de una solicitud con fines medicinales terapéuticos y de investigación seria y responsable respecto de un área que resulta muy sensible para la población como lo es la enfermedad del cáncer. Los argumentos, además, fueron avalados tanto por la Fundación Arturo López Pérez como por Farmacopea Chilena y la Universidad de Valparaíso". "Para hacer efectiva la solicitud de cultivo, se realizaron consultas al intendente de Santiago y organismos técnicos como el Instituto de Salud Pública (ISP) y el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), los cuales avalaron los argumentos presentados por la Fundación Daya,dando cuenta que se trata de una propuesta seria y coherente, razón por la cual se decidió otorgarles la autorización". El director regional del SAG añadió que "además del tema medicinal, hay un tema de investigación, lo cual nos va a permitir tener investigación de primera mano, de primera fuente, lo cual también es valorado por el Senda y el ISP, a objeto de comprobar los usos de la cannabis en el país".   Por su parte, la presidenta de la Fundación Daya expresó que "esto significa un gran avance, ya que la aplicación terapéutica que se puede dar con el aceite extraído de la cannabis permitirá aliviar síntomas que provocan un verdadero calvario en la vida de los enfermos que son sometidos a las quimioterapias". Gazmuri añadió que están en conversaciones con otras municipalidades de la Región Metropolitana para sumarse a este proyecto, entre ellas, Quilicura y Recoleta. Alcalde: "Abrimos el camino" Mientras que el alcalde de La Florida dijo que "si le podemos ofrecer alivio gratuito y de calidad a las personas que hoy mueren en medio del dolor y la pobreza, vienen validos los malos ratos y todo el trayecto recorrido". "Agradecemos a la Fundación Daya, que nos mostró el primer camino, le agradecemos especialmente a las decenas de funcionarios de la municipalidad de La Florida, que toda la municipalidad se ha comprometido. Abrimos el camino cuando ninguna otra institución para dar esta pelea, pelea que termina de buena forma", manifestó Carter.  Esta plantación inédita en el país se va a realizar en un terreno totalmente secreto dentro de la comuna de La Florida. Se van a importante durante el presente mes las primeras semillas para iniciar en octubre la plantación. Esmeralda, paciente de la comuna que participó de la actividad, manifestó que por un solo remedio paga mensualmente 400 mil pesos. "Ayer no me pude levantar porque no tengo para consumir, los dolores de músculo que tengo son insoportables. Estuve ocho meses con quimioterapia el año pasado y posterior a la quimioterapia los músculos se agotan, se destruyen por dentro, comienzan a reconstituirse y por eso duelen tanto", señaló. Agregó que "voy a tener que esperar hasta el próximo año, hasta mayo". De acuerdo a lo establecido en la Ley 20.000 el Servicio Agrícola y Ganadero, es el organismo del Ministerio de Agricultura, encargado de recibir las solicitudes para siembra de cannabis, las cuales son analizadas de forma particular, cuidando que exista concordancia entre las especificaciones de la solicitud y los fines para los que se solicita establecer el cultivo.
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Bebé de 6 meses necesita aceite de marihuana y padres exigen autorización para autocultivo


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Internado en el Hospital Calvo Mackenna se encuentra Lucas, un niño de 6 meses que nació con una epilepsia migratoria refractaria y que, producto de su enfermedad, tiene convulsiones cada 5 minutos. Este malestar no le permite tomar medicamentos, cuestión que implica que durante una jornada puede alcanzar hasta los 300 ataques de epilepsia, según contó Gabriela Reyes, su madre. Ante esta situación, los padres admitieron a Chilevisión que están tratando al niño con aceite de cannabis y, según su declaración, este es el única manera de disminuir los ataques en el infante. “No hay un protocolo muy claro pero sí se puede dar; lo pueden suministrar en sus horarios y está en la ficha clínica”, dice Garbiela Reyes, indicando que es el mismo personal del Hospital quien entrega las dosis a Lucas. El problema que tienen los padres en la actualidad es conseguir el aceite de cannabis. Debido a que cultivar marihuana es ilegal, hoy les cuesta conseguir la medicina para su pequeño. Es por eso que son enfáticos en emplazar al Gobierno a autorizar la siembra de esta sustancia. “El autocultivo tiene que permitirse porque hoy es lo único que nos puede ayudar”, agrega Reyes, mientras que el papá del bebé, Jorge Riffo, complementa esta tesis indicando que “tomen consciencia que esto es medicinal, que el niño no se ha muerto”.
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Fármaco experimental a base de cannabis tiene éxito en ensayo contra epilepsia


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Por Ben Hirschler LONDRES (Reuters) - Un medicamento experimental basado en cannabis resultó exitoso como tratamiento para niños con una rara forma de epilepsia severa durante un ensayo clínico, lo que llevó a una fuerte alza en el valor de las acciones de la compañía fabricante, GW Pharmaceuticals. El estudio de Epidiolex de GW para el síndrome de Dravet es el primero de cuatro ensayos clínicos de Fase III sobre epilepsia cuyos resultados se esperan para este año y con los que el laboratorio espera confirmar los beneficios terapéuticos de los cannabinoides, ingredientes activos de la marihuana. GW dijo el lunes que el ensayo con 120 participantes mostró que los pacientes que tomaron Epidiolex lograron una reducción promedio del 39 por ciento en los episodios de convulsiones, comparado con una disminución del 13 por ciento ante la ingesta de placebo. La diferencia, importante en términos estadísticos, llevó a un optimismo sobre las potenciales ventas del fármaco que hizo que las acciones de GW subieran un 125 por ciento a las 1230 GMT. Analistas creen de media que el medicamento podría generar ventas anuales por 1.100 millones de dólares para 2021, según proyecciones compiladas por Thomson Reuters Cortellis. "Esto muestra que los cannabinoides pueden arrojar datos clínicos concluyentes e importantes y representar a una nueva clase de medicinas altamente prometedoras sobre un rango de condiciones", dijo a Reuters el presidente ejecutivo Justin Gover. Ante los datos positivos, Gover señaló que GW pediría una reunión con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) para debatir sus planes para la aprobación del fármaco como tratamiento de esta forma puntual de epilepsia. Actualmente no existen terapias aprobadas por la FDA para el tratamiento del síndrome de Dravet. Epidiolex, un jarabe de fácil administración pediátrica, también se está probando en el tratamiento de otro tipo complejo de epilepsia -el síndrome de Lennox-Gastaut-, cuyos resultados se esperan también este año. Otro ensayo sobre una tercera forma de epilepsia comenzará pronto. (Editado en español por Ana Laura Mitidieri)
Medicinal

Por la marihuana libre para uso médico


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La iniciativa fue presenta por la diputada Diana Conti (FpV), junto a otros legisladores. Buscan que los pacientes de distintas afecciones puedan usar la planta y sus derivados para mitigar el dolor, entre otros efectos. También, que se pueda investigar. Diputados de distintos bloques presentaron un proyecto de ley para despenalizar el consumo de marihuana para uso terapéutico, impulsado por la legisladora del Frente para la Victoria (FpV) Diana Conti. La iniciativa propone modificar el artículo 29 de la Ley nacional de estupefacientes para permitir el consumo, la tenencia y la producción de la planta en todas sus variedades, compuestos y activos tanto para fines terapéuticos como para la investigación de su posible eficacia en este sentido, para el control de síntomas y para cuidados paliativos. También participaron de la presentación médicos, investigadores y familiares de pacientes que experimentan con derivados del cultivo para tratar distintas enfermedades. “La ciencia ha avanzado y me parece que la prohibición y la punición de la tenencia de cannabis para uso terapéutico en la Argentina debe cesar”, sostuvo Conti. “Lo que encontramos en el cannabis fue calidad de vida para nuestra hija”, contó María Laura Alasi, madre de Josefina Vilumbrales, una niña de 3 años que padece una encefalopatía epiléptica infantil conocida como el Síndrome de West. Gracias a la utilización de un aceite de cannabis, la familia logró disminuir la cantidad de espasmos que sufría la nena, que fueron de 600 a menos de 20 por día. La enfermedad de Josefina es una alteración cerebral poco frecuente cuyos rasgos principales son los espasmos epilépticos y el retraso del desarrollo psicomotor y es considerada una “enfermedad rara” que afecta a uno de cada 5 mil nacidos. “Yo les pido a quienes tengan que tratar esta ley que recorran los hospitales, que vean el dolor de los pacientes y la desesperación de sus familiares y que luego se sienten en sus bancadas para determinar si el uso medicinal del cannabis se puede legalizar”, agregó Alasi. Por su parte, el médico Marcelo Morante, dedicado al estudio del cannabis medicinal, recordó que “hay muchas afecciones que la ciencia no puede curar y muchos dolores que no puede calmar”. En ese sentido, el especialista destacó que “el cannabis tiene que representarnos una oportunidad, no una preocupación”. Morante señaló que de acuerdo a las estadísticas, existe un alto número de pacientes que consultan por el uso médico de la planta para contrarrestar los dolores, y que muchos profesionales “les responden desde el prejuicio”. “De esta manera nos perdemos de acompañar la posible evolución de un paciente o de estar alerta a contraindicaciones, es una pena no poder tener un registro de estos casos porque de todos modos existen”, subrayó el médico. A partir de casos como el de Josefina y acompañadas por Morante, las autoridades de la localidad bonaerense de General La Madrid buscan impulsar la producción a nivel local y convertirse en la primera ciudad que cultiva marihuana con fines medicinales. El intendente de esa localidad consideró que lo importante “es partir del dolor y de la necesidad de una persona que padece un problema médico importante”. En sus fundamentos, el proyecto de la diputada Conti sostiene que “los antecedentes empíricos revelan que la utilización de compuestos cannabinoides y químicos de tetrahidrocannabinol (THC) han tenido resultados positivos” para el tratamiento de ciertas afecciones. En particular, la propuesta considera que algunas de las virtudes terapéuticas que se atribuyen al cannabis, son, por ejemplo, el alivio de la ansiedad y reducción de las náuseas provocadas por la quimioterapia. Además, retoma los resultados de estudios que arrojan los beneficios que proporciona el cannabis medicinal para disminuir el insomnio y distintas dolencias. El texto cita un estudio de la Universidad de Washington que fue publicado en la revista Journal of Opioid Management: “El estudio ‘Use of Cannabis in the United States: Historical Perspectives, Current Trends, and Future Directions’” revela que “como mínimo 33 ensayos clínicos controlados científicamente publicados en Estados Unidos desde 1971 hasta 2009 confirmaron que la marihuana tiene efectos beneficiosos en condiciones médicas específicas”. “La primera vez que presenté este proyecto fue en 2006 tomando el bastión de la diputada Irma Parentella. Hoy, diez años después, considero que es el momento propicio para dar el debate de la no criminalización del uso terapéutico de la planta cannabis”, manifestó Conti, que se mostró optimista respecto al apoyo de sus compañeros de bancada y dijo que espera “que los demás bloques también acompañen la inicitativa”. Dedicada al estudio de la epilepsia, Silvia Kochen, médica e investigadora de Conicet, llamó a la sociedad médica “a acompañar los avances en materia legislativa” y destacó que “si bien el cannabis medicinal puede no ser eficaz en todos los pacientes, en muy pocos casos presentan efectos adversos”. Por este motivo, Kochen consideró que “es fundamental que los médicos y científicos acompañen esta ley para que se apruebe primero y para que se aplique después”. Además de diez diputados del FpV, el proyecto fue firmado por las diputada Myriam Bregman (Partido de los Trabajadores Sociales), que durante la conferencia de prensa recordó que su bloque “pelea desde hace mucho tiempo por la legalización de la marihuana, cuya discusión se posterga por la excusa del narcotráfico”. La diputada aclaró que “si bien son dos discusiones distintas que van de la mano, en el caso del uso medicinal, no hay motivo para seguir postergando el debate”. Por su parte, Gabriela Troiano, (Partido Socialista), consideró “lógico” que esta discusión tenga gran cantidad de detractores, ya que existe “muchísima hipocresía con el tema”. Troiano remarcó que “hay que recordar que hay muchas drogas incluso peores que el cannabis en términos de la adicción que generan, como la morfina, que no son discutidas ni cuestionadas”. En relación a la producción de los estos derivados para uso médico, la diputada socialista consideró que “ninguna nación puede darse el lujo de no investigar el potencial de estas aplicaciones” y que “hay que incentivarlo para producir a nivel nacional”.  
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Piden que los dejen cultivar marihuana para tratar un tipo de epilepsia


La nueva organización se llama "Mamá cultiva". Está integrada por madres de hijos que sufren esta patología. Buscan promover el uso medicinal del cannabis.

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Hoy se presentará en Argentina una nueva organización, Mamá Cultiva, integrada mayormente por mujeres con hijos e hijas que sufren epilepsia refractaria y encontraron útil el aceite de cannabis para detener las convulsiones y mejorar la calidad de vida.  En Chile, estas madres consiguieron un permiso de cultivo para estos fines.  A partir de su experiencia y la de muchas familias en el mundo, descubrieron que el extracto de cannabis es una alternativa terapéutica eficaz para controlar las convulsiones, aliviar los dolores y complementar otros tratamientos. Los objetivos son cultivar en forma individual y colectiva el cannabis, promover leyes que permitan y faciliten su uso en forma medicinal y bregar por la libre información respecto al tema y la accesibilidad sin restricciones económicas a quienes necesitan de esta medicina. Tienen el apoyo de la ONG Mamá Cultiva de Chile, la Fundación Daya de Chile y el Centro de Estudios de la Cultura Cannábica (CECCa) de Argentina. La presentación en sociedad será hoy a las 16 en Sarmiento 2037, ciudad de Buenos Aires. Con VIH En el Hospital Rawson de la ciudad de Córdoba funciona la Unidad Coordinadora y Ejecutora del Programa Provincial de VIH/Sida, que lleva adelante el Ministerio de Salud de la Provincia.  Allí, el equipo de profesionales que lleva 13 años en contacto continuo con miles de portadores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) sabe que es una situación común que sus pacientes, además de recibir la medicación científica, apelen al mismo tiempo a diversas terapias alternativas, entre las que se cuenta el uso medicinal de la marihuana.. El club secreto En Córdoba, muchos pacientes se sienten ignorados y perseguidos por el Estado. Usan productos derivados de la marihuana para paliar dolores y complicaciones de sus graves enfermedades. Existen cuatro agrupaciones: la Comunidad Cannábica Córdoba, el Movimiento Nacional Manuel Belgrano por la Normalización del Cannabis, la Asociación Edith Moreno Cogollos Córdoba y el Peronismo Cannábico, una agrupación política que forma parte del Movimiento Evita. Pide que lo dejen cultivar Diego Escalzo, cansado de años difíciles por su tratamiento por el VIH, en mayo de 2013 presentó a la Justicia una acción declarativa de certeza y el pedido de una medida cautelar para que se lo autorice a cultivar marihuana, con fines medicinales. Todavía no tuvo respuesta.
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El concejal Saúl Bajamón busca adherir al proyecto de uso medicinal de la marihuana de La Madrid


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Así lo manifestó el concejal Saúl Bajamón, quien propuso -y obtuvo apoyo de varios bloques locales- adherir al Seminario Internacional de Cannabis Medicinal que se desarrollará este fin de semana en General La Madrid, municipio que a su vez, busca cultivar marihuana para uso medicinal. Desde hace poco más de un mes se dieron a conocer las intenciones de cultivar marihuana para uso medicinal del Municipio de General La Madrid. Pues, este fin de semana se realizará un Seminario Internacional de Cannabis Medicinal en aquella localidad, y concejales de distintos Bloques Políticos de nuestro Concejo Deliberante, solicitan adherir a la iniciativa. La propuesta surgió del Concejal del Frente para la Victoria Saúl Bajamón y cuenta con el acompañamiento de ediles de otros Bloques Políticos. El Seminario se da en el contexto del avance de una resolución que había sido presentada por Marcelo Morante -médico especialista- y Carlos Morante -concejallo- en el ámbito del Honorable Concejo Deliberante de la mencionada ciudad vecina. La misma se aprobó por unanimidad el día 23 de julio del año 2015 y mediante ella se solicitó al Congreso nacional darle celeridad a la aprobación de una ley en la que se despenalice la siembra, el cultivo y la producción de cannabis para la investigación científica tendiente al uso medicinal. También en Azul, hace algunos años, se trabajó para despenalización y la no criminalización del consumidor. A nivel nacional se viene militando hace tiempo por la misma causa.  El Seminario se desarrollará los días sábado 9 y domingo 10 de abril. La iniciativa se puso en marcha desde la Municipalidad de Gral Lamadrid en conjunto con la Universidad de La Plata y el CONICET para desarrollar un proyecto de producción y distribución del extracto de la planta para su uso terapéutico -ver la aprobación del consumo de aceite de cannabis a una beba que sufría más de 700 convulsiones por día-, ofreciendo terrenos de la localidad que dirige para las plantaciones legales de marihuana La presentación oficial a nivel nacional del proyecto para uso medicial En este mismo sentido el pasado 21 de marzo con el impulso de la diputada Diana Conti (FpV), y el apoyo de dirigentes de asociaciones de la sociedad civil y médicos especialistas, se presentó un proyecto de ley para autorizar el uso medicinal de la marihuana . El proyecto busca modificar la Ley de Estupefacientes, al considerar legítimo el consumo, la tenencia y la producción de la planta de marihuana para fines terapéuticos o para la investigación de su posible eficiencia como medicación terapéutica. A su vez busca la producción nacional y evitar así la importación que representa un gran costo económico.  
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PRESENTACIÓN DE MAMÁ CULTIVA ARGENTINA


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Miércoles 7 de abril de 2016 Hoy, en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), se presentó la asociación civil Mamá Cultiva Argentina. Sus principales objetivos son cultivar en forma individual y colectiva el cannabis que sus hijos necesitan, promover leyes que permitan y faciliten el uso del cannabis en forma medicinal y bregar por la libre información respecto al tema y la accesibilidad sin restricciones económicas a quienes necesitan de esta medicina. "Somos la voz de nuestros hijos. Ojalá yo tuviera las convulsiones, pero no las tengo. Y tengo que ser fuerte, no me dejo amedrentar. Muchas tenemos hijos con estas patologías desde que nacieron. Otras dejaron un hijo en la guardia y se llevaron otro: babeando, mirando a la nada. Y los médicos nos dicen que eso es normal. Hemos sufrido mucho. Pero mucho. El cannabis devuelve la calidad de vida a nuestros hijos. ¿Alguien puede mirarme a los ojos y decirme que esto tiene que estar prohibido?", sostuvo Valeria Saleth, madre de Emiliano.   Esta asociación se inspira en su homóloga chilena que, junto a la fundación Daya, lograron autorización estatal para cultivar y preparar aceite con extracto de cannabis, gratuito, para 4 mil pacientes con epilepsia, cáncer y dolor crónico. La titular de Daya, Ana María Gazmuri y Paulina Bobadilla, una de las fundadoras de Mamá Cultiva en Chile, expusieron frente a sus compañeras argentinas. "Muchos nos endeudamos, muchas familias se quedaron en la calle por médicos escrupulosos. En el cannabis encontramos un camino y no se lo queremos vender a los laboratorios y que la solución sea para algunos. Para los que puedan pagarlo. Mi hija Javiera va al colegio, sonríe, habla, canta. Antes la tenía dopada todo el día. Nos endeudamos y envenenamos a nuestra hija. Si tengo que ir presa no me importa. Cómo no voy a ayudar a una madre que pasa por lo mismo", dijo Bobadilla.        En la actualidad el tratamiento tradicional de la epilepsia refractaria involucra medicamentos con efectos secundarios que pueden involucrar la muerte, comentaron las madres. El aceite de cannabis logra en muchos de estos casos bajar el número y la intensidad de las convulsiones, aliviar dolores, mejorar el ánimo y el sueño. "Nosotros habíamos dejado de ir a eventos sociales, de recibir visitas en casa. Mi hija de 14 años tomaba 21 pastillas diarias, 500 al mes y para el neurólogo estaba bien", contó Mariana Quiroga, madre de Lara, integrante de Mamá Cultiva. "Después de darle aceite 7 días, disminuyeron las crisis, los espasmos, los temblores. Hoy duerme, la veo conectada. Hacemos planes para salir en familia. Mejoró enormemente su calidad de vida". Quiroga y Saleth destacaron el esfuerzo y la valentía de algunos cultivadores argentinos, que las proveen de aceite casero, pese a la ilegalidad. "Son seres de luz", dijo Quiroga.      "El cannabis es una herramienta eficaz, económica y segura. Ya organizamos en Chile charlas para 3000 personas. Hay que pensar que la prohibición negó el acceso a esta planta que podría haber aliviado a miles de personas y se originó por intereses económicos y de control social, nunca estuvo la salud como preocupación central", afirmó Gazmuri. La presentación estuvo coordinada por Luis Osler, director del Centro de Estudios de la Cultura Cannabica (CECCa), quien también refirió que la criminalización de los usuarios no involucra solo a los usuarios recreativos, también a los medicinales. Y detalló: “Las leyes argentinas no acompañan a las madres, pero sí las acompaña su derecho a la salud, su derecho a una mejor calidad de vida y sobre todo el derecho a producir la mejor medicina para sus hijos”. CULTIVANDO UNA VIDA MEJOR Apoyan a Mama Cultiva Argentina           
Eventos

Niños con epilepsia encabezaron la Marcha de la Marihuana


Lo hicieron portando pancartas con las inscripciones "La salud es un derecho" y "El dolor no puede esperar".

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Niños con epilepsia refractaria, en sus sillas de ruedas, encabezaron hoy la Marcha Mundial de la Marihuana en Buenos Aires, donde casi 200.000 personas se manifestaron por la regulación del cultivo y consumo de la planta y la legalización de su uso medicinal. "Soy Agustina", expresó sonriente a Télam una pre adolescente que, junto a los niños Santiago, Martina, Joaquín, Leonel y Guadalupe, inició a las 15.20 su andar por Avenida de Mayo hacia el Congreso Nacional, portando pancartas con las inscripciones "La salud es un derecho" y "El dolor no puede esperar". Madres que caminan pasillos hospitalarios buscando asistencia para sus hijas e hijos con epilepsia refractaria, enfermedad que genera múltiples convulsiones diarias y trae aparejada otras patologías, comenzaron a utilizar cannabis medicinal a partir de los buenos resultados obtenidos en pacientes de otros países. Se organizaron en Cannabis Medicinal Argentina (Cameda) y en Mamá Cultiva y fueron, junto a sus familiares, las que portaron la bandera insignia de la movilización: "No más presos por cultivar: regulación del cannabis ya". "Pasamos de caminar los hospitales a caminar el Congreso y ahora la calle reclamando el cultivo colectivo del cannabis con fines medicinales. Nuestros hijos no pueden esperar", compartió Valeria Salech, una de las fundadoras de Mamá Cultiva Argentina, sede local de la organización no gubernamental nacida en Chile. Con una pequeña planta de marihuana en su mano, la mujer habla con Télam de los avances logrados desde que se organizaron: "Las diputadas Diana Conti, Carolina Gaillard y Araceli Ferreyra nos recibieron en el Congreso y nos ayudan a difundir nuestra lucha. También estamos interactuando con un comité del área de Salud de la provincia de Buenos Aires". Las banderas de centros cannábicos, de cultivadores de la planta, de la revista especializada THC y de partidos de izquierda completaron la colorida caminata, donde todas las edades se manifestaron. Luego de una hora y media, la Marcha llegó al Congreso. Al escenario sólo subieron dirigentes sociales que valoraron que la temática "sea agenda pública, política y mediática. Pero la policía y la justicia nos sigue metiendo presos y nos persigue: eso sigue igual". También resaltaron que "las miles de personas que nos estamos manifestando no somos unos 'fumones', somos personas que hablamos de calidad de vida. La presencia de los chicos con epilepsia dice mucho más que las palabras". Durante el acto en la puerta del Parlamento nacional, los manifestantes brindaron información sobre legislación nacional e internacional, e insistieron en la necesidad de regular el autocultivo, tanto para fines recreativos como terapéuticos. Tomaron la palabra desde el escenario Gonzalo Bramajo de la Agrupación de Agricultores  Cannábicos de Argentina; Horacio Rodriguezde Acción Cannabica; Lausa Alasi -mamá de Josefina de tres años, la primera en conseguir autorización oficial para importar aceite medicinal realizado en base a la planta-; y Ana García Nicora de Cameda, Facundo Rivadeneira de la Agrupación Cogollos del Oeste, y Salechde Mamá Cultiva. En Rosario, Marcelo Maisonnave, vocero del Grupo de Estudios Penales y Criminológicos, pidió que "se impulse la discusión sobre un cambio de paradigma en la regulación estatal de las drogas". En esa ciudad la concentración fue en la plaza San Martín, con actuación de bandas, puestos informativos sobre autocultivo y reducción de daños en el consumo, y luego marcharon por la Peatonal Córdoba para desembocar en el histórico Monumento Nacional a la Bandera donde los festejos se extendieron con un festival de bandas de rock y reggae. La Marcha Mundial de la Marihuana es una iniciativa que se realiza desde 1999 de forma simultánea y autónoma, el primer sábado de mayo de cada año, en ciudades de todo el mundo. En Buenos Aires se realizó por primera vez en 2010. Este año, el protagonismo del uso medicinal del cannabis y la presencia de niños y adolescentes con epilepsia distinguió la convocatoria.
Institucional

Resumen audiovisual de lo sucedido en la Marcha Mundial de la Marihuana edición 2016


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Desde ya, agradecemos a todas las instituciones y sus disertantes por los increíbles testimonios, y al público que año a año acompaña la protesta. Disfruten, aprendan, y COMPARTAN !!! Primer sábado de mayo, Marcha Mundial de la Marihuana. Fecha en la que cientos de miles de usuarios, en más veinte ciudades argentinas, y cien del resto del mundo, salen del Indoor a manifestarse. Padres, usuarios, cultivadores, defensores de la planta y de los derechos humanos, se reúnen para recordarle a la sociedad y el estado, tanto sus cinco mil años de uso MEDICINAL, industrial, y recreativo, como los atropellos que vivimos a diario por la injusta ley de drogas N° 23.737. Este año las asociaciones cannabicas argentinas notamos un punto de inflexión que marcó un antes y un después, gracias a la presencia de Mama Cultiva Argentina, Cameda, y tod@s los usuarios medicinales que colmaron la cabecera para manifestarle a un estado ausente y elitista, su sufrimiento y desamparo. Para comprender un poco más la complejidad del tema recomendamos ponerse en los zapatos de cada usuario medicinal que, al levantarse, piensa como volver a conseguir su aceite. O en los padres que ven convulsionar sin parar a su hij@, y no saben a quién recurrir para aliviarlo. Cuando los ataques pueden significar un atraso significativo en el desarrollo de un niño, el crimen es ser indiferente. “No más presos por plantar” y “El dolor no espera” fueron las consignas motor de las 150.000 personas que se unieron al reclamo. Felicitamos y agradecemos a todas las asociaciones Accion Cannabica , Cecca , Aco y Aaca que nos acompañan, a las madres, padres, médicos, y usuarios medicinales que se animan a llevar la bandera de la realidad del cannabis, y a la concurrencia que asistió reflejando conciencia en apoyo al reclamo.
Medicinal

Allanamiento a una familia que utilizaba la marihuana con fines medicinales por sufrir de epilepsia


Plantaron cannabis a la vista de todos porque dicen que no tenían nada que ocultar

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La dueña de la vivienda del Barrio Obrero que fuera allanada por la Delegación Drogadas Peligrosas de la Policía Federal aseguró que allí no había un vivero narco, sino el hogar de una familia trabajadora con uno de sus integrantes que consume cannabis sativa por motivos exclusivamente terapéuticos, puesto que padece de una forma convulsiva de epilepsia.  Quien utiliza la planta es madre de tres hijos y vive en el lugar con su marido. Ambos tienen empleos permanentes y no tienen ningún tipo de vinculación con la venta de estupefacientes. Así lo asegura ella, la consumidora de la marihuana, quien ayer habló pero prefirió mantener en reserva su nombre para no seguir añadiendo más repercusiones negativas a las que ya les produjo el operativo policial. Habita con sus familiares en el asentamiento hace casi dos años. Allí, hace unos 8 meses, plantó en lo que considera su jardín semillas de la planta. Para su sorpresa, dieron dos ejemplares que crecieron en forma esplendorosa y pronto pudo utilizar sus cogollos para fumar y evitar tener las convulsiones que tanto le habían perjudicado su vida. A través de internet y la televisión se había enterado de muchos aspectos que hacen al cultivo y uso medicinal y también tenía en mente los consejos dados por algunos de los médicos que la trataron por su dolencia. Le habían hablado del carácter terapéutico de la cannabis pero no se la podían recetar porque en la Argentina esto no está permitido. Su enfermedad se denomina epilepsia con ausencia y le provoca hasta tres o cuatro ataques con convulsiones por semana. Su vida se le hacía muy difícil y penosa, aunque siempre luchó por salir adelante, por ella y por su familia. Sin embargo, no hallaba consuelo hasta que fumar la marihuana le permitió evitar las manifestaciones convulsivas y mejorar enormemente su calidad de vida. Tanto es así que uno de los facultativos que la trató le permitió hasta andar en moto, lo que hasta ahora, merced a los efectos terapéuticos del vegetal, venía pudiendo hacer sin inconvenientes. Sin embargo, el allanamiento de que fue blanco su hogar y el secuestro de las hojas y de sus dos plantas la han condenado al pánico por la reaparición de los ataques. "¿Qué voy hacer? Esto es desesperante. Te obligan, por más que uno no quiera, porque a uno no le gusta, a recurrir a los narcos para que te vendan la marihuana. ¿Pero qué hago? Lo que pasó me ha causado un desastre. ¿Cómo puedo llevar adelante ahora una vida normal, sin miedo a tener convulsiones otra vez?", planteó notablemente acongojada. Afirmó que la Policía buscaba "balanzas, sobres y otras cosas que son para la venta entre los narcos, y no encontraron nada porque las plantas eran para consumo personal. Ni mi compañero fuma, él no consume nada. Y a mí con un par de pitadas tengo para todo el día. No me gustaría andar soñolienta".  
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La discusión sobre la legalización del cannabis medicinal llega al Congreso


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Este lunes se llevó a cabo en el anexo del Congreso una audiencia pública para presentar un proyecto de ley de  legalización del cannabis  medicinal, a tratarse este martes en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados. En una convocatoria del bloque del FIT -con la presencia de Nilda Garré  del FPV y de legisladores del Frente Renovador de La Plata- la diputada y miembro de la Comisión de Salud Soledad Sosa, presentó el proyecto de ley que, entre otras cosas, propone que “el Estado asumirá el control y la regulación de las actividades de importación de semillas, exportación, plantación, cultivo, cosecha, produccion, adquisición a cualquier título, almacenamiento, comercialización, distribución, uso y consumo de cannabis para fines medicinales y/o de investigación científica”. El proyecto de ley surge producto del debate, lucha, experiencia e investigación de muchas organizaciones cannábicas, activistas y profesionales de la salud a escala internacional que quieren transformar la política de drogas en el sentido de partir de la salud pública y de una perspectiva de derechos humanos, en contraposición con la prohibición. En este sentido, Marcelo Morante, profesor adjunto de la Cátedra de Medicina interna de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), señaló: “Nuestras primeras respuestas suelen venir de preconceptos. Hay evidencia científica y hay dolor. Hay que revisar el paradigma de formación y ver cuán comprometidos estamos con el dolor. La ciencia nos pide algo que con la legislación actual es imposible. El ausente no es la evidencia, es la ley”. Aún sufriendo allanamientos por sus cultivos y respuestas insuficientes y desalentadoras del sistema de salud, madres y cultivadores se organizan para atender el dolor de pacientes medicinales (niños y adultos con esclerosis múltiple, epilepsia refractaria) y garantizar el acceso a un producto de calidad por fuera de las redes del narcotráfico y de medicamentos tradicionales que, a entender de las familias, están lejos de garantizar calidad de vida. Muchos referentes de diversas organizaciones impulsoras de la despenalización y legalización insistieron fuertemente en la necesidad de avanzar rápido y con fuerza, llamando a comprometerse más que nunca por algo por lo que marcharon el 7 de mayo: el dolor no espera. Desde Cannabis Medicinal Argentina (Cameda), dijeron: “El vacío en Argentina nos obliga a impulsar un bloque académico-científico-político-jurídico para promover el cannabis como alternativa medicinal al dolor. El centro del debate no es el cannabis, es el dolor”. “¿Qué hacemos hasta que salga la ley? En Uruguay van tres años y si queremos pedir ayuda a los cultivadores los allanan”, agregaban. Facundo Rivanadeira de Cogollos del Oeste, expresaba: “Necesitamos que los cultivadores se comprometan. No damos abasto con las llamadas”. Como fundamentos de la ley se esgrime la amplia aceptación y el avance de la investigación en el ámbito internacional. Se indica que “el uso medicinal de la Cannabis Sativa y Cannabis Indica hace 30 años que es reconocido en distintos países del mundo. Diversos medicamentos basados en el uso de esta sustancia son autorizados en Alemania, Canadá, Bélgica, Chile, Dinamarca, Finlandia, Francia, Uruguay, Holanda, Gran Bretaña, Italia y en 23 Estados de los EE. UU. (…) se usa en enfermos de epilepsias refractarias al tratamiento convencional, Esclerosis múltiple, Cáncer, HIV y en general en tratamientos contra el dolor, etc”. “El Cannabidol (CBD), en particular, tiene efectos anticovulsionantes y ha sido usado con éxito para disminuir las convulsiones de 40 diarias a 2 mensuales en niños, facilitando así un desarrollo normal de los mismos”, apunta también De cara a profundizar y extender la lucha por este derecho a la salud , se anunciaron seminarios a realizarse en las ciudades de Santiago del Estero y Santa Fe, declarados de interés público por sendas municipalidades. Este año, ya se realizaron dos: en General Lamadrid (Provincia de Buenos Aires) y en la Universidad nacional de Comahue, donde también se expuso acerca de cáñamo industrial. El proyecto de ley apunta a recoger el trabajo que vienen llevando a cabo muchas organizaciones, cuyo eje ordenador es el cambio de la prohibición por la salud pública y los derechos humanos. Será discutido en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y ahí se verá la posición de los legisladores, porque si bien hoy estaban representados tres bloques, no es seguro que haya consenso general ni unidad hacia su interior. Entretanto, aún en época de cosecha, las compañeras de Mamá Cultiva siembran en la cabeza sus definiciones de militancia: “Somos madres que no dormimos, no tenemos niñeras y somos enfermeras. Muchos médicos pusieron su matrícula por delante, sus drogas legales. La prohibición a los usuarios es violación a los derechos humanos”. Y concluyen: “No esperamos que un laboratorio quiera invertir o que el Estado tome las riendas, tomamos las riendas nosotras. Vamos a cultivar en gran cantidad por nuestros hijos y por los de todas las madres que sufren por una injusticia. Promovemos el cultivo colectivo y el autocultivo porque garantiza el acceso democrático al cannabis medicinal”. Santiago Villarruel – @aunolmoseco Foto: Diego Bernárdez
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Marihuana medicinal: autorizan el primer tratamiento en Mendoza


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Se trata de una niña de 6 años que padece epilepsia refractaria. Su papá fue autorizado por la Anmat para importar el medicamento, un aceite de cannabis, desde EEUU. En todo el país piden que se legalice y regule. Cando su segunda hija tenía 3 meses de vida, José Luis (53) comenzó a recorrer junto a su familia un camino de aprendizaje constante. La primera señal de que las cosas no estaban del todo bien con la salud de la pequeña se dio con la primera convulsión; a partir de allí su cuadro se agravó hasta con 20 crisis diarias, al punto de provocarle daños a nivel cognitivo y motriz. “Hemos probado varios tratamientos, pero ninguno ha sido realmente efectivo y todos presentan efectos adversos. Ya no hay cómo controlar las convulsiones”, explica el hombre, que la semana pasada comenzó a medicar a la niña con aceite de cannabis, bajo supervisión médica. Su caso figura entre los 85 del país (y el primero en Mendoza) que cuenta con la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para la utilización de sustancias derivadas de la marihuana con fines medicinales. Pero no es el único. De hecho, la historia de José Luis y su familia viene a ser la cara visible de muchas personas que en nuestra provincia intentan encontrar una salida ante el dolor que les producen patologías neurológicas severas.  Por lo delicado de su situación, José Luis prefiere preservar la identidad de su hija y la de toda su familia. Por eso no desea exponerse pero sí quiere dar a conocer lo vivido, con la idea de ayudar a otras personas que estén viviendo situaciones similares. Cuenta que a lo largo de los años, su hija ha soportado numerosos tratamientos con distintas medicaciones y se ha sometido a todos los estudios médicos necesarios.  Para mejorar su calidad de vida, la nena recibe atención especializada en un centro de estimulación, ya que su estado general es de nerviosismo permanente e incluso necesita tomar pastillas para dormir. “No vemos el avance que quisiéramos”, aclara José Luis y agrega que hasta el momento, los especialistas no han hallado la manera de frenar la epilepsia refractaria (es decir, de difícil control) que padece la niña. “Tiene 6 años, pero es como un bebé de 6 meses; toma cuatro medicaciones diarias, con todo lo que ello implica”, lamenta.  Ahora, con el acompañamiento profesional necesario, la pequeña recibe una gota diaria de aceite de cannabis. “Es muy reciente, por eso hasta ahora se encuentra con una dosis inicial y no sabemos aún si en realidad presentará mejoría”, comenta este padre que ha apelado a todas las instancias posibles para acceder a esta medicación de manera legal.  Para lograr ese objetivo, José Luis relata que lo primero que hizo fue investigar sobre las posibilidades existentes en relación al uso del cannabis con fines terapéuticos. Buscó información, se asesoró e hizo contacto con las asociaciones que trabajan a nivel nacional para informar, guiar y contener a los papás de niños que conviven con diferentes patologías y síndromes de difícil tratamiento.  Fue así como se contactó con las representantes de Cameda (Cannabis Medicinal Argentina) y Mamá Cultiva. Pero además, encontró detalles respecto de cómo solicitar el aceite en Colorado (Estados Unidos) a través de CN Botanicals. Vale decir que  Colorado es el único Estado norteamericano donde este recurso está despenalizado. Es allí justamente donde tuvo origen el “Charlotte web oil” o aceite de Charlotte, en alusión a la primera niña que recibió el tratamiento en el país del norte.  José Luis comenta que desde que inició las gestiones para lograr la autorización oficial hasta que el aceite le fue enviado transcurrieron diez días. Y agrega que el precio de 125 mililitros es de 350 dólares.   Sin embargo, el monto que debió desembolsar fue mucho mayor debido a las complicaciones existentes en nuestro país. “Como  quedó trabado en la aduana, tuve que viajar en avión hasta Buenos Aires y quedarme dos días allá, además de pagar aranceles y  al mismo tiempo contar con todas las autorizaciones necesarias a pesar de que ya contaba con el aval de la Anmat”, relata el mendocino, quien considera primordial que el Estado o  una entidad se encargue de facilitar la llegada de esta medicación a la provincia. “Somos familias que venimos sufriendo bastante; estos trámites deberían ser más sencillos”, expresa.   Otros casos Gisela Diego (37) también es mendocina y hace tiempo quiere acceder a esta medicación. Ella cuenta que su padecimiento comenzó a los 4 años y desde entonces no ha tenido un tratamiento favorable. A los 6 años, los médicos le diagnosticaron una asimetría a nivel de ambos hipocampos, un cuadro que le genera crisis neurológicas en cualquier momento y lugar. Gisela, lejos de ocultar su padecimiento, decidió compartirlo para que sea posible encontrar una alternativa. “Es una sensación de muerte, es indescriptible y muy difícil de manejar”, relata y detalla esta profesora de danza que a fuerza de mucha fe y con el tiempo ha encontrado la forma de desenvolverse en todos los ámbitos de su vida con la enfermedad.  Desde su punto de vista, es necesario que el Estado regule y se ocupe de investigar para dar una solución a las personas que están a la espera de incorporar otras posibilidades terapéuticas.  Al igual que ella, Rubén Scotto (57), se muestra movilizado acerca de los efectos del aceite de cannabis en los casos de patologías neurológicas. De hecho, su hija Aylén (23) padece de síndrome de Rett, una afección neurológica invalidante.  “Todos los medicamentos han tenido efectos adversos graves para ella; por eso queremos que el cultivo (de cannabis) y la utilización para estos casos sea legal. No queremos una pastilla sintética, sino que sería bueno que se permitan apelar a alternativas naturales”, pide este docente que ha dedicado largos años al cuidado de su hija.     Permiso “excepcional” Daniel Zuin es neurólogo y delegado de la Asociación Argentina de Neurología ante la Federación Mundial de Neurología. Como experto explica que los casos autorizados por la Anmat son los relativos al uso compasivo de la droga, es decir que está permitida para casos excepcionales.  “La mayoría son pacientes que presentan epilepsia refractaria, es decir, de difícil control”, detalla el especialista mendocino y explica que hay varios estudios científicos que indican que el aceite de cannabis puede estar indicado para casos específicos, siempre bajo la supervisión de un médico. “Es necesario estudiar sus efectos en un grupo mayor de pacientes para comprobar su efectividad”, explica Zuin y agrega que la epilepsia refractaria afecta a entre el 15 y el 20% de los pacientes epilépticos. Y detalla que la epilepsia es una enfermedad neurológica caracterizada por crisis convulsivas que se repiten en forma crónica. Su origen puede ser genético o adquirido debido a malformaciones cerebrales, quistes o tumores.  
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Argentina. Desde el pueblo surge el cambio


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En la localidad de La Madrid, situada a unos 450 km de la capital de la República Argentina, se instauró el debate sobre el uso medicinal del cannabis. Desde el pequeño poblado, el Dr. Marcelo Morante (1), profesor de la Universidad de La Plata, junto con el Intendente Martin Randazzo y otros miembros de la comunidad, lograron romper el hielo y hacer el ruido que hacía falta, para que en el país resonara la noticia y se iniciara la educación cannábica de la sociedad. Argentina desde hace años viene luchando por los derechos humanos. La dictadura dejó un velo de miedo que encegueció y adoctrinó a la mayoría de la sociedad bajo el dominio de la información, el control mediático y la censura, sin ahondar en las cuestiones de lesa humanidad. Con todo este manejo de “La Verdad”, -la educación y el saber-, la planta de cannabis fue transmutando en el inconsciente colectivo, de ser una planta medicinal e industrial de uso cotidiano a ser un demonio destructor de la sociedad. En la actualidad, con muchos golpes y dolor, se intenta despegar ese manto de ignorancia programada, para poder seguir con una calidad de vida más acorde a lo natural. Dentro de estas luchas está la del reconocimiento y descriminalización de los usuarios de cannabis. Debido a la idiosincrasia conservadora del pueblo, conjuntamente con una Ley como la 23.737 que criminaliza y persigue a todo aquel que cultive posea o transporte Cannabis y un Estado ausente, es lo que llevaron a que Argentina aún esté en la edad de piedra de la carrera cannábica, en materia legal. No obstante, el resurgir de esta planta está ligado si o si a una concientización de los ciudadanos y la educación del sistema de salud público conjuntamente con los sectores de la producción y la industria. Dentro de las iniciativas que surgieron en el país, la localidad de La Madrid, viene realizando activamente la vinculación entre el pueblo y el gobierno donde el Intendente del mismo, Martin Randazzo conjuntamente con el médico Marcelo Morante, están haciendo campañas de concientización y educación desde su pueblo para el país. Asimismo solicitando un permiso que autorice a llevar a cabo el cultivo de cannabis y la producción de aceite para poder realizar los estudios clínicos que recaben datos necesarios para el aval de un cambio en la ley argentina, que tanto hace falta. El modelo propuesto por la gente de La Madrid, está ligado a la fundación DAYA de Chile y a la agrupación Mamá Cultiva, los cuales sentaron precedente en Sudamérica y hoy colaboran por la lucha contra el dolor, y para el tratamiento y la cura de diversas patologías. En Argentina se constituyó CAMEDA, un grupo de pacientes, cannabicultores, padres, profesionales de la salud, biólogos, químicos y médicos, unidos con el propósito de conseguir la regulación del uso del cannabis para fines medicinales, terapéuticos y científicos. Desde este espacio se busca dar claridad y contención a la gente que necesita de la medicina y no sabe cómo adquirirla, así mismo informar y educar a la sociedad, que es desde donde inicia y termina el cambio. Es una ardua tarea la de educar, más cuando el tema es tabú y presenta grandes problemas de prejuicios e ignorancia, como es este caso. Argentina es grande en extensión y posee una población aproximada de 40 millones, y partiendo desde este dato, solo se puede estimar cuantos de los habitantes del país han usado o utilizan actualmente el cannabis como terapéutico o recreacional. El hecho de que la planta sea ilegal y la tenencia para consumo este criminalizada, convierte a toda posible estadística en un dato más del sistema judicial y no figura en los registros de salud pública, con los cuales además de la estadística en si generada, se lograría poder tener información fehaciente sobre el uso y el impacto en la sociedad. A pesar de que no se contemple un número exacto de los usuarios, y que se puede estimar un numero de posibles pacientes de tratamientos canàbicos, en diversos puntos del territorio se busca repetir el modelo de producción del aceite con fines medicinales. En las diversas agrupaciones, que desde hace años vienen militando y luchando por el auto cultivo, se gestan reuniones informativas y talleres donde capacitan a las personas a poder preparar sus propios extractos, sin necesidad de recurrir a importaciones costosas, que de por cierto ya son posibles en el país. Otra modalidad que se presenta en el Distrito Federal, y buscan la legalidad y el reconocimiento inherente son los clubes de cultivo, que fueron los cimientos de la solidaridad entre los cultivadores y primeros usuarios medicinales de la planta. Si bien se ha extendido por todo el territorio nacional, los clubes “de hecho”, ya que no pueden inscribirse como tales, desde la comunidad cannábica se pretende la expansión y aprovechamiento de la planta en su totalidad. Si bien el uso medicinal es uno de los más noble que posee la planta, es deber el informar de todo el potencial de la misma, ya que, debido a la forma de vivir, producir y contaminar, hoy estamos paleando las enfermedades de ese estilo de vida con Marihuana, pero… si pudiésemos evitar esa contaminación, para así evitar las enfermedades o por lo menos disminuir su incidencia en la sociedad. Lindos pensamientos utópicos dirían muchos, pero con cannabis es algo real, que está pasando en el mundo y como parte de ello puede pasar aquí. No es utópico pensar el basar las economías productivas y la industria en un recurso renovable, que no contamina y que, es más, limpia y absorbe contaminantes de los suelos y el agua. Aproximadamente el 18 % del peso de un auto de alta gama es fibra de cáñamo, se construyen casas ecológicas y confortables, se realizan compuestos bio-platicos y combustibles como biodiesel o etanol. Básicamente todo lo que se hace con petróleo puede ser hecho con la planta de cannabis. Estamos parado ante la revolución verde, la verdadera. El potencial productivo del cáñamo es infinito, y con esta industria sin límites, viene de la mano un planeta sano, con sistemas de producción basados en economías de carbono en el que el balance sea positivo para el ambiente y la sociedad. Generando empleos y nuevas oportunidades para toda la sociedad que no solamente necesita salud en cuanto a enfermedades, sino funcional y emocionalmente, los argentinos necesitan un cambio de aire, una calada y volver a encarar este tema de la prohibición con otros ojos, más compasivos y basados en datos científicos no en supuestos experimentos mal realizados que ya son historia ante la nueva evidencia y no tan nueva, que la comunidad científica ha brindado y sigue brindando día a día. Es hora de que argentina inicie la participación en este juego como lo está haciendo, abriendo la importación de aceite y como próximo paso, permitir el cultivo y producción de aceite nacional. Será cuestión de tiempo, de trabajo y educación, hoy está en la mano de profesionales, cultivadores y expertos el llevar a cabo esta importante tarea de concientizar, para que, desde el pueblo informado, sigan surgiendo las revoluciones, los cambios que la sociedad quiere y necesita y solamente ella puede generarse solo si está abierta a mejorar. En InfoCannabis hemos querido ahondar más sobre esta y otras iniciativas que se están planteando en Argentina y reunimos a Martin Randazzo, Intendente de la Municipalidad de La Madrid y al Doctor Marcelo Morante en un mismo chat para hacerles a ambos las mismas preguntas: InfoCannabis – Por qué se han decidido a dar este paso? (solicitar un permiso que autorice a llevar a cabo el cultivo de cannabis) Marcelo Morante: El paso dado por gral La Madrid surgió como respuesta natural a una gran duda que algunos siembran de si la comunidad está preparada para dar el debate del Cannabis Medicinal. InfoCannabis – Como ven el panorama actual del cannabis en Argentina? InfoCannabis – Que supondría para La Madrid una regulación del cannabis en Argentina? Marcelo Morante: Para La Madrid es un gran desafío comunitario donde se visualizan los valores solidarios pero que también recuperan en productividad y fuentes laborales, y seguro deberán trabajar todas las instituciones en educación InfoCannabis – Han recibido críticas de los sectores más conservadores? Marcelo Morante: Los sectores más conservadores critican el proyecto y ven un futuro muy oscuro, un pueblo lleno de narcotraficantes y una juventud muy enferma. InfoCannabis – Cual ha sido su respuesta? InfoCannabis – Hay ya unos plazos para iniciar el cultivo? Marcelo Morante: Los plazos creo que comenzarán a correr desde la autorización del ejecutivo para un cultivo que resuelva la fuente de la sustancia para los ensayos clínicos. InfoCannabis – Cual es el siguiente paso? Marcelo Morante: El siguiente paso, es seguir trabajando en educación médica comunitaria y lograr rápidamente las modificaciones de la ley de drogas que haga que el modelo Gral La Madrid se replique en muchos municipios. InfoCannabis – Quieren añadir algo más? Marcelo Morante: Espero que se pueda generar la evidencia que las sociedades científicas exigen y se ponga fin a esta discusión sobre seguridad y eficacia, ya sin moralidad ni preconceptos de los cuales todos fuimos víctimas. (1) Marcelo Morante. Médico Rural nacido en General La Madrid. Especialista Universitario Jerarquizado en Medicina Interna, Profesor Adjunto Interino de La Cátedra de Medicina Interna (UNLP). Coordinador del Servicio Universitario de Medicina Interna con sede en el Instituto Médico Platense. El Dr. Morante es el responsable de estudiar los efectos terapéuticos de los cannabinoides en la Universidad de La Plata y uno de los máximos referentes e impulsores del proyecto Cannabis Medicinal en Argentina. Fotos: Prensa Municipalidad de General La Madrid
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Un gran alivio en medio del sufrimiento


IÑAKI CATALANO, UN CHICO CON EPILEPSIA QUE MEJORO GRACIAS AL ACEITE DE MARIHUANA

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En la Argentina está prohibida la elaboración y el cultivo de la planta para uso medicinal. En La Pampa hay familias que recurren al aceite cannábico para superar el sufrimiento de sus hijos pero tienen que hacerlo en la clandestinidad. Hasta el año pasado Iñaki tomaba 24 pastillas diarias, 700 mensuales, 135 frascos por año. Sobrepasados y agotados por un cuadro que en 17 años de hipermedicación solo había empeorado, Rodrigo y Paola prácticamente se resignaron al momento de esperar un infarto y la posterior muerte de su hijo. Hoy, Iñaki “presenta una notable mejoría permitiendo recuperar objetivos terapéuticos que habían sido dejados por el estado grave que presentaba el cuadro en franco deterioro”, según el informe que lee su padre y que fue elaborado por el centro terapéutico educativo Solar, el lugar adonde Iñaki concurre diariamente desde 2003. El cambio radical para él, y para toda su familia, comenzó hace poco más de un año, cuando su hermana Camila leyó algo de información sobre “el aceite de marihuana”, al que se le da un uso exclusivamente medicinal para abordar patologías severas pero que tiene una enorme traba: la ley que prohíbe la elaboración y el cultivo de la planta para uso medicinal. “Nos empezamos a informar y a investigar y hasta que logramos sacarnos los prejuicios nos llevó un tiempo, pero dijimos ‘es nuestro hijo, ¿qué vamos a esperar?’. Nos conectamos con (la ONG) Cameda y conseguimos nuestro primer frasquito de aceite, todo eso en medio de un pánico terrible porque te sentís como un narcotraficante que va a llevar heroína a Europa… y vos lo único que querés es un aceite que sale totalmente natural de una planta, que no tiene ningún proceso químico y que provoca, nada más y nada menos, que una mejoría notable en tu hijo”, comenta Rodrigo Catalano (46), pareja de Paola (46) y padre de Camila (20), Tomás (13) e Iñaki (18), que ajeno a la charla con LA ARENA escucha en sus auriculares a los Red Hot Chili Peppers y solo deja el rock de lado cuando posa para las fotos. Cuando nació, Iñaki tuvo una convulsión y estuvo muerto durante 40 minutos. La reanimación lo devolvió a la vida con parálisis cerebral y su secuela mayor es la epilepsia refractaria, es decir, no hay medicación que regule las crisis. Llega un punto en que los químicos no hacen efecto y ya no hay salida. “Tenía entre 40 y 50 convulsiones diarias, no había familia, no había pareja, no había hermanos, vivís en un descontrol, en una situación emocional muy fuerte. Te aseguro que no hay cena, no hay almuerzo, nos llamaban de la escuela todo el tiempo porque convulsionaba. Estás preso en tu casa porque los amigos te invitan a cenar pero no querés exponer a terceros a situaciones muy fuertes. Así fue nuestra vida durante 17 años. Llega un momento como ser humano que no das más porque no encontrás ninguna mejoría”, relata Rodrigo sobre un calvario que afectó a todos. Angustia. “Iñaki estuvo 18 años medicado con algo convencional que nunca lo mejoró, solo lo mantuvo en vida, y que por el contrario empeoró su calidad de vida porque su patología fue cada vez más severa. No comía, se le atragantaban los remedios, era una tortura darle la medicación, la pasamos muy mal en serio, muy mal… Vivís en la angustia permanente y se intoxica a toda la familia, el chico pasa a ser un ente, hipermedicado, con cada vez más convulsiones que no logran bajar la crisis. Hay más medicación y hay más crisis, llega un punto que ningún cuerpo lo resiste, entonces llegamos al punto de ir preparándonos para la muerte, te convencés que ya no se puede hacer nada”, admite Paola. Cambios. Frente a ese panorama el descubrimiento del aceite cannábico fue un verdadero bálsamo, el inicio de una nueva etapa que generó cambios evidentes, pero que no son producto de una fórmula mágica o una apuesta a algo alocado y solo generado por la desesperación. Detrás hay un neurólogo que supervisa. “Esto no es algo que uno elige y listo, detrás hay todo un apoyo y un basamento médico y profesional que avala todo lo que una familia hace”, advierten los padres. Y agregan: “Con la primer gotita ya se vio el cambio, porque tuvo menos crisis y mejoró la conexión con nosotros, con sus docentes en la escuela, con todos. A partir del aceite bajamos a más del 50 por ciento los químicos y además las crisis no son tan agresivas, vos antes veías como en cada crisis el cerebro parecía que se estaba desintegrando y su corazón a punto de explotar. Con el aceite hizo una reconversión increíble en diez meses. Por eso queremos que se abra el debate, que se informe, que participe la sociedad. Estamos hablando de un derecho, del derecho a la salud”. El asesoramiento profesional. En la entrevista con la familia Catalano también estuvo Daniel Oliveto, biólogo profesional y profesor de Biología de la UNLPam, quien pertenece a Cameda y aporta sus conocimientos para que Iñaki pueda recibir el tratamiento adecuado. “La planta de marihuana tiene 60 compuestos activos denominados cannabinoides y el recreativo sería el THC, aparte de ese hay toda otra tanda de cannabioides que no producen efectos psicoactivos pero sí efectos biológicos súper potentes, ése es el CDB, no solo en las epilepsias sino que actúan en impedir metástasis, regular las células de defensa, la comunicación de neuronas en caso de epilepsia; va trabajando como un modulador de la comunicación entre neuronas”, explicó. En el caso de extracto de Charlotte’s, (autorizado a ingresar al país) tiene una alta proporción de CBD y nada de THC, “entonces es ideal porque le mejorás el estado de salud al niño y no queda drogado. Los efectos secundarios del cannabis no se comparan a lo que pueden producir las drogas. Además en el uso medicinal se necesitan dosis que no alcanzan a producir efectos, si se consume marihuana para drogarse la dosis es mucho mayor, entonces el secreto es ver qué dosis corresponde a cada persona y en función de su enfermedad”, indicó Oliveto. En el aspecto legal, Oliveto recordó que la ley 23737 impone una pena desde 4 a 15 años de prisión para quien posea una planta de marihuana en su casa. “Es un delito no excarcelable, en cambio si yo mato con mi auto a una persona seguramente quedo afuera de la cárcel, pero si tengo una planta son cuatro años mínimo. Ese es el mayor miedo porque la ley marca que no podés tener una planta por más que sea para uso medicinal”, indicó. En el Congreso. La diputada Diana Conti (FPV), con apoyo de otras fuerzas políticas, presentó este año un proyecto de ley en el Congreso para regular el uso del aceite cannábico. El proyecto considera “legítimo” y “autorizado” el consumo, tenencia y producción de la planta de cannabis sativa para fines terapéuticos o para la investigación de su posible eficiencia como medicación terapéutica o para el control de síntomas o cuidados paliativos. Una marcha, un reclamo. El sábado 7 de mayo un grupo de niños con epilepsia refractaria, en sus sillas de ruedas, encabezaron la multitudinaria Marcha Mundial de la Marihuana en Buenos Aires, donde miles de personas se manifestaron por la regulación del cultivo y consumo de la planta y la legalización de su uso medicinal. Integrantes de las ONG Cannabis Medicinal Argentina (Cameda) y Mamá Cultiva encabezaron el reclamo la insignia: “No más presos por cultivar: regulación del cannabis ya”. “Hoy ya es un tema instalado, se hacen seminarios, charlas, hay países que lo legalizaron, se busca que se pueda cultivar tu propia medicina y que el Estado nos cuide, que nos dejen tener nuestra planta sin ser delincuentes. Queremos instalar el debate a ver qué hacemos, acá esta Iñaki, es una evidencia, en lugar de prejuzgar que se contacten con nosotros, porque está claro que nos apoyamos en un mundo de gente totalmente ajena a la marihuana recreativa, que quede absolutamente claro. Porque además nosotros porque tenemos acceso a informarnos y saber, pero hay un montón de gente que no tiene esa posibilidad cultural y queda afuera, con todo el sufrimiento a cuestas. Además cuánto más se sepa, más seamos, más se informe menos chance va a haber para los vivos que siempre sacan provecho de la salud”, dijo Rodrigo (rocatalano@yahoo.com.ar es el mail para los interesados a contactar a la familia). Vale destacar un dato: en lo que va del año, en el país se autorizaron 85 solicitudes de pacientes para importar un producto derivado de la marihuana para uso compasivo. Se trata de un aceite con cannabidiol, que es el componente principal de la planta de marihuana y que se produce en los Estados Unidos.
Legales

La UNLP está en condiciones de producir y estudiar el aceite de cannabis


El producto derivado de la planta de marihuana es una alternativa para tratar casos de convulsiones resistentes a los fármacos.

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 Aproximadamente 65 millones de personas  padece epilepsia y el  80 por ciento  de estas perosonas vive en países subdesarrollados. De ellas más de la tercera parte  son refractarias, es decir no hay medicamento ni conjunción de medicamentos que sirvan para curar el problema de sus crisis epilépticas.  Para estos casos lo único que se  conoce es el cannabis, pero como la planta figura como droga peligrosa no hay muchos países en los que pueda usarse legamente, con los estudios y controles necesarios que supone el uso medicinal de cualquier planta.   En nuestro país el tema sale a la luz   porque las madres buscan soluciones para sus hijos que convulsionan, haciéndose cargo del vacío que deja el Estado. Asumiendo los riesgos comienzan a cultivar el cannabis y  a preparar el aceite que utilizan. Paralemente, y no con menos lucha,  logran que la Administración Nacional de Medicamentos y Alimentos (ANMAT) autorice el ingreso legal a la Argentina del aceite  de Cannabis para uso medicinal personalizado,  pero todo esto se hace sin controles de calidad ni investigación. El Dr. Luis Bruno Blanch, director del LIDEB, Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos del Departamento de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP,  explica que hay dos realidades en torno al tema,  por un lado  no hay un conocimiento profundo de los resultados de estas aplicaciones  y  las repuestas clínicas  son contradictorias, y por otra parte  no hay controles sobre el aceite que se usa. En el caso del  fabricado por las familias de los enfermos,  no se conoce el contenido ni las características, y del que se importa no hay testigos de control de calidad. Así como la calidad del vino depende de su terroir, de  la atura, del régimen de lluvia, es decir del medio donde está la viña, y esas condiciones son las que  determinan que tenga más o menos metabolitos secundarios, que son los principios activos desarrollados, del mismo modo  sucede con la planta de Cannabis, sostiene Blanch. Por eso nos vamos a encontrar con que de acuerdo al lugar y las condiciones de cultivo, la planta va a contar con más o menos metabolitos, es decir principios activos,  y por lo tanto la calidad y contenido del aceite que se fabrique con ellas será diferente. Para poder hacer un estudio serio, debemos saber qué tipo de aceite se utiliza y con qué concentración  de modo que puedan evaluarse los resultados con una referencia concreta. Es posible que muchas de las repuestas negativas se deban a la dosis, y no a que el aceite no sirva. Lo que hemos propuesto al presidente la UNLP, acompañados por el decano de esta Facultad, el Dr Carlos Naón y la Secretaria de Ciencia y Técnica Dra. María Elena Vela, es la preparación de estándares para controlar el  aceite, con un registro del aceite que da que analice la  cantidad de componentes y la  concentración,  porque lo que está  haciendo hoy es tomar la planta en un determinado estado de maduración,  se le  hace un extractivo alcohólico, se elimina el alcohol pero no se sabe que componentes tiene ni en que concentración, precisa Blanch. La propuesta de Exactas supone la creación de un equipo de salud interdisciplinario, con participación de profesionales de la Facultad de Agronomía que se ocupen de cuidado y control de la planta, de Medicina que aplique los protocolos del uso clínico y con el aporte de farmacéuticos y químicos en la producción y control de calidad del aceite, avalados por  el ANMAT y las comisiones de ética pertinentes. Para el investigador es necesario tener una política de salud que sirva a la población, con presencia del  Estado en el  control  de la producción, y  que el  aceite de cannabis sea  considerado un medicamento,  que cumpla con los requisitos del control que establece el ANMAT para cualquier fármaco, estudiando los  efectos adversos, la toxicidad y determinando la dosis de aplicación. El Dr. Blanch fue consultado por  la comisión de Salud del Congreso de la Nación, en la discusión del  proyecto de Ley presentado por la diputada Gabriela Troiano, para la investigación y producción de cannabis medicinal en las universidades nacionales.