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SAG autorizó cultivo de marihuana con fines medicinales en La Florida


El anuncio fue realizado por el intendente metropolitano Claudio Orrego y el director regional del SAG, Oscar Concha.

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El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la autorización de la plantación de marihuana para uso medicinal en la comuna de La Florida. En un mes comenzará la plantación de 214 plantas para que en abril de 2015 se pueda comenzar con los primeros tratamientos, sobre todo, para 200 personas que padecen de cáncer y epilepsia de la mencionada comuna. El anuncio fue realizado por el intendente metropolitano Claudio Orrego y el director regional del SAG, Oscar Concha, acompañados de la presidenta de la Fundación Daya, Ana María Gazmuri, y del alcalde Rodolfo Carter, quienes habían presentado el pasado 23 de mayo una solicitud para la plantación. Se trata de la primera vez que el SAG autoriza un cultivo de marihuana para uso terapéutico en el país. Previamente, Gazmuri destacó enCooperativa que de ser aprobado este sería el"primer cultivo de cannabis medicinal de Latinoamérica".   "Este proyecto es serio, tiene como foco bienestar de las personas y además estudios académicos sobre cannabis medicinal a futuro", indicó Orrego este lunes.   Mientras que Concha explicó que "se trata de una solicitud con fines medicinales terapéuticos y de investigación seria y responsable respecto de un área que resulta muy sensible para la población como lo es la enfermedad del cáncer. Los argumentos, además, fueron avalados tanto por la Fundación Arturo López Pérez como por Farmacopea Chilena y la Universidad de Valparaíso". "Para hacer efectiva la solicitud de cultivo, se realizaron consultas al intendente de Santiago y organismos técnicos como el Instituto de Salud Pública (ISP) y el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), los cuales avalaron los argumentos presentados por la Fundación Daya,dando cuenta que se trata de una propuesta seria y coherente, razón por la cual se decidió otorgarles la autorización". El director regional del SAG añadió que "además del tema medicinal, hay un tema de investigación, lo cual nos va a permitir tener investigación de primera mano, de primera fuente, lo cual también es valorado por el Senda y el ISP, a objeto de comprobar los usos de la cannabis en el país".   Por su parte, la presidenta de la Fundación Daya expresó que "esto significa un gran avance, ya que la aplicación terapéutica que se puede dar con el aceite extraído de la cannabis permitirá aliviar síntomas que provocan un verdadero calvario en la vida de los enfermos que son sometidos a las quimioterapias". Gazmuri añadió que están en conversaciones con otras municipalidades de la Región Metropolitana para sumarse a este proyecto, entre ellas, Quilicura y Recoleta. Alcalde: "Abrimos el camino" Mientras que el alcalde de La Florida dijo que "si le podemos ofrecer alivio gratuito y de calidad a las personas que hoy mueren en medio del dolor y la pobreza, vienen validos los malos ratos y todo el trayecto recorrido". "Agradecemos a la Fundación Daya, que nos mostró el primer camino, le agradecemos especialmente a las decenas de funcionarios de la municipalidad de La Florida, que toda la municipalidad se ha comprometido. Abrimos el camino cuando ninguna otra institución para dar esta pelea, pelea que termina de buena forma", manifestó Carter.  Esta plantación inédita en el país se va a realizar en un terreno totalmente secreto dentro de la comuna de La Florida. Se van a importante durante el presente mes las primeras semillas para iniciar en octubre la plantación. Esmeralda, paciente de la comuna que participó de la actividad, manifestó que por un solo remedio paga mensualmente 400 mil pesos. "Ayer no me pude levantar porque no tengo para consumir, los dolores de músculo que tengo son insoportables. Estuve ocho meses con quimioterapia el año pasado y posterior a la quimioterapia los músculos se agotan, se destruyen por dentro, comienzan a reconstituirse y por eso duelen tanto", señaló. Agregó que "voy a tener que esperar hasta el próximo año, hasta mayo". De acuerdo a lo establecido en la Ley 20.000 el Servicio Agrícola y Ganadero, es el organismo del Ministerio de Agricultura, encargado de recibir las solicitudes para siembra de cannabis, las cuales son analizadas de forma particular, cuidando que exista concordancia entre las especificaciones de la solicitud y los fines para los que se solicita establecer el cultivo.
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Alcaldía chilena plantará marihuana medicinal


La Alcaldía de la comuna de La Florida, en el sur de Santiago, Chile, obtuvó un Permiso Estatal para elaborar Aceite de cannabis.

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 La  Alcaldía de la comuna de La Florida, en el sur de Santiago, Chile, obtuvo un permiso estatal para elaborar aceite de cannabis que será usado para fines terapéuticos en Chile, donde la marihuana se considera una droga dura. El estatal Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) anunció este lunes la autorización a la municipalidad de La Florida para el cultivo de 416 plantas de cannabis en un terreno municipal, que beneficiarán a unos 200 pacientes con cáncer. "Hemos abierto la puerta por primera vez en Chile y probablemente en América Latina para usar el cannabis en forma terapéutica", dijo el alcalde de La Florida, Roberto Carter. "Lo que se está autorizando es la producción de aceite de cannabis para fines medicinales. Cualquier otro uso que se le dé a esta producción automáticamente hace perder la condición de la autorización que se está dando, y pasa a ser delito", precisó a periodistas en una rueda de prensa Oscar Concha, director del estatal Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). La iniciativa, liderada por la Alcaldía de esta comuna y la Fundación Daya, será gratuita para los pacientes, e implicará estudios científicos que demuestren los beneficios del cannabis para personas que padecen dolor producto del tratamiento contra el cáncer. "Hoy día 200 pacientes van a poder hacer el tratamiento y creemos que abrimos el camino con mucha humildad para miles de pacientes del país", declaró a periodistas Carter tras conocer la autorización. Carter estimó que en abril del próximo año se obtendrá la primera cosecha, para luego producir el aceite para el tratamiento terapéutico. La primera etapa del proyecto tendrá un costo de 69.000 dólares a cargo de la municipalidad. La autorización estuvo precedida de polémica en Chile, luego que Carter decidió plantar de forma simbólica a mediados de agosto una semilla de marihuana en el terreno, ante la falta de respuesta estatal a su petición. En el 2011, el SAG había autorizado a una empresa privada iniciar la primera plantación de marihuana en Chile para fines terapéuticos en el sur del país, pero la revocó luego que el Instituto de Salud Pública (ISP) rechazó el uso de la marihuana para la fabricación y comercialización de productos. El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se comprometió a rebajar la marihuana de droga dura a droga blanda -lo que reduciría las penas por tráfico y haría más factible el uso medicinal- mientras que el Congreso tiene previsto analizar un proyecto para despenalizar el autocultivo de marihuana.
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Cómo el uso medicinal de la marihuana le cambió la vida a niños con epilepsia en Chile


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Luego que el Servicio Agrícola Ganadero autorizara la marihuana para uso medicinal en la comuna de La Florida, el debate abrió discusiones políticas y científicas sobre la utilización que puede tener en Chile. En la siguiente historia, padres de niños enfermos con epilepsia refractaria cuentan cómo acuden a comprar marihuana a traficantes o se arriesgan a cultivarla en sus hogares. Todo para producir, por sus propios medios, un aceite que disminuya las crisis de sus hijos. Los resultados son sorprendentes: niños que pasan de 300 convulsiones diarias a solo una y padres que pasan de gastar 600 mil pesos al mes a menos de 100 mil. Aquí cuentan el drama que viven para producir la resina de marihuana que hace que sus hijos soporten su enfermedad. -¡¿Acaso quieres que nuestra hija sea una drogadicta?!- preguntó enojado el esposo de Paulina. -Ya es drogadicta, y con efectos colaterales horrorosos. Yo ya no doy más- respondió la mujer.  Sin la aprobación de su marido ni de la neuróloga de su hija Javiera, Paulina le pidió a un amigo que le hiciera el contacto con algún traficante. Se había informado hace poco, a través del mail de una amiga, sobre la historia de Charlotte, una niña estadounidense cuya epilepsia era tratada con resina de marihuana. Empezó a indagar en el tema y encontró más casos. Todos los padres hablaban de resultados sorprendentes y decían que el tratamiento les había cambiado la vida a sus hijos. Javiera, de entonces de 5 años, convulsionaba al menos 10 veces al día y su tratamiento contra la epilepsia refractaria integraba seis tipos distintos de antiepilépticos: atemperator, keppra, lamictal, topictal, trileptal y sabril. Los resultados eran nefastos. La niña estaba irritable, tenía vista tubular -solo veía hacia el frente, como un caballo con anteojeras- y empezó a tener síntomas deautismo. Incluso llegó a arrancarse las uñas de manos y pies. Paulina estaba desesperada y vio en la marihuana un recurso para aliviar los males de su hija. Partió rumbo a Lampa en cuanto su amigo le dio las coordenadas del traficante. Cuando llegó a la esquina acordada, sacó 375 mil pesos en efectivo de su cartera y se los entregó a un tipo que nunca había visto en su vida. A cambio recibió una bolsa con 25 gramos de cogollos. Las manos le temblaban. Cuando llegó de vuelta a su casa siguió las instrucciones de la receta más popular de resina –o aceite- de marihuana, encontrada en internet: el método de Rick Simpson, un canadiense que sufría de cáncer a la piel y utilizaba la marihuana de manera medicinal. Después de un par de intentos fallidos, Paulina por fin obtuvo la pasta verde y viscosa que prometía mejorar la salud de su hija. Con solo dos gotas al día, Javiera pasó de tener diez convulsiones diarias a 3 semanales durante el primer mes de prueba. La epilepsia refractaria alcanza alrededor de los 90 mil casos en Chile. La enfermedad no está cubierta por el plan Auge y tampoco por las isapres. Es por esto que cada padre debe desembolsar el dinero de los medicamentos de sus propios bolsillos. Un estudio llevado a cabo en el centro de epilepsia infantil del Hospital Luis Calvo Mackenna arrojó que el tratamiento promedio de un niño con epilepsia ronda los 50 mil pesos mensuales, sin embargo, en momentos de crisis la cifra se eleva considerablemente. Paulina, por ejemplo, llegó a gastar 600 mil pesos en medicamentos al mes, sin contar las consultas neurológicas, los exámenes y la kinesioterapia. Es por eso que el tratamiento paliativo de marihuana se ha transformado en una alternativa para reducir los onerosos gastos en el que incurren los padres cada mes. Una jeringa de 1 mL de aceite de marihuana se produce con 12 gramos de cogollo y sirve, aproximadamente, para 20 días de tratamiento. En el mercado el gramo de cogollo está como a 10 mil pesos, por lo tanto, una jeringa costaría alrededor de 120 mil. Si proviene de un autocultivo, no son más de 60 mil pesos lo que se gasta en luz, tierra y alcohol mensualmente para preparar el aceite. De los 600 mil pesos que gastaba, Paulina ahora desembolsa menos de 100 mil. Su hija Javiera es parte de un grupo de 40 niños chilenos, pacientes de la Fundación Daya, que complementan su tratamiento de epilepsia a base de medicamentos tradicionales con resina de marihuana. Una alternativa que, a pesar de ser efectiva y más barata, raya en la más absoluta clandestinidad. El milagro Lucas tiene tres meses y sufre de epilepsia refractaria. En junio lo entubaron por una crisis y probó hasta 8 antiepilépticos sin efectos positivos. Su madre, Gabriela, cuenta que en ese momento los doctores se reunieron y les dijeron que ya no había mucho más que hacer, salvo una dieta de comida rica en grasas que con suerte tendría resultados. Fue ahí cuando decidió contarle al jefe de Neurología del Hospital Luis Calvo Mackenna, donde estaba internado su hijo, que habían probado el aceite de marihuana. Ante la urgencia del caso, el doctor Marcelo Devilat tomó una decisión inédita: permitió el uso de la resina dentro del hospital. En tres semanas de tratamiento Lucas pasó de tener 300 convulsiones diarias a solo una y por primera vez empezó a seguir las cosas con la mirada. “Fue milagroso”, dice Gabriela. Los médicos y las enfermeras estaban impresionados. En la ficha que colgaba de la cuna donde estaba Lucas en la UCI se leía: “cannabis oil”. Hace seis meses que el doctor Marcelo Devilat, neurólogo infantil y director de la sociedad de epileptología de Chile, está orientando a los padres de niños con epilepsia en tratamiento complementario de marihuana medicinal. Dice que los resultados son increíbles: “Cuando se prueba si un antiepiléptico es bueno, malo o regular, lo que le exige la comunidad internacional es que disminuya al menos en 50% la frecuencia de las crisis. Un paciente llegó a estar 10 días sin convulsiones, entonces si yo pudiera, le diría a mis 100 enfermos con epilepsia refractaria que vayan a comprar marihuana”. Para detener las convulsiones, los antiepilépticos estabilizan la membrana de las neuronas y así detienen las señales electroquímicas anormales que estas emiten cuando la persona sufre de epilepsia. El neurólogo explica que uno de los componentes de la marihuana, el cannabidiol (CBD), genera el mismo efecto y que, además, es capaz de activar la neurona cuando esta está inhibida, durante lo que se llama una crisis de ausencia: cuando el niño queda mirando al infinito, como colgado. Pese a las bondades de la planta el doctor Devilat reconoce que es algo ilegal y sabe que como médico está corriendo riesgos. “Yo no les puedo hacer la receta porque ahí me empiezan a investigar. Entonces la gente, en vez de estar tirando piedras, debería hacer marchas por la cannabis medicinal”, dice el neuropediatra. Pedro Mendoza, abogado especialista en ley 20.000, explica que la actual legislación regula a tal extremo el uso de extractos de cannabis que los médicos podrían infringir la ley al recomendarlos. Por eso en Chile son pocos los doctores que entran en el terreno fangoso de la marihuana medicinal, y la opción del doctor Devilat haya sido orientar sólo a los pacientes que ya han comenzado un tratamiento alternativo con cannabis. Respecto al uso medicinal de la planta, la ley indica que el cultivo de cannabis es permitido solo si se demuestra que es para uso terapéutico y se cuenta con una autorización del Servicio Agrícola Ganadero (SAG). La única iniciativa que ha obtenido este permiso es Agrofuturo, una empresa que fue autorizada por el SAG en 2011, pero cuyo permiso fue revocado meses más tarde. Hoy la fundación Daya está esperando la resolución del organismo para comenzar un proyecto en La Florida que beneficiará a 200 enfermos de cáncer. Medicina clandestina Hace un par de semanas la PDI golpeó la puerta de Michell. Cuando abrió estaba segura de que le venían a quitar plantas de marihuana y que se iba a ir presa. La visita, sin embargo, no fue por eso. Los policías venían a confirmar la denuncia que Michell había hecho hace un tiempo por un robo. La mujer suspiró aliviada al enterarse de la noticia. Todo porque en su garaje guarda una carpa con cuatro plantas de marihuana de distintas cepas para preparar el aceite que consume su hijo Martín (9). Las mantiene a 14°C y alterna luz y oscuridad cada 12 horas. Al igual que la gran mayoría de los papás, compró las semillas en un growshop y se ha vuelto una experta en cultivo indoor, la modalidad que le permite pasar más inadvertida. Como todo proceso clandestino, Michell se ha tenido que informar por internet y mediante otros testimonios. Va jugando con las dosis según los resultados que observa en Martín. Combina cepas, sube y baja las cantidades que mide en “granos de arroz”, o en “lentejas”, y cada tanto se junta en talleres para profundizar sus conocimientos. El problema del autocultivo, dice el doctor Devilat, es que no se sabe con exactitud las cepas, los efectos y las dosis óptimas para cada caso. Explica que para uso medicinal se debiese separar el CBD del THC, que es el componente psicoactivo de la marihuana. “Ninguno de mis niños anda volado”, aclara. Para los padres, sin embargo, separar el CBD del THC es un tema que tiene que ver más con un tabú. El aceite de marihuana que preparan, dicen, proviene de distintas cepas, algunas más altas en CBD y otras más altas en THC. Javiera, por ejemplo, consume una lenteja de aceite alto en THC en la mañana, porque la mantiene activa y contenta, y en la noche consume otra alta en CBD, que la ayuda a relajarse para dormir. Para los padres ambos componentes deben utilizarse en distintos porcentajes, según lo que el niño necesite, porque uno solo no resulta. “Para efectos medicinales, más que aislarlos, es importante que estén ambos componentes presentes”, dice Ana María Gazmuri, actriz que dirige la Fundación Daya quien, al cierre de esta edición, seguía a la espera de la resolución del SAG para llevar a cabo su proyecto. La escasez de investigaciones internacionales y las casi nulas existentes en el país poco aportan en dilucidar el tema. El doctor Devilat dice que lo ideal sería dedicarse a investigar en Chile y que el Instituto de Salud Pública (ISP) debiera autorizar la venta de medicamentos con componentes cannábicos para que los pacientes puedan acceder de manera legal y segura a ellos. El problema de esta última alternativa, que pone en evidencia el histórico conflicto entre legalización y despenalización, es que los medicamentos a base a cannabis son mucho más caros que el aceite producido de manera casera. Por ejemplo, el tratamiento mensual con Sativex -el primer remedio de marihuana que será importado a Chile para el uso de una sola persona que obtuvo el permiso- cuesta alrededor de un millón de pesos mensuales, incluyendo los gastos de importación. Los padres alegan que no quieren gastar su dinero en pastillas hechas de marihuana, pues ya saben preparar el aceite de manera casera. Lo que esperan es que el Gobierno les permita continuar la producción artesanal con la base a sus propias plantas. Los beneficios del tratamiento terapéutico de marihuana no sólo se han reducido a los niños con epilepsia refractaria. Ahora toda la familia de Paulina, por ejemplo, consume aceite de cannabis. Ella para la depresión, su marido para las jaquecas y Javiera para evitar las convulsiones. Talleres Llueve copiosamente en Santiago. Son las cinco de la tarde y Paola se apronta para iniciar un curso de “preparación de extractos medicinales cannábicos”. En la mesa del comedor hay una cocinilla eléctrica, un termómetro, aceite de oliva, una pesa y pequeños recipientes de vidrio. La profesora comienza a explicar: “Partimos de la maceración. Tenemos nuestro material verde (marihuana), ojalá cultivado por nosotros mismos o alguien de confianza. Se muele lo más chiquitito posible, lo que aumenta el contacto con el solvente, y se echa a remojar en alcohol unos veinte minutos”. Paulina, la mamá de Javiera, toma apuntes junto a otros nueve padres de niños con epilepsia refractaria. El curso lo hace Paola en conjunto con la Fundación Daya para orientar a los padres en el uso de marihuana medicinal. Los papás intercambian impresiones, hablan de sus cultivos y el avance que han tenido sus hijos con el tratamiento. -La ficha clínica de Martín dice que está consumiendo cannabis-dice una mamá. – A la Javi le pusieron que era medicina complementaria- responde otra madre. La misma receta es la que siguen muchos padres desesperados por mejorar la salud de sus hijos, acudiendo al narcotráfico o al autocultivo para preparar la medicina de sus hijos. En otras partes del mundo, como en Israel, España, Holanda y en 22 estados de EE.UU. la marihuana con usos medicinales es legal y se practica, pero la realidad acá es otra. El abogado Mendoza explica que pueden ser acusados de microtráfico o tráfico y arriesgan, además de perder su hogar, una pena de hasta 15 años. Pero los padres no piensan detenerse; al fin encontraron algo que ha mejorado su calidad de vida: “A nosotros no nos importa nada la ley, estamos hablando de la vida de nuestros hijos, así de simple”. La conversación de los padres continúa. La lluvia también. -La ley permite el uso medicinal pero no podí cultivar, ni comprar y no podemos ponernos aquí en la lluvia para que nos caigan los cogollos- afirma Paulina. -Eso sería maravilloso- agrega Michell.
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Chile, pionero en marihuana medicinal en América Latina


En la mayoría de los países del mundo, si usted pide permiso a las autoridades para cultivar 750 plantas de cannabis, lo más probable es que termine en serios aprietos.

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En Chile están dando luz verde para este tipo de cultivos. Las plantas serán sembradas desde este miércoles en un área designada por la Municipalidad de La Florida, en Santiago, la capital del país, generando gran atención de la comunidad local e internacional. Se espera que la cosecha esté lista en abril, cuando será recogida para su transformación en aceite que funciona como analgésico, el cual será destinado para el consumo de 200 pacientes con cáncer.   Debate sobre la legalidad A pesar de muchos debates en la región, este es el primer proyecto de este tipo en América Latina. Una tendencia que viene fortaleciéndose en el mundo, como por ejemplo la República Checa, que dio pasos similares el año pasado. Entre los países de esta región, el debate ha estado focalizado en Uruguay, país que este año se convirtió en la primera nación del mundo en legalizar el cultivo, venta y consumo de esta droga. No obstante, en Chile han tomado un enfoque distinto, permitiendo el uso de cannabis sólo con fines medicinales. "No queremos involucrarnos en el debate sobre el uso personal de la marihuana", dijo Rodolfo Carter, alcalde de La Florida. "Preferimos concentrarnos con el tema médico. El objetivo es ofrecerle a la gente que está padeciendo cáncer un tratamiento contra el dolor que sea más natural, saludable y barato". El proyecto de cultivo será supervisado por la Fundación Daya, una organización local sin fines de lucro. Y se elaborara un estudio clínico sobre la efectividad del cannabis para aliviar el dolor. "Eventualmente, nuestra intención es que todo el mundo tenga acceso a cannabis como medicina, incluso si no tienen recursos para comprarla", explica Nicolás Dormal, cofundador de Daya. "Por ahora, nos vamos a concentrar en estos primeros 200 pacientes".   Té de cannabis Así como han respaldado el proyecto en La Florida, las autoridades en Chile también han otorgado permiso a una mujer para importar medicamentos hechos con cannabis. Ese es el caso de Cecilia Heyder, quien fuera diagnosticada con lupus hace cinco años, una enfermedad originada por deficiencias en el sistema inmunológico. Cecilia tuvo una mastectomía y ha estado en tratamiento de radioterapia y quimioterapia. Diariamente consume decenas de analgésicos convencionales, pero dice que los efectos secundarios eran devastadores. "El dolor era insoportable", contó Heyder al corresponsal de la BBC. "Quería estrellar mi cabeza contra la pared. No podía caminar. Estaba en silla de ruedas. Mis niños entraban al cuarto y yo ni podía levantarme de la cama para besarlos". Producto de la desesperación, el año pasado obtuvo algunas hojas de cannabis y las utilizó para hacer té. Cecilia cuenta que el efecto fue inmediato. El té resultó mucho más efectivo que cualquier otro medicamento convencional que había probado. El problema para ella fue que luego de esa exitosa experiencia, no podía encontrar más marihuana. Por eso comenzó a contactar a las autoridades chilenas para obtener permiso de importación. En agosto pasado obtuvo el visto bueno y un mes después sus drogas comenzaron a llegar provenientes de Europa. De acuerdo con las autoridades en Chile, esta es la primera vez que medicina hecha de cannabis es legalmente importada en América Latina.   Costo elevado A pesar de su magnífico beneficio, el tratamiento con esta droga es costoso, y mensualmente puede representar un gasto de unos US$2.000. Heyder ha tratado de conseguir los fondos a través de una campaña pública que realiza en redes sociales, pero solo ha conseguido dinero para cubrir tres meses de tratamiento. Pasado ese período tendrá que ir a las calles a comprar marihuana ilegalmente, a menos que el Estado está dispuesto a ofrecer drogas hechas de cannabis gratis para los pacientes. "¿Me veré forzada a acudir al mercado negro, y correr el riesgo de que me pongan presa?". "No quiero volver a vivir eso. No quiero vivir con ese miedo", se lamenta Cecilia. También para la epilepsia. Si el proyecto en La Florida resulta exitoso con los pacientes con cáncer, pudiera expandirse para que personas que sufren otras enfermedades, como la epilepsia, también se beneficien. En ese sentido, el caso de Lucas Riffo, de seis meses de edad, pudiera ser emblemático. La droga tambien serviría para tratar casos de epilepsia como el de Lucas, que sufría hasta 300 convulsiones diarias. El niño nació con un severo caso de epilepsia, que le originaba unas 300 convulsiones al día. Sus padres, Jorge y Gabriela, le suministraron las medicinas para epilepsia tradicionales, pero no funcionó. Por eso, comenzaron a darle un aceite de cannabis hecho ilegalmente por ellos. Jorge explica que el cambio en la salud del bebé se percibió de inmediato. "Obviamente, comenzamos a darle dosis pequeñas", dijo. "Nos aseguramos de monitorear cuidadosamente su ritmo cardíaco y su respiración, y Lucas se mantenía bien mientras estuviera consumiendo dosis del aceite." "Luego le dimos un poco más, y se mantuvo por cinco o seis horas sin convulsionar. Eso era impensable antes. Ninguna de las drogas tradicionales había logrado eso."   Escepticismo A pesar de esto, no todo el mundo está convencido de los beneficios de la marihuana. Para algunos doctores se trata de una droga adictiva y causa problemas psicológicos. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el consumo de cannabis puede afectar la habilidad para el aprendizaje y puede exacerbar la esquizofrenia. Según la OMS se requieren nuevas investigaciones al respecto. Por otra parte, existe un elemento adicional vinculado a esta droga, y es el tema de la delincuencia. ¿Qué impide que traficantes se aprovechen de las autorizaciones dadas por el gobierno? El proyecto en La Florida se encuentra resguardado por una cerca eléctrica y alambre de púas, a fin de evitar que las plantas sean robadas. A pesar de ello, Dormal considera que los riesgos de salud y de seguridad son menores comparados con los beneficios que ofrece la marihuana a los pacientes. "La marihuana puede tener efectos negativos, pero son realmente insignificantes en comparación con otras medicinas legales", indicó. Para Cecilia, a quien sus médicos le han dado apenas meses de vida, la decisión es simple. "Cannabis puede que no me cure el cáncer o el lupus, pero al menos me aliviara el dolor. Y eso es todo lo que yo estoy pidiendo".
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Comisión de Salud aprobaría el próximo lunes el autocultivo de Cannabis para fines medicinales y consumo privado en Chile


El diputado Juan Luis Castro espera que el próximo lunes 6 de abril el proyecto refundido sea aprobado en dicha comisión y pase a Sala de la Cámara.

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El presidente de la Comisión de Salud de la Cámara, diputado Juan Luis Castro (PS), afirmó que el próximo lunes esta instancia parlamentaria aprobará los proyectos que legalizan el autocultivo de cannabis sativa para consumo privado y que despenalizan su cultivo y venta con fines medicinales. Al término de la sesión de este lunes, Castro destacó que en la comisión hay un acuerdo del 90% para aprobar los proyectos refundidos que modifican el Código Sanitario y la Ley 20.000 sobre tráfico de drogas, por lo cual sólo falta afinar algunos artículos que serán resueltos con asesorías de expertos, según dijo. Luego de estos avances, el diputado Castro espera que el próximo lunes 6 de abril el proyecto refundido sea aprobado en dicha comisión y pase a Sala de la Cámara. A juicio del diputado Castro, "este es un paso que ha contado con un amplio consenso en la comisión, lo que ha permitido revisar aspectos relevantes. De manera que vamos a profundizar algunas materias para ser más precisos y las reacciones sean concordantes". "En definitiva lo que queremos es asegurar que las personas puedan consumir cannabis en forma terapéutica, asegurar que esta ley sea compatible con la del tabaco, asegurar un porte máximo de 10 gramos y 6 plantas por metro cuadrado para el autocultivo", añadió. "Queremos asegurar que no se va a fomentar sino a perseguir el narcotráfico y aseguramos que el Ministerio de Salud asumirá un rol muy activo en la prevención y consumo de droga en Chile", recalcó el legislador PS. Además, el diputado Juan Luis Castro subrayó que "estamos dando los pasos en la línea correcta en este estrecho desfiladero que la Ley 20.000 impone y que es la ridiculez más grande de la historia, ya que permite el consumo privado pero si a alguien se le sorprende un gramo de cannabis en ese consumo privado, es acusado de narcotraficante. "Esa es la dualidad absurda que estamos eliminando, porque pareciera que la cannabis cayera del cielo y nosotros preferimos que nadie la compre, sino que la cultive para fines específicos. Sobre esa base me siento muy contento de lo que estamos aprobando en esta Comisión de Salud que presido", concluyó.
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Campaña #PonteEnMisZapatos convoca a rostros televisivos


La iniciativa busca que las autoridades legislen sobre el uso medicinal de cannabis en Chile.

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La campaña impulsada por Fundación Daya, Mamá Cultiva y Mamá West, busca que se despenalice la Cannabis y se quite de la lista de lasdrogas catalogadas como prohibidas. De esa forma se permitiría el uso de esta planta con fines medicinales. Según informaciones entregadas por la Fundación Daya, presidida por la actriz Ana María Gazmuri,  la planta serviría para aliviar los efectos de enfermedades crónicas como el lupus, epilepsia e incluso ayudaría a las personas con cáncer, ayudando a cerca de cuatro mil pacientes a lo largo de Chile. Frente a esto, la fundación ha realizado una estrategia para lograr concientizar e informar a la población sobre el tema y lograr así la aprobación, como sucedió en La Florida y Calama, de proyectos deCannabis Medicinal. Dentro de las figuras presentes en la campaña se encuentra Sergio Lagos, Héctor Noguera, Natalia Valdebenito y Mariana Loyola. Además cuenta con la ayuda del parlamentario Alejandro Guillier solicitando que la presidenta de la república acoja las peticiones expuestas por la organización. El apoyo en redes sociales no se hizo esperar y fueron bastantes los que utilizaron el hashtag #PonteEnMisZapatos.                                                
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Así fue la multitudinaria marcha “Cultiva tus derechos”: Despenalización y contra la criminalización de la marihuana en Chile


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Este domingo 7 de junio, cientos de miles se movilizaron desde Plaza Los Héroes bajo el slogan “Cultiva tus derechos”; despenalización y regulación de la marihuana son ejes centrales de las demandas, hoy, entrampadas en la ley 20.000. En su 11va versión, cientos miles de personas asistieron a la marcha “Cultiva tus derechos”, según datos de los organizadores, alrededor de 200 mil personas marcharon en Santiago, cifra que coincidió con la afirmada durante esa jornada por carabineros. Usuarios cannábicos medicinales, recreacionales, rituales y no consumidores se hicieron parte de la verde columna que tomó partida en Plaza Los Héroes teniendo a la cabeza usuarios medicinales y personajes históricos del movimiento cannábico; uno de ellos es Cecilia Heyder, que en señal de protesta fue a dejar una planta de cannabis a unos metros del palacio de La Moneda. Los manifestantes siguieron desplazándose por la calzada sur de la Alameda, para finalizar en avenida Andrés Bello con un acto cultural, otorgando la cuota de risa Fusión Humor y la musical Banda Conmoción y Aflora. En el escenario tuvieron la palabra diversas autoridades políticas y figuras del movimiento cannábico; entre los primeros estuvo Jaime Parada, concejal de Providencia, quien consignó: “Es necesaria una nueva ley de drogas para que no se siga criminalizando el autocultivo y que se tenga sensibilidad frente a la variante terapéutica y también su variante festiva. Somos ciudadanos adultos“  Entre los segundos se presentaron representantes de Mamá Cultiva, Fundación Daya, Cultiva Medicina, entre otros, abarcando su enfoque de la planta y apuntando a la necesidad de despenalizar el consumo, autocultivo y cultivo medicinal de la marihuana y la modificación de la ley 20.000, un dolor de cabeza a la hora de generar cambios en la política de drogas. También tuvo la palabra Cecilia Heyder quien dijo: “el gobierno no se ha puesto las pilas Ya basta de desidia, llegó el momento de cambiar la política de drogas y sobre el cannabis en particular” y como testimonio vivo, se presentó una pareja junto a su hijo, Luca Riffo, el consumidor de cannabis más joven del país, quien con 1 año y medio sufre de ataques de epilepsia; gracias a la marihuana, de 300 ataques diarios, pasó a 0. Desde tierras penquistas se presentó un representante de “Cultiva Conce” quien además de sumarse a las consignas anteriores, hizo una crítica a la normalización de otras sustancias como el alcohol y su función histórica de dopar la conciencia de las personas y hacer más “llevadera” las monótonas vidas que les imponen el sistema, además de señalar a Andrónico Luksic, dueño de CCU y una de las grandes productoras de alcohol. Desde la organización se llamó a la “desobediencia civil” a través del autocultivo y una actitud activa a la hora de presionar y luchar por los derechos del consumo y de autocultivo de la marihuana, ya que, como reza parte de su afiche “aún no es suficiente”.
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Estas son las 19 comunas que buscan cultivar cannabis medicinal en Chile


La iniciativa contempla el cultivo de 6.900 semillas de marihuana en un terreno de 1,5 hectáreas, distribuidas en los municipios que conforman el proyecto.

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Desde la Fundación Daya -organización sin fines de lucro que  investiga y promociona terapias alternativas- ingresaron una nueva solicitud de autorización para el cultivo de Cannabis Medicinal. Esta vez la petición se hizo a través del Servicio Agrícola Ganadero(SAG) de la séptima región, en Talca. La estrategia ya fue implementada en La Florida, donde se cosecharon 100 kilos de esta yerba.  La lista de comunas que confirmaron su participación en el proyecto, son 19 a la fecha: Arica, Tocopilla, Calama, Antofagasta, Vallenar, Peñalolén, Copiapó, Quilpué, Quilicura, Quinta normal, Calera de tango, Parral, Talcahuano, Coyhaique, Punta arenas, Natales, Independencia, Longaví y San Javier. La moción de la entidad, busca constituirse en una plataforma nacional de desarrollo para los tratamientos en base a la planta de marihuana. Se trata de una iniciativa que contempla el cultivo de 6.900 semillas de cannabis en un terreno de 1,5 hectáreas -distribuidos en las 19 comunas que lo conforman- destinados a la producción de extractos de cannabis para la atención de 4.000 pacientes. De esta forma, se contempla cubrir tres patologías: la enfermedad oncológica (cáncer), la epilepsia refractaria y ciertas enfermedades que generan dolor crónico. De esta manera, Daya busca beneficiar –al menos- a 200 pacientes por comuna.  Las instituciones de Salud Pública que liderarán los estudios clínicos que acompañarán esta intervención comunitaria, son tres: Incáncer, Hospital San Borja Arriarán, Hospital Las Higueras de Talcahuano y el Instituto Nacional del Cáncer.  También aportarán a ello la Universidad de Valparaíso y Knop Laboratorios. “Vemos la necesidad y la oportunidad para Chile de posicionarse como líder en la región y en el mundo y queremos trabajar en conjunto con el Estado en el desarrollo de un modelo a la medida de nuestra realidad, que evite reproducir la inequidad para el acceso democrático de terapias alternativas”, consideran desde la Fundación.   
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Chile: Cámara aprobó proyecto de ley que autoriza el autocultivo de marihuana


La Cámara de Diputados de Chile aprobó en general el proyecto: ahora debe pasar por una serie de trámites legislativos y ser votado por el Senado.

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Con 68 votos a favor, 39 en contra y 4 abstenciones, la Cámara de Diputados de Chile aprobó en general el proyecto de ley que aprueba el autocultivo de cannabis para el consumo privado y terapéutico, y la despenalización de su venta para fines medicinales. El proyecto volverá a la Comisión de salud para que sean evaluadas nuevas indicaciones y luego será votado finalmente en la Cámara del Senado. La diputada del Partido Comunista de Chile, Karol Cariola, declaró que se trata de un día histórico en la lucha contra el narcotráfico. “Hemos logrado dar un paso que es invaluable para las personas que viven todos los días lo que significan las consecuencias del narcotráfico en las poblaciones”, declaró. El proyecto de ley aprobado modifica el Código Sanitario y la Ley 20.000 sobre Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas. La moción parlamentaria permite que las personas porten libremente hasta 10 gramos de cualquier variedad decannabis. Sobre el autocultivo, el proyecto permite el cultivo de 6 plantas de marihuana, o un total de un metro cuadrado cultivado en algún interior. En medio de la discusión en el Parlamento, un grupo de personas concurrieron a apoyar el proyecto. Por otro lado, el diputado de Renovación Nacional —de tendencia centroderecha— Nicolás Monckeberg, sostuvo que “lo que está verdaderamente en juegoes qué valores queremos construir en nuestra sociedad. Escuchemos antes el clamor de miles de madres que quieren estas plantas alejadas de sus hijos”, sostuvo. El diputado de la Democracia Cristiana —centro—, Sergio Ojeda, en tanto, defendió el proyecto asegurando que “estamos por proteger la salud y la libertad individual de las personas. Este proyecto solo permite, no se impone la conducta, no estamos obligando a la gente que consuma”, sostuvo el legislador falangista, llamando a dejar de lado los estereotipos.
Medicinal

Inicia la cosecha de la mayor granja de marihuana en Latinoamérica


Cerca de 1,5 toneladas son extraídas de una finca al sur de Chile para el uso medicinal

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La granja de marihuana para uso medicinal más grande de América Latina, ubicada en el sur de Chile, ha comenzado su período de cosecha. La Fundación Daya, promotora del proyecto dedicado a fines medicinales, espera recolectar cerca de 1,5 toneladas del cultivo hasta mediados de abril. “Si pensamos que para hacer un pitillo se utiliza medio gramo, con esto se podrían hacer tres millones de pitillos. Con uno cada seis personas, podría fumar todo Chile”, bromea Pablo Meléndez, encargado de operaciones y responsable de supervisar diariamente las 6.400 plantas que se cultivaron en noviembre pasado en este campo de Quinamávida, a unos 320 kilómetros al sur de la capital chilena. “Es una iniciativa inédita en la región”, señala Ana María Gazmuri, directora de esta fundación encargada de investigar y promover la utilización de la cannabis con objetivos terapéuticos. “A pesar de no tener la regulación más avanzada, Chile está siendo pionero entre los países latinoamericanos”. No es fácil llegar hasta la granja. Como no hay aeropuertos cerca, desde Santiagoes preferible viajar en coche unos 300 kilómetros al sur hasta la ciudad de Linares. El camino se torna luego un laberinto y sin indicaciones precisas y varias llamadas telefónicas a los anfitriones arribar al destino resultaría casi imposible. El olor es intenso a varios metros de distancia. Cuando se llega hasta la entrada de la finca, un camino de tierra empinado y una garita de seguridad, donde un hombre pregunta los datos de los visitantes para permitir el ingreso. Hasta entonces es posible observar el paisaje: una hectárea de plantas de marihuana perfectamente ordenada a la espera de la cosecha. Los beneficiarios son cerca de 4.000 pacientes con cáncer, epilepsia y víctimas de dolores crónicos, como la artritis o esclerosis múltiple. En este campo se cultivan 16 variedades que son resguardadas con diversas medidas de seguridad para evitar robos: guardias las 24 horas, cerco eléctrico, un perro, cámaras de vídeo y conexión directa con las dos oficinas policiales más importantes de esta zona agrícola. “En cualquier caso, existe cierta conciencia social hacia las plantaciones destinadas a los enfermos”, explica Gazmuri.? La Fundación Daya ha contratado temporalmente a cerca de 60 lugareños para trabajar en las labores de cosecha, que deben vestir un traje especial y utilizar guantes de goma. Desde el pasado jueves, cortan las matas, las limpian y las cuelgan en los techos de un galpón para esperar que se sequen, lo que no debería tardar más de una semana. Cuando todo el cultivo esté molido, el laboratorio médico Knop lo trasladará hasta sus oficinas, donde comenzará el proceso de investigación clínica. “Será el primer fitofármaco basado en cannabis hecho en Latinoamérica”, explica Nicolás Dormal, director de planificación de la Fundación Daya. Constantemente, la fundación recibe visitas de diferentes países como Brasil y Argentina para conocer la gestión de la finca y el cultivo. “También han llegado de Australia y California y quedan realmente con la boca abierta”, explica la directora ejecutiva. Gazmuri cree que esto "está arrancando en América Latina”. “Colombia acaba de regular el uso medicinal, Costa Rica está en sus primeros intentos, Uruguay está comenzando recién con el primer cultivo”. Para llegar a cosechar una hectárea demarihuana, la fundación tuvo que recorrer un difícil camino ante las autoridades. Aunque la ley chilena no prohíbe el cultivo o el consumo y castiga el tráfico, “estaba instalada la idea de que era imposible”. “Muchos sectores conservadores de la sociedad chilena deben estar preguntándose cómo logramos hacer este gol tan significativo”, reflexiona Gazmuri. Modelo único en la región En Chile solo está permitida la venta de fármacos que contengan aceite de semilla. Los tratamientos elaborados en base a cannabis solo se consiguen en el mercado negro, pero su calidad y origen es dudoso. Gracias a un decreto modificado a fines de 2015, será posible la importación de estos productos. La Fundación Daya hace tres años formó una red médica para atender a enfermos que optan por este tipo de terapias para enseñarles la forma de fabricar sus propios medicamentos. Actualmente, cerca de 700 pacientes se tratan con cannabis gracias al autocultivo. “A mí me cambió la vida”, dice Arturo, que a los 25 años le detectaron una enfermedad degenerativa que lo dejó en silla de ruedas. Ahora es autovalente y en ocasiones puede andar 100 kilómetros en bicicleta.                                                                                                                                                                                                                                          
Medicinal

La policía de Chile no podrá intervenir un cultivo de cannabis cuando lo encuentre


La Corte Suprema ha determinado que detectar un cultivo de marihuana no es motivo suficiente para que la policía lo intervenga.

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La Corte Suprema de Chile falló la semana pasada a favor de los consumidores de cannabis. El tribunal determinó que aunque la policía detecte un cultivo de marihuana este no es motivo suficiente para que se pueda intervenir, decomisar las plantas o detener al propietario. El fallo no evita que las personas con cultivos puedan ser investigadas. Fue la Fundación Daya, dedicada a la investigación y la promoción del cannabis medicinal, la que presentó un recurso de amparo a la Corte Suprema del país. El recurso consistía en reclamar que se dejase de permitir que policías sin una orden interviniesen cultivos de cannabis. La razón es que diferentes pacientes de la fundación habían perdido sus cultivos de marihuana medicinal debido a las intervenciones policiales sin mediación judicial. El pasado 22 de marzo el tribunal falló a favor de la fundación determinando que “no corresponde a los policías que realizan un patrullaje preventivo ingresar a moradas, decomisar plantas y detener a sus dueños tan solo por haber observado que hay plantas de Cannabis Sativa cultivándose en su interior”. No obstante este fallo no significa que la justicia chilena vaya a dejar de perseguir delitos de tráfico ilícito de estupefacientes, sino que según el fallo supone reafirmar “la vigencia de los principios de inocencia y proporcionalidad”.
Medicinal

Al interior de la plantación de marihuana mas grande de latinoamérica (VIDEO)


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En "Tierra Santa" ubicada en Chile se encuentra la plantación de marihuana más grande de latinoamérica hasta la fecha. En este reportaje emitido por la cadena de televisión TVN, visitan de forma exclusiva el predio de la plantación, además de revisar la actualidad del cannabis en el país. Por Decreto Supremo, -firmado por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, y la Ministra de Salud, Carmen Castillo-, desde diciembre de 2015 se permite la venta en farmacias de medicamentos en base a cannabis. En base a esto, en Chile tenemos la plantación medicinal de cannabis más grande de Latinoamérica, el predio Tierra Santa, ubicado en la localidad de Quinamávida, comuna de Colbún, en la Región del Maule. El lugar cuenta con una plantación de 6.900 plantas de cannabis, lo que equivale a una hectárea. La Directora Ejecutiva de la Fundación Daya comentó que “estamos viviendo un cambio de paradigma en relación a política de drogas en general, pero a la regulación del cannabis particularmente y específicamente en el cannabis medicinal”. La cosecha espera estar lista para marzo, y esto “dará pie a tres estudios clínicos sin precedentes a nivel mundial, como el estudio de un grupo de pacientes epilépticos refractarios que se espera realizar en 400 o 500 personas”, agregó el Encargado de Operaciones de la misma fundación, Pablo Meléndez. La plantación está en constante monitoreo de parte de las policías y guardias las 24 horas. Por otro lado, otros países de Latinoamérica también están por la misma vía, como es el caso de Colombia que y ha permitido un autocultivo de 19 plantas por hogar, mientras que Puerto Rico espera permitirlo en 2016, y Argentina ya va hacia el primer estudio del cannabis medicinal.
Industrial

Familias aprendieron a fabricar medicina cannábica


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Doce familias, entre las cuales se encontraba una proveniente de Malargüe, Argentina, aprendieron a fabricar medicina cannábica gracias a un taller realizado por Fundación Mamá Cultiva en Las Vizcachas, Chile.  Las familias asistentes al taller, quienes tienen hijos con epilepsia refractaria, se encuentran ya cultivando cannabis, y el objetivo ahora era conocer el procedimiento de extracción y preparaciones medicinales, y así poder tratar las patologías. “Muy contentos por esta nueva oportunidad”, comentó la Presidenta de Mamá Cultiva, Paulina Bobadilla. “A estas doce nuevas familias se les abrió una luz de esperanza para tratar a sus hijos, y pensar que alguien cruzó la frontera y viajó durante casi ocho horas para asistir al taller nos indica que vamos por buen camino, pero también que tenemos una gran responsabilidad”, agregó Bobadilla. La representante sostuvo que “esto demuestra lo urgente que se hace una nueva política de drogas y que se democratice el acceso al cannabis, tanto en Chile, como en Argentina y el resto del mundo”. “Como siempre, las familias se van contentas y esperanzadas, y les aseguramos que el uso medicinal de cannabis ayudará en la epilepsia refractaria de sus hijos, sin la necesidad de sobreendeudarse con fármacos”, agregó Bobadilla. Mamá Cultiva aprovechó de agradecer a la agrupación Amigos del Cannabis por enseñar una nueva técnica de extracción de resina a los pacientes. 
Medicinal

Lo que la marihuana puede hacer por su salud


Varios grupos de investigación exploran nuevos usos de compuestos del cannabis contra el cáncer, la epilepsia y otras dolencias

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Miles de años después de las primeras referencias históricas del consumo demarihuana, el potencial médico del cannabis sigue estando por explotar. Se debe a la falta de conocimiento básico. Hace solo 25 años que se descubrió el sistema endocannabinoide, una extensa red de comunicación entre neuronas y otras células del sistema nervioso central y otros órganos cuyo funcionamiento es modulado por los principales compuestos activos del cannabis. El propio organismo genera variantes endógenas de esas sustancias para regular funciones cerebrales fundamentales como la conducta, la memoria y el dolor. Ahora, el reto es convertir los cannabinoides en fármacos más efectivos contra un rango cada vez más amplio de dolencias, desde los tumores más agresivos a la epilepsia. “Por una lado tenemos una sustancia que se ha consumido durante siglos, pero cuyos efectos se han probado en muy pocos estudios clínicos con pacientes”, explica Manuel Guzmán, que dirige un grupo de investigación sobre cannabinoides en la Universidad Complutense de Madrid. Por otro, dice, cada vez se tiene más conocimiento básico de sus efectos gracias a los estudios con animales y células humanas. En uno de esos estudios, Guzmán y otros autores demostraron que los cannabinoides como el THC, el principal responsable de los efectos psicoactivos de la marihuana, reduce el crecimiento de los glioblastomas, un tumor de cerebro muy agresivo y difícil de tratar. “Hay muy buenas evidencias de que el cannabis puede eliminar el cáncer en células humanas y ratones, pero las pruebas sólidas de que lo hace en personas son aún muy pocas”, reconoce. Su equipo colabora en un ensayo clínico que está probando en Reino Unido la eficacia de Sativex, un fármaco que contiene los dos principales compuestos del cannabis (THC y cannabidiol, o CBD), para pacientes cuyos tumores han resurgido tras la cirugía. El fármaco se administra junto a la quimioterapia convencional. “En unos meses”, explica Guzmán, su equipo espera comenzar el primer ensayo clínico en España para probar la efectividad conjunta como tratamiento de primera línea en pacientes con glioblastoma. Según Guzmán, que preside la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides, “estamos viviendo un boom” en la investigación en usos novedosos de los cannabinoides. Han sido impulsados en parte por experiencias personales de pacientes o familiares con el uso de marihuana para aliviar sus síntomas. La aplicación más llamativa es el CBD para reducir el número de ataques epilépticos en niños con síndrome de Dravet. Su efectividad ya se está probando en ensayos clínicos. En sus orígenes, los tratamientos ya aprobados de estos compuestos contra los espasmos de la esclerosis múltiple o el dolor y las náuseas en el cáncer también tuvieron su origen en evidencias “anecdóticas” registradas en enfermos que usaban marihuana. “Los receptores de THC son de los más abundantes en el cerebro, más que los de dopamina o serotonina, por eso tienen un gran potencial para conseguir nuevos fármacos”, explica Rafael Maldonado, investigador del laboratorio de neurofarmacología de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Una de las barreras para transformar la marihuana en medicamento son sus efectos psicoactivos. Su equipo ha conseguido por primera vez disociar los efectos terapéuticos del THC de los alucinógenos. El objetivo de esta investigación,realizada en ratones y recién publicada en PLoS Biology, es buscar fármacos contra el dolor que no provoquen pérdida de memoria o alteraciones en la conducta. Alzhéimer El trabajo describe un péptido (una proteína de pequeño tamaño) que, administrado a los roedores, bloquea gran parte de los efectos “indeseables” de la marihuana conservando sus otras funciones analgésicas. “Por ahora, todo hace pensar que ese mismo compuesto sería inocuo en humanos”, señala. Su equipo forma parte del consorcio europeo Neuropain, dotado con seis millones de euros en parte para buscar nuevas aplicaciones de los cannabinoides contra el dolor neuropático, que surge tras la alteración de nervios por el cáncer u otras patologías y que no responden bien a los analgésicos. El referente más común, explica Maldonado, son los casos en los que un miembro amputado sigue doliendo. La marihuana sigue siendo un pozo sin fondo para la investigación biomédica, tanto que muchos científicos ya ni piensan en ella. Se cree que hay entre 60 y 90 cannabinoides, muchos de ellos aún sin explorar y que deberían ser incluidos en “quimiotecas” para su estudio. “Hemos sobrepasado a la marihuana, hoy el campo de investigación es infinitamente más amplio y debería dejar de ser vinculado con esta”, explica Javier Fernández-Ruiz, catedrático de bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas. Los cannabinoides pueden ser un buen aliado en la guerra contra el alzhéimer o el párkinson, las “enfermedades típicas del siglo XXI” debido a la longevidad cada vez mayor de la población, explica Fernández-Ruiz. El paso del tiempo hace que el cerebro pierda neuronas y que gran parte no se repongan. Esto se debe a múltiples factores como la oxidación o la falta de riego vascular. “Los cannabinoides parecen ser capaces de corregir varios de estos problemas a la vez”, explica Fernández-Ruiz. Su próximo proyecto es un estudio en perros que sufren una enfermedad parecida a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) para probar el efecto del THC y el CBD. Todos los expertos consultados piden mucha cautela ante estas líneas de investigación. “Estoy seguro que en el futuro habrá un medicamento contra tumores cerebrales basado en cannabinoides, pero los pacientes actuales no se podrán beneficiar de ellos”, advierte Fernández-Ruiz. USOS LEGALES EN ESPAÑA El único fármaco basado en compuestos de la marihuana aprobado en España es el Sativex contra la espasticidad (contracción permanente de ciertos músculos) en pacientes de esclerosis múltiple, explica Javier Fernández-Ruiz, ex-presidente de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides. El fármaco lo elabora GW Pharmaceuticals, una compañía británica que abandera el uso farmacológico de estos compuestos. El fármaco, un spray bucal, también puede ser usado como tratamiento compasivo contra el dolor y las náuseas asociados a la quimioterapia. Para ello el médico debe pedir un permiso a la Agencia Española del Medicamento. “Con mucha frecuencia los pacientes nos preguntan por esto”, ya que “es algo que se puede hacer y a veces los oncólogos no lo saben”, explica Fernández-Ruiz. El Sativex es "muy similar" al aceite de cannabis "casero", explica Manuel Guzmán. El problema de usar esta segunda sustancia en investigación es que cada planta tiene una composición de THC o CBD diferente y por tanto es difícil o imposible de usar en estudios científicos. El medicamento, en cambio, tiene un grado de pureza estandarizado y siempre lleva la misma proporción entre THC y CBD, entre otras características que permiten su uso farmacológico. Este experto opina que estos dos compuestos van a monopolizar la búsqueda de nuevos tratamientos en el corto plazo. "Espero que en cinco años haya nuevas aplicaiones para ellos, más adelante, es posible que se le sumen otros compuestos", explica.  
Legales

Diputados argentinos llegan a Chile por debate sobre marihuana


Escucharán debate sobre el uso medicinal de la marihuana.

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Con el fin de conocer  sobre el debate que realiza la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados es que un total de nueve diputados argentinos viajó a Chile, gestión facilitada por Fundación Daya. En conferencia de prensa, los parlamentarios, de diversas bancadas políticas, fueron encabezados por Carolina Gaillard, Presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de Argentina, actividad en la que también estuvo la Directora Ejecutiva de Fundación Daya, Ana María Gazmuri, además de la Presidenta de MamáCultiva, Paulina Bobadilla y la Presidenta de MamáCultiva Argentina, Valeria Salech. “Celebramos este tipo de encuentros y esperamos que sigan existiendo, y así seguir juntos el camino en pro de una mejor salud para todos”, comentó la Directora Ejecutiva de Fundación Daya, Ana María Gazmuri. “Compartimos la mirada de los parlamentarios, el debate por el uso medicinal de cannabis es una oleada regional y creemos sinceramente que abrazándonos y trabajando en conjunto, podemos lograr una mejora en la calidad de vida de las personas”, agregó la representante. Por su parte, la Diputada Gaillard agradeció a Fundación Daya y MamáCultiva porque “gracias a estas organizaciones, pudimos coordinar agenda para conocer cómo se implementa y cómo funciona el uso medicinal de cannabis en Chile”. La parlamentaria argentina indicó que “entendemos que hay una necesidad concreta de miles de madres y pacientes que no han tenido mejoría con tratamientos convencionales, y conocer la experiencia chilena, impulsada por Fundación Daya y MamáCultiva, nos permite entender cómo encarar el proyecto de ley que tenemos en Argentina”. Gaillard recalcó el hecho que los nueve diputados que viajaron a Chile son de distintos bloques políticos, y esto se debe a que “lo central es poder garantizar a todos el acceso a la salud, que es un derecho fundamental”. Quien también se refirió a la visita fue la Diputada Nilda Garré, quien indicó que “los chilenos tienen mucho que contarnos, mucho que decirnos y enseñarnos, y agradecemos su buena voluntad para apoyarnos en nuestro trabajo legislativo, donde queremos dar una solución lo más rápido posible a las personas que tienen alivio con el uso medicinal de cannabis”. La agenda de trabajo de los parlamentarios partió el lunes 26 de septiembre cuando asistieron a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputado de Chile, en medio del debate que se realiza por la modificación a la ley 20.000 de drogas. Luego de la conferencia de prensa, los diputados sostuvieron reunión con pacientes de Fundación Daya, además de médicos de la organización, para luego dar paso a una reunión con expertos en políticas de drogas. “Con esta visita a Chile y Fundación Daya nos llevamos mucha riqueza para la toma de decisiones en Argentina, y entendemos que regular el uso medicinal de cannabis es un tema urgente, por lo que trabajaremos todos juntos para lograr lo mejor para las personas”, esgrimió el Diputado Sergio Wisky. La Presidenta de MamáCultiva Argentina, Valeria Salech, calificó esta reunión como “histórica”, ya que “es un avance muy importante que, frente a tanta división ideológica en Argentina, se unan diversos bloques políticos frente a esta causa”. Finalmente, quien también quiso referirse al encuentro fue la Diputada Diana Conti, quien comentó que “nos gustaría tener una ley parecida a la de Chile, donde la tenencia de cannabis no es delito, y es importante que todos entiendan que la puerta de ingreso a las drogas duras no es el cannabis, sino el contacto con el narcotraficante”. En la visita de los parlamentarios argentinos, Ana María Gazmuri hizo entrega oficial de una carpeta con un compendio de evidencia científica sobre uso medicinal de cannabis, documentación preparada por Fundación Daya. Cabe destacar que los otros diputados argentinos presentes fueron el Presidente de la Comisión de Seguridad Interior, Luis Petri; las Diputadas Gabriela Troiano y Blanca Rossi y los Diputados Jorge Franco y Andrés Guzmán. Daya también ha estado presente con su experiencia en la discusión parlamentaria en la Asamblea Nacional de Ecuador.
Medicinal

CHILE - Hoy se votan indicaciones a despenalización del autocultivo y uso medicinal de la marihuana


La antesala de la votación estuvo marcada por la iniciativa de diputados oficialistas para centralizar la distribución y prohibir el autocultivo.

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La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados revisa este martes el proyecto de ley que busca despenalizar el autocultivo y el uso medicinal de la marihuana. La sesión está agendada a partir de las 17:30 horas y será liderada por el presidente de esa instancia, el diputado DC Víctor Torres. Durante la jornada se someterán a votación las 81 indicaciones que se han ingresado al proyecto, incluyendo aquellas que impulsa el Ejecutivo como el límite de plantas por hogar, que se reduciría a una respecto el proyecto original y la disminución a 2 gramos el límite de porte. La iniciativa original había sido aprobada el año pasado por dicha comisión, autorizando el porte de 10 gramos de cannabis y el autocultivo personal de 6 plantas, tras lo cual pasó a votación en sala. Fue en esa instancia que el Ejecutivo introdujo indicaciones que modificaron drásticamente lo aprobado: de 10 a 2 gramos en el primer caso y de 6 a una planta en el segundo. Si bien la Sala aprobó en general la idea de legislar, la iniciativa regresó a la comisión de Salud para revisar las nuevas indicaciones. Fue en ese contexto que el miércoles pasado un grupo de diputados oficialistas presentó un conjunto de indicaciones apuntando a que se prohiba el autocultivo y se centraliza la entrega de cannabis por medio de "proveedores". "Nosotros pensamos que el autocultivo es una medida absolutamente permisiva, que no puede ser controlada, pero sí puede ser que existan licencias autorizadas de laboratorios o distintas instituciones en que exista un registro de consumidores", explicó a T13.cl el PPD, Miguel Ángel Alvarado.
Eventos

Chile aprueba ley que despenaliza cultivo y consumo de marihuana


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La Cámara de Diputados chilena aprobó el proyecto de ley que despenaliza el cultivo de marihuana y también su consumo privado, con fines espirituales, medicinales y recreativos. De esta manera, la norma permitirá a los ciudadanos portar cantidades inferiores a diez gramos de cualquier variante de la especie vegetal cannabis. Asimismo, se permitirá cultivar un máximo de seis plantas. Igualmente, las personas que necesiten consumir marihuana con fines medicinales deberán tener una prescripción médica. La iniciativa modifica el Código Sanitario y la Ley 20.000, que sustituía la Ley 19.366. Esta sancionaba el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, reportó el portal británico BBC. En cuanto a la posesión de esta sustancia, Chile se suma a Uruguay, Jamaica, Colombia, Ecuador, Costa Rica y México con una cantidad característica de la misma. Sin embargo, en la región destaca Uruguay, país que creó un mercado legal de marihuana en 2013. A comienzos de este año, Jamaica siguió sus pasos.